Grupo de estudio: Lectura crítica de la obra de Estanislao Zuleta
Subgrupo: Filosofía

Fecha: 16 de junio de 2014

Texto: Comentarios a Así hablaba Zaratustra, capítulo 2: "De las tres transformaciones del espíritu" y capítulo 3: "Zaratustra"

Nos antecedía para nuestra sesión a cargo un momento neurálgico para la sociedad colombiana: la coyuntura electoral. ¿En manos de quién iba estar la dirigencia y futuro cercano de nuestro país?, pregunta ésta que nos situó de cara a dos símbolos ideológicos de la política: la perpetuación de la guerra o la posibilidad de la paz, de una necesaria senda para la construcción de un "Frente amplio por la paz". Aunque bien podíamos pacificar un poco la pesadumbre después de haberse congregado alrededor de este último símbolo siete millones de habitantes del país que rechazábamos lo que significaba el primer símbolo, no podíamos pasar de largo la exigencia de que es en la concreción cotidiana donde esta senda puede ser posible y en un plazo de tiempo más amplio; no es un asunto único de la coyuntura, la coyuntura es la posibilidad de visibilizar lo sintomático de la sociedad en que vivimos.

Contando con lo anterior, fue entonces necesario para la preparación y presentación de esta sesión en los días de la coyuntura, para construír en la conversación, partir de una pregunta que surgía con relación al ejercicio del pensamiento y el sentido que tiene lo que se ha planteado en sus vías de indagación la línea de filosofía, habitar filosóficamente la vida: ¿cómo pensar la coyuntura?. Con esta pregunta partimos hacia reconocer en la lectura de los capítulos referenciados (Sobre "de las tres transformaciones del espíritu", capítulo ll, y el capítulo lll, "Zaratustra", del texto Comentarios Así hablaba Zaratustra, de Zuleta) elementos que nos aportaran para dicha pregunta. De ello, derivamos en una producción, un esfuerzo individual de la escritura acerca de lo que fue un esfuerzo colectivo, producción que fue dispuesta para la exposición y como material de lectura previa del encuentro en plenaria de nuestro grupo de estudio. Precisar, en esa insistencia en que Zuleta sitúa al discurso como disposición al servicio de la vida, lo que en primera instancia se iba a titular "un balbuceo de una tarde en los días de la coyuntura", haciendo una analogía con lo que Zuleta comenta a propósito del parpadeo: reconocerse como quien parpadea ante grandes preguntas, parpadear o balbucear la coyuntura. Se abrieron con esto varias preguntas para ofrecer al conjunto del grupo: ¿filosofar la coyuntura, esta circunstancia social nuestra, homogeniza al conjunto de la población?, de ser así, o ¿qué puede significar?; ¿quién es el pensador?; ¿cuáles son los intereses que tiene o persigue aquel que quiere pensar o el pensador? Abrirse a las comprensiones sobre la coyuntura, perseguir una verdad, fueron intereses sugeridos desde el texto, lo que implica conocer esa realidad para intervenir en ella, a esto sumar, que uno es aquello en lo que cree, unos valores en los que afirma la vida, unas identificaciones, y en la contienda electoral ninguno de esos símbolos representaban esos valores, para con lo cual conviene, en un momento particular, acercarse a lo que es la actividad política del pensador, un hombre de la conciencia desgarrada.

Sin embargo quedaron aún dudas y algunas ideas sobre el texto: del dudar como sinónimo de filosofar; sobre la analogía entre el balbuceo y parpadear; ¿y el compromiso del discurso?; la tensión que atraviesa la discusión entre el ser político y el ser filosofo; sobre el afirmar y el dar sentido como algo que moviliza; ¿cómo sentirnos concernidos con la coyuntura electoral? comprendiéndola más ampliamente como una coyuntura política: resistiendo al encrudecimiento de la guerra, haciéndonos deudores de lo ha hecho posible el presente, siendo capaces de soportar ,como lo propone Zuleta en el texto, el vivir, el actuar, el pensar; estar atentos a ese sentido común que quiere dar la espalda y aniquila esa posibilidad del vivir, asumir la responsabilidad con el presente que implica preguntarse: ¿qué hacer con ese deber, de intervenir lo que parece correr por otro rumbo?

Elementos de la lectura a rescatar con relación al presente que resonaba y nos concierne: la muerte de Dios, sobre lo cual se dijo que en la sociedad colombiana ha dado paso a una verdad establecida , clara, dogmática, que no conmueve a los seres, que le ha dado lugar al autoritarismo, incluso en la actividad intelectual donde una vida que está basada en la ideas, parece llegar a construir ideas paralizantes, una necesidad de domesticar la realidad ante el espantoso azar, una manera violenta de acabar con el otro.

En la conversación se rescató y apreció el ejercicio del grupo enunciando que fue una posibilidad de airear y encontrar sentido en lo inmediatas que resultan ser las decisiones en la política, que ese ejercicio y reconocimiento es lo que abre el horizonte para la acción efectiva de lo que puede quedarse meramente en lo contemplativo como lo es filosofar; también cursó en la plenaria, acogiendo la pregunta por pensar la coyuntura, lo que en la interpretación significó la muerte de dios, esa distancia y soledad que hay con el otro que si bien el ejercicio del pensamiento permite reconocer la contrariedad, la política posibilita el actuar en esa distancia. Otras preguntas y reconocimiento que surgieron buscando finalizar el encuentro fueron: ¿qué hacer con los que incitan al odio?; ¿cómo llevar el paradigma de las tres transformaciones a la escuela?; que esta oportunidad de respirar un poco porque el céntrico candidato de la paz ha ganado puede interpretarse como el trámite de león a niño para la sociedad colombiana; ¿quiénes pueden hablar de una conciencia desgarrada? Aquellos que le dan cabida a la duda, pero en la forma dialéctica de afirmar dando sentido, transformando y dándole un lugar a los ideales en medio de esa imposibilidad de no ser omnipotente.

 Lorena Aguirre
Responsable de la memoria

Sesión del 05 de marzo de 2013

Cuento leído y analizado: “El pintor de margaritas”, del escritor colombiano Eduardo Cano.

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz