Grupo de estudio: Lectura crítica de la obra de Estanislao Zuleta
Subgrupo: Psicoanálisis y teoría del sujeto

Fecha: 5 de mayo de 2014

Texto: Conferencia 10 de "Moisés y la religión monoteísta". Comentarios a "Psicología de las masas y análisis del yo".

Aproximarnos a cualquier saber con la intención de pensarnos y pensar el mundo en que vivimos, hace que esa aproximación nos sea más difícil, pues, por ejemplo, no decir en abstracto "todos los seres humanos son mortales", sino decir "soy ser humano, por tanto, soy mortal", pone en juego otra forma de relacionarnos con el conocimiento, una marcada por lo dramático, ya que traer a lo concreto eso que es abstracto es en últimas estar de cara a la difícil pregunta por quién soy yo. Esto mismo puede suceder al acercarnos al saber del psicoanálisis, en ello podemos o soslayar al humano concreto del que nos habla o ir hacia interrogantes esenciales: qué es comprender, entre otras cosas, eso de ser seres del lenguaje, eso de haber advenido como tales en gracia al recibimiento que otros hacen de nosotros y de la inscripción en la ley que tal recibimiento supone; entender esto qué implicaciones trae para cada uno y sus causas, qué forma de razonamiento y posición implica.

En consonancia con lo anterior, el problema de la masa, el cual a más de ser objeto de interés de la teoría psicoanalítica, ha sido un asunto fundamental de reflexión para las teorías sociológicas (¿podría ponerse en diálogo estas dos perspectivas para un mejor entendimiento de tal fenómeno?), es una cuestión que precisamente actualiza esa pregunta mencionada arriba: ¿quién soy? Poniéndonos de cara, entonces, a otras: ¿quiénes somos y qué podemos llegar a ser? ¿Qué somos en lo más íntimo y cómo puede expresarse esa intimidad en lo exterior? La masa, y el abordar la misma, tal cual lo hizo el grupo de "Teoría del sujeto y psicoanálisis", a partir de la pregunta ¿para qué pensarla y cómo pensarla?, precisamente posibilita esa mirada compleja del ser humano sobre sí mismo y sobre la manera cómo lleva a cabo los relacionamientos con los demás y el mundo, pues dicha pregunta nos remite a pensar cuál es el intríngulis de las formaciones colectivas, qué subyace en esto y cuál es el lugar de los sujetos en las mismas, poniéndose en la mesa de la discusión dos asuntos fundamentales: el del sujeto (¿qué hay en ese sujeto que hace masa?) y el del colectivo (¿qué representa el colectivo para ese sujeto que se identifica con el mismo? ¿Cuáles son las caracterizaciones que va tomando ese colectivo a partir de los procesos identificatorios que desatan los sujetos que lo componen?)

Así pues, el problema de la masa, desde la mirada psicoanalítica, nos posibilita no sólo comprender las caracterizaciones de esta formación colectiva, sino entender cuáles son los procesos identificatorios que ella reedita, es decir, aproximarnos al problema de la masa no significa mirar el fenómeno sólo como se presenta, sino entender lo que en él subyace, siendo necesario, en este caso, acudir a la problemática del sujeto, entender que quiénes hacen masa son seres del lenguaje, seres devenidos como tal por estar en relación con otros, seres, en consecuencia, sujetados al inconsciente; seres, dicho de otro modo, históricos, marcados inconscientemente por sus relaciones intersubjetivas. Tenemos entonces que el problema de la masa puede abordase, por los menos, de tres maneras: 1. Caracterización de la masa; 2. Relación sujeto-masa (mecanismos de identificación: ¿qué reedita la masa en el sujeto?) y 3. Problemas que deja el problema de la masa.

Caracterización de la masa

Siendo que las masas pueden ser espontáneas u organizadas, tenemos que la masa puede caracterizarse, caracterización que es menester analizar y entender en relación a los tiempos que supone una y otra: la masa espontánea es transitoria, estalla y muere en un corto plazo; la masa organizada puede inscribirse en un tiempo de larga duración. Las características son:

  • La conducta normal del sujeto cambia
  • Borramiento de la lógica en que se desenvuelve en general su existencia
  • Pérdida de la capacidad crítica
  • Identificación con el líder
  • Quienes integran la masa reconocen una misma causa, ésta cargada de mucha emocionalidad
  • La posición del sujeto es la de la obediencia
  • Hay procesos de desinhibición

Relación sujeto-masa (mecanismos de identificación: ¿qué reedita la masa en el sujeto?)

El psicoanálisis nos enseña que el sujeto desata procesos de identificación al integrarse a una masa, que hay algo muy íntimo de él que se proyecta en una colectividad, en la causa que encarna ésta y el líder de la misma. Pero ¿qué es la identificación? ¿Cómo funciona? Podríamos definirla de dos maneras, una como primera percepción general del concepto y otra tal cual la define Zuleta: la identificación es el ser que vamos tomando inconscientemente del otro, de esa trama vincular que se va constituyendo desde el origen de nuestras vidas; es, he aquí la voz de Zuleta, la captura de una estructura psíquica con todas sus virtualidades. Siendo esta última definición aún difícil de aprehender, por lo menos sí podemos decir que al hablar de identificación estamos hablando de las marcas inconscientes que van dejando los otros en nosotros, de eso que se va incrustando en nuestro ser desde la relación primordial que sostenemos con la madre y el padre.

En este sentido, tenemos que los procesos de identificación están en el comienzo de nuestras vidas, que se desatan en la relación con esos objetos primordiales ya mencionados, que nuestros deseos de ser y tener se juegan en esta relación originaria. No obstante, tal enunciación aún no deja el camino del entendimiento más desbrozado, así pues, surge la necesidad de hacer otras preguntas: ¿qué es lo que ocurre en el tiempo originario de nuestra existencia?, ¿qué pasa en esa relación inicial con la madre, en la que el recién llegado, en gracia al amor de esta última, se halla en una totalidad y qué ocurre cuando esta relación dual introduce a un tercero, dándole paso a la inserción de la ley?; ¿qué ocurre, dicho de otra manera, en el lazo inicial con la madre, con esa figura de amor que dice del ser y del deseo del recién llegado a partir de interpretarlo, y qué con el padre, figura de la ley, que pone en falta al recién llegado, sacándolo de la relación dual con la madre y poniéndolo de cara al mundo y a esa falta que trae el tener que inscribirnos en él a partir de ciertas prohibiciones? En fin, ¿cómo entender la identificación en esta trama compleja de relaciones? ¿Cómo entender el tema de la identificación si la lógica estructural aquí expresada no se cumple? Temas tales como la castración, el paso del "yo-ideal" al "ideal-del-yo", la cuestión de la instauración del "super-yó" nos ayuda a entender tal problemática. Algunas ideas al respecto se pueden ir esbozando, pero sólo como esbozo, ya que este tema aún está falto de mayor análisis: la inscripción en la ley al poner en falta al ser humano (no eres todo ni podrás hacerlo todo), le depara, por un lado, la introyección de un "deber ser", que se regula a partir del mecanismo de la culpa, esto es, un "superyó" que enlaza las prohibiciones y el sentimiento de culpa y, por otro, la apertura a un "ideal del yo", el deseo de forjar un destino, en gracia a las identificaciones y a las prohibiciones instauradas por la cultura.

Empero, ese saber de los procesos identificatorios iniciales que todo ser humano experimenta en el comienzo de su vida, ¿cómo nos ayuda a entender los procesos de identificación que se desatan entre los sujetos y la masa? ¿Qué quiere decir que la masa reedita esos primeros procesos identificatorios? Dos ideas pueden expresarse a este respecto, nuevamente ideas que dejan muchas cosas en la sombra: 1. El sujeto proyecta su "ideal del yo" en la masa y en el líder que la dirige y 2. El caudillo reemplaza el "super-yó", quedando este por fuera del sujeto que se siente identificado y quedando resuelta la angustia que tal mecanismo le proveía. ¿Nos es claro este movimiento del "super-yó"? ¿Cómo entender el "ideal del yo" y el "super-yó", sin hacerlos equivalentes, en la problemática de la masa? En últimas, este saber que nos ofrece el psicoanálisis ¿cómo nos ayuda a entender quiénes somos en lo más íntimo y en esa intimidad expresada colectivamente?

Problemas que deja el problema de la masa

  • ¿Por qué hay un conflicto, por qué hay algo angustiante en el proceso de identificación?
  • ¿Qué es con lo que se identifica una persona en la "masa"?
  • ¿Es posible modificar las identificaciones?
  • ¿Cómo se piensa la transformación en relación con las masas?
  • ¿Cuándo la masa espontánea puede devenir en masa organizada?
  • ¿Cómo se piensa la transformación en relación con las masas?
  • ¿Sólo se entiende que las masas pueden desatar procesos de transformación cuando quienes la integran no han perdido el sentido crítico? En este sentido, ¿cómo la masa desde una experiencia estética, una experiencia social, una política, puede causar transformaciones sin estar soportada necesariamente en la reflexión y el razonamiento? (Piénsese en las marchas o en algunas expresiones artísticas)
  • ¿Los procesos identificatorios que desata la masa pueden encauzarse hacia un hacer creativo?
  • ¿Cuándo las caracterizaciones de la masa (las que aquí se exponen) pueden leerse de manera negativa y cuándo de manera positiva o toda masa erigida en la obediencia, en el seguir a un caudillo, está destinada a la destrucción, ya que precisamente expresa la pérdida en el sujeto de una relación creativa con el "ideal del yo"? En este sentido, ¿son el "ideal del yo" y el "superyó" claves para entender cuando el sujeto en masa pierde todo sentido crítico y cuando una formación colectiva le dice sí a la vida y a las transformaciones?

De la problemática de la masa, por lo menos, se concluye que es una bisagra entre el problema del sujeto como rareza y el problema del sujeto en las formaciones colectivas, que es una problemática que atañe a lo más íntimo del ser, pero también a la relación de esta intimidad con los otros y el afuera, siendo un equívoco decir que hay una psicología individual. Que el asunto de la masa se comporte como una bisagra para pensar al sujeto y la sociedad, a la relación entre estas dos instancias, vuelve a generar las mismas cuestiones: ¿de qué sujetos y lógicas subjetivas nos habla la masa y las formaciones colectivas? ¿Qué mecanismos de identificación devela? ¿Qué sentidos de esperanza y realismo nos depara el saber que en la constitución de las masas y las formaciones colectivas se juega algo muy íntimo del ser: su historicidad, sus procesos de identificación y su dimensión afectiva?

Daniela Cardona

Responsable de la memoria

Sesión del 05 de marzo de 2013

Cuento leído y analizado: “El pintor de margaritas”, del escritor colombiano Eduardo Cano.