Grupo de estudio: Lectura crítica y creativa de la obra de Estanislao Zuleta
Ciclo 2019: Crítica cultural al capitalismo: una construcción de la vida en democracia

¿Podemos vivir en crisis permanente? ¿Acaso tenemos otra opción?

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Fecha: 26 de agosto del 2019

Expositor: Aura Rendón (Filosofía)    

Moderador: Santiago Gutiérrez (Psicoanálisis y teoría del sujeto)

Comentarista Crítico: : Elizabeth Giraldo (Historia, economía y política)

Relator: Sara Aguirre (Arte y literatura)

Texto de Estanislao Zuleta: Depresión, duelo y culpa, de El pensamiento psicoanalista.

Texto de referencias: Franz Kafka y la modernidad. Conferencia transcrita y publicada en Tres culturas, tres familias y otros ensayos de Estanislao Zuleta.

Una de las palabras importantes para el desarrollo de este problema es la tan llamada Modernidad, que está planteada desde Estanislao Zuleta como la entrada en crisis de los fundamentos de los vínculos sociales; una crisis donde hay una ruptura o desacomodo en las relaciones humanas entre clases sociales, individuos y con la naturaleza. Pero que va generando una apertura a la racionalidad, al pensamiento, al debate, a la diversidad y pluralidad de posturas, que dan lugar a las luchas sociales y políticas, que pueden entrar en conflicto con quienes sostienen la idea de que las cosas deben seguir tal y como están establecidas. Es importante diferenciar entre crisis y conflictos. Los conflictos son inherentes a la sociedad y siempre van a existir. Algunas de las formas en que se abordan son: ahogándolos, dominándolos o dando lugar a su expresión. Asimismo, la emergencia de estos conflictos abre posibilidades y movilizaciones que dan una riqueza a la pluralidad y diversidad a las relaciones sociales que es importante reconocer.

¿Se puede vivir en esa crisis permanentemente? Este cuestionamiento da lugar a las luchas sociales y políticas, y a un ser como Franz Kafka, que logra como posibilidad la escritura. Para dar más elementos y pensar la modernidad con los argumentos constitutivos del ser humano y las maneras correctas de ser, podría decirse que abre un campo al pensamiento, al debate y que genera nuevos conflictos, posibilidades. Es por ello que Estanislao Zuleta hace referencia a Kafka cuando dice que no se haya en una comunidad, porque si bien es un lugar donde puede relacionarse, también corre el riesgo de llegar a un dogma que le resuelva todo.

Ahora ¿Cuáles son las formas en que la sociedad aborda sus conflictos? Los aborda desde los valores, la religión, las costumbres, la cultura, y las normas entendidas como leyes, un ejemplo sería el código de policía, que nos indica la forma de comportarnos, y si no es así, entonces entra a castigar. Las normas existen desde hace muchos años, y no pueden justificarse en una naturalización de lo que es el ser humano y la naturaleza o en un dios - como sucedía antes en occidente - porque es la humanidad quien las dictamina.

Es importante entender en qué tipo de sociedad vivimos, que es la sociedad Capitalista, que no nos deja muy tranquilos porque nos ofrece entusiasmos vacíos - nombrados así por Estanislao Zuleta -, que vienen a ser unas salidas superficiales a las crisis que nos embargan, pero no dan lugar a las posibilidades de ser. El capitalismo genera una postura instrumentalizada, y no implica una relación crítica con nada, es una búsqueda por la reproducción más que con el pensamiento.

Para ir finalizando un último planteamiento corto, donde se dice que la modernidad de la existencia se diferencia del capitalismo de la existencia, pero lo que tienen en común es que con ambos se está en crisis permanente.

Luego de la exposición y el comentario crítico, fueron apareciendo preguntas y apreciaciones de los participantes de la plenaria. Algunas de ellas fueron: ¿qué es la modernidad?, ¿cómo los diferentes grupos sociales viven esa crisis?, ¿esta crisis sigue vigente?, con multiplicidad de reflexiones va apareciendo como elemento común que esa crisis es el pensamiento por sí mismo; la paradoja de la identidad, que se piensa como algo homogéneo, pero a la vez como la existencia de más posibilidades. La modernidad como algo ligado a la emergencia de la racionalidad como condición o posibilidad de hacer la vida, diferente del dogma y la hegemonía. Por ejemplo, el surgimiento de nuevos movimientos sociales nace con la modernidad, que también da lugar a la formación de nuevos valores y a la generación de nuevas identidades. También la modernidad está asociada a un momento de la revolución del conocimiento, que, entonces, pone en duda al poder hegemónico. Los Estados modernos posibilitan pensar-decir-hacer y no necesariamente tienen que ser capitalistas. ¿Hay otras sociedades diferentes a la que vivimos?

Dado el vínculo entre modernidad e identidad, surge un interés por pensar la crisis de la identidad a través de las preguntas: ¿qué nos ofrece? ¿qué nos deja pensar? En este punto Franz Kafka es muy importante, porque él es un ser moderno, en cuya historia se evidencia una relación con el deseo y las opciones que tiene; es un sujeto que asume su deseo y la responsabilidad de no pertenecer. Signos que se ven reflejados en sus dramas, que van dando cuenta de esos entusiasmos vacíos que Estanislao Zuleta enuncia, entre ellos el fútbol, que puede leerse como un desprecio al ocio - que es necesario. Pero lo que en realidad dice este pensador, es que estamos tan saturados que el entusiasmo dura poco y las cosas quedan con inicios sin una repercusión en ese sujeto, que no logra desarrollarlas porque está inmerso en el mundo de la producción, de producir por producir, sin pensarse la existencia misma; donde puede entrar en una crisis permanente que destruye y detiene una plataforma para poder avanzar como sociedad, la cual va ligada a la identidad, porque es allí donde se empieza a tener la dificultad.

Otra mirada que se puede dar de la modernidad es la de asumir la vida como propia y el deseo, atreverse a vivirlo, así sea en contra de la sociedad. La crisis en la modernidad es poner al sujeto en contra de la sociedad, pero también es una experiencia vital en las instituciones fundamentales de la misma, tales como la familia, la educación y el trabajo.

Está plenaria deja varias preguntas para su reflexión empezando por lo que se entiende por modernidad, la crisis del individuo que vive en esta época, los entusiasmos vacíos que aparecen, la resistencia que a veces puede costar la vida, la relación que hay entre ambas, el conflicto como constitutivo de la humanidad y necesario, la relaciones interpersonales y las consecuencias que los individuos que se emancipan deben afrontar, el individuo moderno que parece emancipado pero que vive en condiciones neoliberales, la adaptación a las condiciones modernas, la constante crisis en la que el individuo vive, una última preguntas sobre ¿Acaso tenemos otra opción? van apareciendo palabras como resistencia.

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz