Grupo de estudio: Lectura crítica y creativa de la obra de Estanislao Zuleta
Ciclo 2017: El conflicto como constitutivo de lo humano: límites y posibilidades para la cultura y la democracia

Fecha: 4 de septiembre de 2017

Exposición: Beatriz Flórez

Moderación: Santiago Gutiérrez

Comentario crítico: Camila Giraldo

Relatoría: Gustavo Restrepo

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Lo humano, fragilidad constitutiva de la democracia

Textos propuestos por la línea Psicoanálisis y teoría del sujeto: La participación democrática y su relación con la educación de Estanislao Zuleta. (Capítulo del libro Educación y democracia). De Alain Touraine: Una idea nueva. (Capítulo del libro  ¿Qué es la democracia?).

Problemas propuestos para la sesión:

Línea de psicoanálisis y teoría del sujeto: ¿Qué democracia, para qué sujetos?

Línea de política, historia y economía: Lo humano, fragilidad constitutiva de la democracia.

Línea de arte: Reconocerse a sí mismo, reconocer a los otros: posibilidades para la democracia.

Línea de filosofía: ¿Qué ideas subyacen las amenazas a la democracia?

Ambos textos plantean unas condiciones mínimas para reconocer que haya una democracia. Coinciden ambos autores en dos aspectos esenciales necesarios: la libertad y el debate; no como algo abstracto, sino como construcción concreta.  La libertad de cada individuo para que defina su propio proyecto de vida, y la posibilidad real del debate, que cuestione lo establecido desde el poder. Debate a normas y leyes,  pero también en nuestro relacionamiento con los demás. Un debate que respeta y escucha al otro, lo toma en serio y luego argumenta desde el pensamiento racional y la lógica, los propios puntos de vista, para confirmar la validez de nuestros argumentos o quizás llegar a concluir que estábamos en un error y aceptar las razones del otro.

¿Cómo conciliar los intereses individuales con la ley y los intereses de la sociedad permitiendo el ejercicio de la libertad pero respetando a los otros? Que las mayorías también respeten y permitan la existencia y las aspiraciones de las minorías y no se convierta en una homogeneidad  étnica, ideológica o religiosa por ejemplo.

Un peligro que amenaza la democracia es lo planteado por el individualismo liberal, el cual postula que cada individuo luche por su interés y además que todos hagan lo mismo, entonces surgiría una sociedad feliz. Esta idea desconoce que las condiciones y posibilidades tanto particulares, como las que ofrece la sociedad, no son las mismas para todos y ponen fuertes limitaciones a los sectores más marginados.

Otro peligro para la democracia es el poder que ejercen las potencias desarrollados sobre los otros países, para imponer sus políticas, constriñendo las relaciones económicas en ellos, favoreciendo así sus intereses y provocando desigualdad y marginalidad.

Otro peligro es el acudir a la manipulación de las emociones en torno a conceptos como nación, patria, religión y a través de ellos promover el fanatismo en unos y la exclusión y persecución de otros. Fenómeno que incluye también a los dogmatismos basados en la razón, que pretenden parecidas homogeneizaciones y producen similares consecuencias.

Zuleta plantea entonces otra gran dificultad que tiene la democracia para su concreción: nuestras tendencias muy humanas al dogmatismo, la ambición, la codicia, es decir una lucha contra nosotros mismos. También nos dice que la educación en democracia debe empezar desde muy temprana edad en el medio familiar y luego en la escuela, enseñando a pensar con el uso de la lógica, evitando ejercer el dogmatismo desde el papel del profesor y en la enseñanza de una cultura política del respeto hacia los otros. También es fundamental el aprendizaje del fracaso, adquirir el amor a vencer las dificultades reales.

Es importante aclarar los diferentes ámbitos aplicables al concepto de democracia, dado que puede tratarse en términos de sistema político, forma de ordenamiento y sistema de procedimientos y procesos sociales, pero también, como Zuleta lo trata en el texto de hoy, referido a una forma de vida, del sujeto o sea de su relacionamiento democrático con los demás.

Una aspiración democrática es el respeto por las ideas del otro, sin querer decir que no se discutan, no se debatan. No se trata de caer en eso de que cada quien piense lo que quiere, y no confrontemos lo dicho; por el contrario, el respeto consiste en tomar en serio las ideas del otro, pensarlas y ratificar o argumentar en contra según nuestras reflexiones, al tiempo que darle lugar a las réplicas en un sano debate.

Es importante pensar en concreto la democracia en Colombia, revisar su estado actual, cuáles son las expresiones democráticas con que contamos y los caminos a los que debemos apuntar en vías a su ampliación. Por ejemplo preguntarnos por el tema de los derechos humanos en nuestro país y la protección de sus defensores. Confrontarnos a nosotros mismos como sujetos democráticos frente a sus exigencias. No pensar que mi posición y hábitos democráticos en la vida cotidiana, algo que es muy importante, se trasladan mecánicamente a ese ámbito del sistema político; no es suficiente, hay que estar pensando y buscando su ampliación también en esa perspectiva.

Quedan pendiente profundizar sobre ese enunciado que hace Zuleta de formar para el fracaso, algo considerado muy importante para la democracia y del que nos quedan muchas preguntas: ¿Qué es formar para el fracaso? ¿Cómo hacerlo? ¿Cuáles son las consecuencias de que no nos formen para el fracaso? La búsqueda del éxito y la negación del fracaso es un discurso hegemónico que niega el conflicto y la posibilidad de que el sujeto proponga la crítica, tenga posiciones propias e instituya el conflicto, dentro del marco democrático, en defensa de ellas.



 

 

 

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz