Grupo de estudio: Lectura crítica de la obra de Estanislao Zuleta
Subgrupo: Historia, economía y política

Fecha: 30 de septiembre de 2013

Texto: Transcripción de una conferencia de Estanislao Zuleta sobre Nietzsche, Marx y Freud y apartes del ensayo sobre "Comentarios a la Introducción a la crítica de la Economía Política de Marx"

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En los textos que hoy abordamos, Zuleta plantea algo que ha encontrado de común en estos tres pensadores, a pesar de sus diferencias y de la diferencia de los problemas de que se ocupan: la forma de abordar el conocimiento, de aproximarse al objeto de estudio que como lo demuestra, es una ruptura con lo planteado tradicionalmente por la metafísica occidental. Otra vía de exploración a partir del texto podría ser: ¿Qué tiene que ver eso con el leer y escribir? Cabe anotar que nosotros hablaremos de método a pesar de que Zuleta, al final de su conferencia dice que no se trata de exponer un método, pero en su posterior ensayo sí utiliza el término "método".

Comencemos por lo que los identifica: No importa que sean objetos tan disímiles como por ejemplo, la mercancía en Marx, la histeria en Freud, la moral en Nietzsche, ellos no se conforman con lo ya dado, discutido, afirmado por las ideologías reinantes; por el contrario, rompen con todo presupuesto sobre ese objeto e inician una proceso de cuestionamiento, de identificación; estudian las relaciones de ese objeto con su entorno. Prescinden del sentido común; es una deconstrucción para la posterior construcción, paso a paso, de una nueva interpretación, bien sea de la mercancía, del sujeto o de los códigos morales existentes.

Ese abordaje del conocimiento, permite descubrir nuevas relaciones, explicarse por qué se dan como se dan y no en otra forma; es una resignificación del objeto que implica un rompimiento con lo anterior.

Pero Zuleta nos deja ver que no es esa una fácil tarea; estamos inmersos en la cultura occidental y por ende, nuestro raciocinio se ha formado dentro de los cánones de la metafísica occidental; sus lógicas están presentes en la Academia y bajo ellas se nos ha enseñado a abordar el conocimiento y bajo ellas, se desarrolla nuestra existencia. Consecuencia de esto es la apropiación tergiversada que la Academia o muchos individuos han hecho de esos pensadores. Pero esta distorsión no proviene únicamente de la Academia; también individuos ajenos a ella y muchos movimientos y colectivos enarbolan sus teorías en nombre de unas ideas que en nada corresponden al verdadero sentido que le imprimieron sus iniciadores y que no rompen con lo tradicional.

Ese es problema que enfrenta el individuo: continuar con esas verdades establecidas por la metafísica occidental que le han precedido, que no implican el riesgo de ruptura con la correspondiente angustia, o enfrentar el riesgo resignificar el mundo que le rodea, que es como lanzarse a un algo desconocido y el que hay que comenzar a interpretar, despojado de toda ideología pre-existente.

Y un buen ejercicio para comenzar esa deconstrucción, es plantearnos cómo abordar las palabras de Zuleta; ¿Los asumiremos como una verdad dada, como algo exegético? Quizás no esté todo dicho allí, quizás sea necesario reconsiderar alguna de sus propuestas. Sólo así estamos siendo consecuentes con su pensamiento.

En ese camino, hay que saber descubrir cuándo una vía de explicación del sujeto se agota y ya no puede ofrecer respuestas válidas; por ejemplo, en el caso de Freud, la historia es el objeto que se agota; Freud entonces empieza a explorar otras respuestas: no todos lo que ocurre en la psiquis humana puede explicarse por lo orgánico ni por su voluntad; entonces hay que abandonar ese camino de aproximación al objeto y construir otro orden de explicaciones y en ese proceso es que Freud se plantea la existencia de un "inconsciente" en el individuo, responsable de muchos de los fenómenos que estudiaba sin encontrar respuesta por las vías tradicionales.

En la economía, Marx consideró que tras lo evidente, la mercancía por ejemplo, hay una serie de de relaciones que no son visibles, que se esconden tras las apariencias; que no todo está determinado, que modificando esas relaciones entre mercancía, producción y consumo, se modifica un sistema económico.

Ante esa demanda de ruptura nos preguntamos: ¿Cómo podemos sostenernos en la posición de no aceptar el objeto como dado? Porque eso exige un esfuerzo permanente por no generalizar o por el contrario, particularizar, pero sí delimitar el objeto abordado, condición necesaria para no perder el rumbo. Es una lucha contra la metafísica occidental y contra las ideologías dominantes, bien sean políticas o religiosas. Y un estudio de por qué, algunos intentos por dejar atrás las formas tradicionales de abordar el conocimiento han fracasado y continúan replicando viejas tradiciones. Como lo anotaba alguien, ese problema de la interpretación aparece como una lucha "en contra de"; de un sistema imperante, de una ideología dominante, de una corriente de pensamiento aceptada hasta entonces; convertir pues esa permanente interpretación en un móvil de vida sería el propósito, pero ¡atención! advertía: hay que ser cuidadosos con nuestra permanente interpretación de la realidad, con las elaboraciones de nuestro propio pensamiento. Y ser conscientes de que el solo acto de situarme frente a un texto de manera crítica, no me garantiza su correcta interpretación. Y ahí emerge otra pregunta: ¿hay en esa búsqueda de sentido, en esa ruptura con lo vigente, un acto político? ¿Cómo asegurarme que no estoy movido por una ideología?

Esa interrogación a la metafísica occidental incluiría también, como lo señalamos inicialmente, una pregunta sobre cómo leer, cómo escribir. Y muchos otros interrogantes se abren luego de la lectura de los textos de Zuleta: ¿Hasta dónde se puede vivir en una búsqueda constante por la verdad? ¿Estamos en capacidad de deconstruir todo el conocimiento que nos ha precedido, o tendremos que aceptar por ejemplo, postulados matemáticos y científicos en general, cuya comprobación escapa a nuestras capacidades? ¿Cómo esa posición frente al conocimiento afecta la vida cotidiana de un sujeto cualquiera, en una época histórica en la que la religión ya no le ofrece respuestas?

Hay dos conceptos que son abordados frecuentemente por Zuleta y que están relacionados: crítica e interpretación;
Veamos: para huir del sentido común frente al objeto de estudio, el individuo tiene que entrar en una crisis con las explicaciones anteriores y a partir de ahí, iniciar el proceso de interpretación, liberado ya de antiguos esquemas; Por ejemplo, hasta Freud, muchas de las conductas del individuo se abordaban bajo un modelo casuístico; esa era la interpretación; y a partir de ahí, se buscaba una respuesta. Pues Freud rompe esos paradigmas, los hace entrar en crisis y formula una nueva propuesta: no son actos ni intencionales, ni derivados de un proceso orgánico pero que sí están provistos de sentido y son originados en algo totalmente desconocido hasta entonces: el inconsciente. Así estudia la histeria, los sueños... Señalemos aquí la complejidad de la investigación en el campo de las llamadas Ciencias Humanas, en donde es más difícil vislumbrar el resultado de nuestra exploración, y en donde no es posible la aplicación de modelos matemáticos ya comprobados. Remitámonos por ejemplo a un problema ambiental; no se puede reducir su estudio a cifras sobre el incremento de la población, ni a porcentajes de pérdida en la capa de ozono; tenemos que enfocar nuestra mirada sobre cuáles son las relaciones que el hombre ha establecido históricamente con la naturaleza, qué tanto un modelo económico incide o modifica estas relaciones; los efectos que, un sistema de producción determinado desencadena sobre el medio ambiente.

Finalmente, digamos con un compañero de este seminario, que hay que agradecer a Zuleta el rescate de estos tres pensadores que habían sido dado por muertos, cuyas ideas se afirmaba, no tenían ninguna vigencia en estos tiempos; Zuleta nos los presenta como verdaderos revolucionarios porque ofrecieron un nuevo modo de enfrentar el conocimiento que rompió todos los esquemas tradicionales de su época. Es inexplicable el por qué han sido dejados de lado, incluso por la Academia; quizás sí exista explicación y es que esa forma de echar por tierra esas viejas verdades en las que se apoyan tanto la religión como el sistema capitalista, constituyen una amenaza para las ideologías dominantes. Zuleta nos muestra por qué las cosas tienen que parecer lo que parecen y por cuáles mecanismos se ejerce este efecto engañoso.

Y cabe señala acá el caso de los marxismo que se extendieron durante el siglo XX por diversas partes del mundo y que sin ser en muchos casos, la ideología oficial, contribuyeron a esa "muerte" de Marx por haber caído en el dogma, por haberse constituido en otra especie de "religión".

Beatriz Flórez
Relator de la sesión

 

Sesión del 05 de marzo de 2013

Cuento leído y analizado: “El pintor de margaritas”, del escritor colombiano Eduardo Cano.

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

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