Memoria del Club esporádico de lectura “La mujer, el amor y la locura”

Memoria de la tertulia que abarca el capítulo XIII al XXII de la primera parte de Rojo y Negro

Fecha: Diciembre 1 del 2011

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AUDIO DE LA SESIÓN

Antes de iniciar una conversación sobre la lectura que correspondía a la tertulia, Isabel, quien modera las tertulias de este club de lectura en compañía de Alejandro, nos recordó cuales fueron esos problemas que se situaron en la primera sesión, además de los tres objetos de estudio que para esta novela nos ocupa: El amor, la mujer y la locura. Para esos tres últimos nos fue posible encontrar mayores elementos en esta ocasión, los cuales nos permitieron acercarnos mejor, en su complejidad, a los personajes que recrean esta historia.

Con la intención de abrir posibles caminos a la conversación, algunos sucesos, detalles, personajes, de la novela fueron resaltados.

Uno de ellos fue el problema sobre la relación entre Mme. Renal y el joven Sorel, para el cual la segunda lectura nos ofreció más elementos a ser interpretación que nos ayudaran a pensar el problema del amor y de esa relación que ambos tienen, aun cuando no es posible garantizar que ese sea el sentimiento que los une en estos capítulos. También nos encontramos, en un principio, con un Julián que está a la defensiva, en tensión, por el papel de conquistador que él cree debe representar frente a Mme. Renal y, como dice el narrador, esta imposición que el mismo se hace le impide abandonarse y gozar. Sin embargo, también hay en él, o así parece, una transformación, como producto de los sentimientos que surgen hacia Mme. Renal, a partir de la relación que ambos sostienen. En esta ocasión se nos ofrece la posibilidad de destacar algunas actitudes y comportamientos en Luisa que permiten localizar elementos relacionados con el problema de la locura. Uno de ellos es la carta que ella redacta, la cual nos brindala oportunidadde leer, por vez primera,de forma directa la voz de esta mujer, tan singular, donde la del narrador se pierde para cederle su lugar. Por último, está el problema del matrimonio y la forma en que el Sr. Renal se sitúa ante la sospecha del adulterio, lo cual también nos permite tener una noción más clara del lugar que tiene el matrimonio en la época y bajo que preceptos se configura.

Las percepciones sobre el joven preceptor fueron muy diversas entre los asistentes. Una de las asistentes tomó la palabra para situar sus dudas frente a este joven, el cual adopta máscaras tanto en lo que dice como en lo que piensa, esasmascaras van surgiendo en la narración cuando una y otra vez los pensamientos o las acciones del preceptor se contrarían, siendo difícil situar aquellas actitudes, posturas, reflexiones, que son auténticas de las que no, de modo que los sentimientos e intenciones de Julián permanecen veladas para el lector.

En cambio uno de los presentes propuso, como algo pertinente desde la lectura que había realizado, retirar lo dicho en el encuentro anterior, en el cual había afirmado que en el joven Sorel había un desconocimiento de Mme. Renal. Este cambio de opiniónfue efecto de la transformación que se pudo leeren la actitud de él hacia ella. Algunos de los rasgos mencionados, indicio de la transformación del joven Sorel, fueron: El reconocimiento que hace de ella, el salir de sí mismo, el ver en Luisa más allá de su belleza, su valor, fortaleza, y la preocupación sincera que muestra en repetidas ocasiones por los niños. Sin embargo, la transformación que en él tiene lugar por su relación con Mme. Renal, no significa que no tenga otras intenciones además de ser su amante. En repetidas ocasiones los participantes de la tertulia mencionaron como los ideales que Julián tiene como referentes,la autenticidad,la idealización, la realización, entran en tensión. Él asume las posiciones que considera más apropiadas ante los hombres de la alta sociedad, o de acuerdo a las situaciones en que se ve envuelto, como sucede en la cena con Valenod, donde es cortés a pesar de aborrecer a los que allí estaban presentes, lo cual también se puede entender como hipocresía. En contraste con lo anterior hay otra escena que nos la recuerda una de las mujeres presentes, nos encontramos con un Julian espontáneo, que es solidario con Mme. Renal ante su angustia por el adulterio, donde él asume la responsabilidad como culpable de la relación que han entablado. Estas actitudes tan diferentes en el joven Sorel nos dificultan situarlo del lado de la hipocresía o de la autenticidad.

Durante la tertulia, un participante señaló que a pesar de esa relación que Julián entabla con Mme. Renal, del cariño y afecto que le prodiga, sigue presente, como interrogante si tiene algún plan para acceder al poder. La visita al obispo es un pasaje que permite interrogar de nuevo por el lugar que tiene la ambición en Julián. En ese encuentro Sorel es seducido, tentado, por la posibilidad de llegar a lograr lo mismo que el obispo de Agnes; Sucede de igual forma en la marcha de bienvenida al éste, donde siente orgullo por el lugar de reconocimiento que está ocupando. De modo que sigue presente el problema de la ambición en Julián, donde hay dudas sobre sus intereses en la relación que tiene con Mme. Renal, pero por la forma en que lo sitúa Stendhal es importante no abordarlo desde la moralización.

De los capítulos leídos para esta ocasión llamó la atención, como algo muy particular para algunos de los asistentes a la tertulia, la forma en que el Sr. Renal se plantea tramitar el adulterio. Los razonamientos de un señor, que es figura pública y debe cuidar de su imagen, nos permiten detectar en esta novela una forma particular de tramitar el adulterio por otras vías que no conciernen a la pregunta por el amor. Este podría ser un rasgo de la época y nos da pie para identificar, como en un principio decía la moderadora,el matrimonio como una institución independiente de las relaciones amorosas, teniendo sí una exigencia de fidelidad. En su monologo, el Sr. Renal no estaba pensando la cuestión del amor, en cambio, buscaba las posibles formas de solucionar este conflicto de modo que no se viera burlado.También fueron esas disquisiciones las que nos permitieron acercarnos con mayor claridad a este personaje de la novela, que en páginas anteriores había aparecido de forma tan efímera.

Algunos de los presentes observaron que es Mme. Renal, a través de la carta que redacta para hacer pasar como un anónimo, quienpuede salvar la situación de ser descubierta en su relación amorosa con Julián. En esa carta se deja ver la inteligencia de esta mujer al poner a su servicio las armas que disponía, aunque sencillas,para convencer a su esposo de que no había tal adulterio. Estas armas, como fueron llamadas,eran el conocimientodel carácter de su esposo, sus razonamientos, sus miedos, y a través de la manipulación de estos le fue posible controlar la situación. De igual forma, aunque ingenua en un principio frente a esos sentimientos inéditos, para varios de los participantes es Mme. Renal quien dinamiza y complejiza la relación que tiene con el joven preceptor. Tanto en la forma recatada en que en un principio actúa frente a los comportamientos imprudentes de Julián, como cuando ella, también imprudente, obtiene el puesto para que el preceptor de sus hijos vaya en la marcha, además con uniforme nuevo, suscitando la sospecha de los habitantes de Verrieres de una posible relación amorosa entre ellos.

Hubo también una interpretación acerca del posible significado que tiene el nombre de la novela, el cual puede ser un símbolo de contraste entre lo militar y la iglesia, simbolizados por los colores rojo y negro respectivamente.En algunos apartes de la narración la provincia recoge la atención por las tensiones entre liberales y realistas que genera la llegada del Rey, que es la importancia del rito que educa al pueblo y restaura la monarquía.

Si no supiéramos como va a terminar, o para aquellos que aun no lo saben, queda un panorama abierto de posibilidades, ni Julian, ni Mme. Renal han pensado que hacer en el futuro. Son esos momentos de apertura para la realización los más difíciles.

 

Relatora: Aura María Rendón Lopera.