Grupo de estudio: Lectura crítica y creativa de la obra de Estanislao Zuleta
Ciclo 2017: El conflicto como constitutivo de lo humano: límites y posibilidades para la cultura y la democracia

Fecha: 5 de junio de 2017

Expositoras: Beatriz Flórez y Aura Rendón

Moderación: Elizabeth Giraldo

Comentario crítico: Lucero Soto

Relatoría: Maria Camila Giraldo

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Comprender y entender como posibilidades para la democracia

Los seres humanos necesitamos del otro para reconocernos, para construir una identidad: para ser necesitamos de los demás. Una relación que con frecuencia nos conduce a la vivencia de conflictos con los otros, y si queremos tramitarlos por fuera de la violencia requerimos construir puentes con ese que situamos en la distancia porque piensa y tiene visiones distintas a las propias. El ser humano ha requerido abrirse a la forma en que los otros, los diferentes, actúan y se compartan. Y más allá de que este esfuerzo no siempre haya sido tendencia, es necesario para la construcción de sociedades más democráticas, para compartir ideas, conocimientos, lo cual tampoco implica que necesariamente se adopten esas posturas pero si genera una apertura en lo que puedo comprender del otro. Es ahí donde entra ese ejercicio de la racionalidad y la empatía de los que nos habla Zuleta en el texto leído: el comprender y el entender. Una aclaración que hacen las expositoras es que necesitaron acudir a otros referentes para profundizar sobre la diferenciación entre estas nociones, ya que en el texto de Estanislao no encontraron suficiente claridad. Una de ellas habladel comprender como esa forma de acercarse al otro desde la empatía, para lo cual también nos podemos remitir a los saberes del espíritu, lo cual es una primera disposición necesaria para aproximarnos a ese que vemos tan diferente. En cambio, el entender estaría más del lado de las ciencias exactas, donde el ejercicio de la racionalidad explicativa está más presente.

Vale resaltar aquí que esta interpretación del texto de Zuleta recibió una valiosa interpelación:¿Por qué hablamos de entender y no de explicar? A lo cual aclararon quienes estaban presentando que se había asumido el entender del lado de lo explicativo, dado que en una parte del texto habíanencontrado la posibilidad de asumir esta interpretación del texto de Zuleta. Quien hace la interpelación, a su vez, aclara que en su lectura, el comprender y el explicar son distintos y que ambos pueden conducir al entender.

Volviendo a la exposición, esa disposición necesaria para aproximarnos al otro, sea vía la comprensión o la explicación, no nos viene de forma natural al nacer. Se trata de una construcción cultural y social, que además es necesaria para darle un lugar al otro en el diálogo, en el debate, ambos ámbitos en los que se vive la democracia.Sin embargo, el equívoco está muy presente en nuestra aproximación al otro, que puede conduce al fracaso de ese intento, pero esto no necesariamente conduce a una ruptura rotunda, porque también los tejidos en las relaciones humanas se pueden reconstruir. Ahora, si la aproximación al otro con la intención de entenderle no es algo natural, ¿esa disposición es algo que depende de una voluntad? ¿A qué acudimos para construir esa voluntad a entender al otro cuando existe un prejuicio frente a lo que éste es o ha hecho?

Antes de hacer un recuento de lo expuesto por la comentarista crítica, quisiera mencionar la dificultad que esta función tiene para los asistentes al grupo de estudio, pues para esta sesión, al menos lo sentí así,  la encargada de este papel, más que un comentario crítico, nos ofreció un recuento de la exposición.

Así, pues, la comentarista crítica, integrante de la línea de Filosofía, comienza diciendo que las expositoras advierten que en Zuleta no son muy claros los conceptos de explicación y comprensión y por ello recurren a otras fuentes. Ella también dice que en la exposición se evidenciaba una idea de sujeto que se reconoce en relación con los demás y que a partir de allí forma sociedad. Ese reconocerse en relación a los demás es reconocer al mismo tiempo la existencia del conflicto y de la democracia; sin embargo, según la comentarista crítica, en la exposición no hay una ampliación de este último término.

La plenaria se centró fuertemente en los siguientes puntos: la aparente división entre comprender y explicar, la dificultad y los límites que existen para llevar a cabo ambas acciones,  la extrañeza que somos para nosotros mismos, la moral y la ética, el conflicto y el papel del arte en estas nociones del comprender y explicar.

      Con respecto a la aparente división entre comprender y explicar, mencionar que muchos de los asistentes no estaban de acuerdo con dicha división. Se decía, por ejemplo, que ambas son necesarias para comprender lo humano y, en ese sentido, lo ideal no es contraponerlas sino encontrar las diferencias efectivas. Tampoco se trata de ubicar la comprensión del lado de las Ciencias Humanas y la explicación del lado de las Ciencias Exactas, pues, como lo recordaba la moderadora, Zuleta en su texto ubicaba la antropología y la sociología como ciencias explicativas. Quizá la diferencia radica en que el comprender implica generar empatía con el otro mientras que la explicación es una operación analítica sobre el ser humano.

Retomando ese punto que dice que es pertinente encontrar un equilibrio entre comprender y explicar, surgían preguntas tales como: ¿Cómo hacer para que la explicación no sea una piedra para relacionarnos con el otro pero también cómo hacer para no quedarnos en lo abstracto del mero comprender? ¿Cómo se traslada eso a uno mismo? ¿Qué pistas nos damos para comprendernos, para explicarnos? ¿Ambas cosas son una exigencia para formar vínculos con el otro?

       Por otro lado, en la plenaria surgía el tema de la dificultad de la comprensión y la explicación. Entre los elementos que generaban dicha dificultad están: la historia propia, los procesos inter-psíquicos de cada uno y el hecho de que seamos  seres incompletos y en falta. También surgía como una dificultad la relación con el psicótico, pues éste, al no reconocer al otro como un referente normativo, imposibilita sostener una relación.

También el tema de la moral y la ética estuvo presente en la discusión. Alguien decía que el comprender y el explicar dan paso a nuevas moralidades, pues ello implica cuestionar la moral que en la actualidad tenemos  y abrirnos a la moral de los demás, pues de lo contrario sólo estaríamos actuando como un juez; por otro lado, alguien decía que, más que ubicarlo en el plano de lo moral, lo ubicaría en el de la ética, pues en el comprender y el explicar, dejamos de ver al otro como una totalidad.

Otro punto crucial en la plenaria, fue el de la extrañeza de sí mismo, es decir, que no hay nada tan desconocido para uno mismo que, precisamente, uno mismo. Esta extrañeza de sí es el punto de partida para comprender y explicar al otro, pues si emprendemos la tarea de conocernos  a nosotros mismos, podemos pasar a conocer a los demás, pues ello nos hace conscientes de que “yo soy otro también” y nos lleva a preguntarnos por lo que hemos sido, por lo que somos y por lo que podemos llegar a ser. 

En medio de la plenaria también se habló sobre lo dicho en la exposición y por la comentarista crítica: el comprender y el explicar como construcciones. Unido a esto, una participante decía que a pesar de que son construcciones que se dan con el paso del tiempo, hay que resaltar que en la cotidianidad esas complejidades las volvemos fáciles cuando constantemente decimos cosas como “te comprendo”, “te entiendo”, por otro lado también recurrimos a la inmediatez  para  lanzar un juicio sobre el otro tratando de explicarlo. En este sentido, es importante preguntarnos: ¿qué es comprender? ¿Qué se necesita para hacerlo? ¿Esa comprensión puede darse en todas las esferas sociales? O… ¿hasta qué punto es posible? ¿Hay límites en esa comprensión?

Asimismo el arte también tuvo su lugar entre los comentarios de los participantes. Se mencionaron aspectos como que el artista hace su obra con lo humano a pesar de que esto se le escapa y que el arte se inclina por entender al otro, se esfuerza por seguir indagando en lo que cada uno es y en lo que el otro es.

  Es importante también traer a colación dos comentarios que tenían en cuenta el tema del conflicto y su relación con el comprender y explicar. Ambos hacían alusión a la palabra restituir, entendiéndola como el hacer algo con un vínculo que se ha roto se ha fragmentado por un conflicto, es decir, por el no poder comprender al otro. Surgía, entonces,  como propuesta  para ese conflicto, una base que no niegue la humanidad propia ni del otro.

Por último decir que en este encuentro estuvo muy presente ese reconocimiento de la complejidad del ser humano, una complejidad que, además de entrar en tensión con lo que somos a nivel individual, se complejiza más en relación con los otros, pues al no pensar o sentir igual que los demás, ello acarrea la responsabilidad de darnos a la tarea de comprender (nos) y explicar (nos). 

 

 

 

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz