Grupo de estudio: Lectura crítica de la obra de Estanislao Zuleta
Subgrupo: Historia, economía y política

Fecha: 5 de agosto de 2013

Libro: Ensayos sobre Marx

Texto: "Marxismo y Psicoanálisis"

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El subgrupo de Economía, política e historia ha querido ofrecer al grupo en pleno, un texto que permitiera una aproximación a la que fuera una de las más importantes articulaciones presente en el conjunto de la obra de nuestro pensador de referencia, correlación entre dos saberes que encuentran rápidamente en la escritura del ensayo Marxismo y Psicoanálisis, la promesa del desarrollo de un programa de indagación que le diera curso y cuerpo a una relación que desde ese momento se insinuaba como fundamental para su pensamiento. La consciencia sobre el riesgo que conlleva lanzar una propuesta semejante, tal y como si se tratara de una hipótesis o de una tesis que pese a carecer en ese momento de un análisis profundo de los problemas comunes que pueden derivarse de las proposiciones elaboradas por Freud y por Marx, puede tomarse como una verdad fructífera, es anunciada por Zuleta a modo de advertencia sobre los desarrollos que encontrará el lector en su escrito: una propuesta, un punto de partida que tiene como eje central la idea de que Marx al hacer el análisis de las categorías económicas, es conducido al reconocimiento de un campo de problemas, que sólo más adelante serán tratados como propios de lo psicológico, siendo así como se puede vislumbrar cuestiones que serán de interés del psicoanálisis.

Ahora bien, nuestro acercamiento a esta propuesta tuvo como eje para la discusión el ejercicio de problematización elaborado por la expositora y nombrado como "El individuo es un ser social", expresión empleada por Marx en su crítica a la economía política, que resulta diciente al momento de entender la correlación que propone Zuleta entre el pensamiento Marxista y el pensamiento psicoanalítico. La afirmación de que el hombre es un individuo social es muy fuerte y repetida en Marx. Afirmación que suscita las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las características de ese individuo? ¿Qué es lo que Marx percibe de él y que le permite afirma que se trata de un ser social?

Algunas de las características descritas por Marx para dotar de sentido la expresión "El hombre es un individuo social" son descritas por la expositora como sigue:

El hombre es el único ser que llega al mundo sin nada aprendido. (No hay en él ningún instinto, ni siquiera aquel que se le atribuye y que es nombrado como instinto de conservación) De ahí que tenga que aprehenderlo todo. Un ejemplo de como Marx intuye, enuncia y desarrolla lo anterior: respecto del proceso que permite a un hombre afirmarse en su individualidad: "ningún ser humano viene al mundo con un espejo frente al cual se pare y diga: yo soy yo" El hombre solo es capaz de afirmar su individualidad, de establecer ese yo en el que se reconoce, frente a otro igual. Para poder decir: yo soy yo, debe tener otro al cual considere su semejante. La imagen de sí que es capaz de forjarse un individuo, es inicialmente, aquella que le transmite su entorno. Un hombre absolutamente aislado desde su nacimiento, nos dice Marx, no tendría ni lenguaje, ni ideas, ni sexualidad, requiriendo para adquirirlas, para aprehenderlas, de su integración en el seno de una sociedad. El lenguaje – dice Zuleta- es un punto de partida o ejemplificación recurrente en Marx, de las que se vale
En este orden de ideas, Marx señala que es prioritaria la existencia, sobre la idea y por tanto la idea será una consecuencia de su existencia. En palabras de Marx: en un individuo cuya vida abarca una extensa esfera de actividades, diversas y de relaciones prácticas con el mundo circundante que lleva a una vida multilateral, el pensamiento posee el mismo carácter de universalidad que las demás manifestaciones de su vida, por el contrario, un individuo cuya relaciones con el mundo están reducidas al mínimo, a causa de una existencia miserable, siente la necesidad de pensar y su pensamiento adquiere un carácter tan abstracto – en el sentido de que está separado, escindido del resto de la sociedad, como el resto de su propia vida. De ahí que Zuleta proponga que el estudio de las categorías sociales nos conduce también a problemas que se concretan en los individuos, en sus mentalidades, en la forma cómo se despliega o limita su pensamiento, en el carácter mismo que forja su personalidad. En este sentido, dirá Zuleta, Marx anticipa problemas que posteriormente entrarán en el campo de intervención de la psicología.

Otro de los argumentos empleados por Zuleta para indicar los problemas que son susceptibles de ser abordados a partir de la correlación entre la obra de Marx y el psicoanálisis, es la unificación que elabora Marx de las dependencias económicas y familiares que pesan sobre un individuo. Un hombre que vive en gracia de lo que otros le proveen se considera dependiente, dependencia que no sólo es económica sino además existencial, por ejemplo, cuando sobre un individuo pesa una dependencia del padre, no sólo en lo económico, sino además en el reconocimiento de que a él adeuda su existencia, condición que al ser interpretada de la mano de un concepto como el de creación, deriva en el reconocimiento y significación de una causa para su existencia que le es exterior, por ejemplo, un Dios al que por completo se adeuda. Es decir, al unificar en el análisis de las dependencias que pesan sobre un individuo, condiciones económicas y condiciones espirituales, Marx se aproxima a la problematización de situaciones que atañen al individuo en lo que posteriormente será interpretado por la psicología como conducta.

Para complementar la exposición anterior, Sergio –otro de los integrantes del subgrupo-ofrece unos apartes extraídos de los ensayos de Zuleta sobre el pensamiento de Marx, en ellos podemos seguir la secuencia elaborada en la presentación y que anticipa un campo de indagación de problemas que posteriormente serán abordados por el psicoanálisis: 1) La concepción del individuo como un ser social, 2) El análisis de las categorías sociales elaborado por Marx y las implicaciones de considerar de manera unificada condiciones determinantes que atañen al campo de lo económico y de lo espiritual en la existencia de un individuo 3) Crítica a la ideología burguesa que bajo la idea de un individuo aislado, reproduce el desconocimiento de una producción que es esencialmente social, para así justificar como natural una apropiación y acumulación privada que genera desigualdades en las oportunidades de los individuos. 4) Dos ejemplos fundamentales de lo anterior son el lenguaje y el trabajo, producciones que se dan en y entre individuos sociales, expresión que es una crítica y una proposición que se antepone a la idea de que en ambos casos nos encontramos ante atributos naturales del individuo, pues existe una coproducción entre las producciones y los individuos que las producen, es decir el trabajo es la producción de un individuo que a su vez está determinado por un modo de producción.

De la presentación surgen varias inquietudes que son puestas en común para ser reflexionadas por el grupo en pleno. Una de las más importantes es precisamente aquella que atañe a una mejor definición de la articulación entre el pensamiento de Marx y el pensamiento de Freud. Al respecto, comenta uno de los asistentes al grupo: "se trata de una articulación fundamental para nuestro trabajo y para la comprensión del conjunto de la obra de Zuleta, dado que hay una propuesta en ambos de pensar los problemas que atañen al ser humano desde una concepción del ser humano. Ahora bien, la articulación que se anuncia entre ambas concepciones debe ser retomada teniendo en cuenta que el avance que ofrece Zuleta, es el de situar que no hay una oposición entre ambas, aunque aún persiste la inquietud por cual es el posible desarrollo y complejidad que surgiría de un diálogo entre ambas" Algunas de los puntos de articulación que requerirían mayor desarrollo, afirma este asistente son: Ambos pensadores dirigen preguntas por lo humano, desde una posición de apertura que intenta romper con la naturalización con la que usualmente procedemos; así mismo, para ambos autores consideran las determinaciones que pesan sobre un individuo, sólo que desde dos ángulos diferentes, en Marx el interés recae sobre las determinaciones sociales y en Freud sobre las determinaciones que operan en gracia al inconsciente y que corresponderían al ámbito subjetivo y singular de cada individuo. Es Zuleta en este texto precisamente, quien nos aproxima algunas críticas basadas en las consecuencias que acarrea obviar uno u otro aspecto de la vida individual.

Conjunto de preguntas y afirmaciones enunciadas durante la conversación: ¿Cómo comprender, a la luz de lo expuesto, relación de unas producciones como las que se dan en el arte y la transformación subjetiva que a ellas se vincula? Si reconocemos que nuestra existencia individual se encuentra socialmente determinada, ¿Qué lugar cobra la subjetividad y la singularidad del individuo? ¿Qué margen de injerencia sobre su existencia es posible para un sujeto? ¿Cómo es que es posible articular los desarrollos de Marx con los de Freud? ¿Cómo comprender el uso diferenciado que realiza Zuleta de los términos psicología y psicoanálisis, el primero adjudicado a la indagación de Marx por condiciones determinantes de la existencia del individuo que no se reducen al ámbito económico, y el segundo, al momento de dar cuenta de los problemas abordados por Freud?

Isabel Salazar
Relatora de la sesión

 

Sesión del 05 de marzo de 2013

Cuento leído y analizado: “El pintor de margaritas”, del escritor colombiano Eduardo Cano.