Grupo de estudio: Lectura crítica de la obra de Estanislao Zuleta
Subgrupo: Psicoanálisis y teoría del sujeto

Fecha: 7 de octubre de 2013

Texto: Moisés y la religión monoteísta

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La expositora comenzó su intervención estableciendo el siguiente orden de exposición:

1. ¿Cómo se lee la religión antes de Freud?
2. Religiosidad: de lo personal a lo colectivo.
3. Lo que Zuleta propone como coordenada de abordaje para el problema: pensar la religión desde el pensamiento ilustrado, como un garante del dominio.

Ya Freud había recogido de Kant la idea de que la existencia de Dios no era demostrable con los elementos cognoscitivos que le son dados al ser humano. En otras palabras, la religión no se refuta desde la lógica. En base a esto, quienes se ocuparon de pensar el tema de la religión en el ser humano de aquí en más lo hicieron atendiendo a la pregunta: ¿cuál es el sentido de la religión?

Si bien sabemos, por ejemplo, que pensadores tan brillantes como Nietzsche enfrentaron el tema buscando los orígenes de la religión y su relación con la moral, otros como Freud fueron con todo su edificio conceptual (el psicoanálisis) para tratar de entender el papel nada superficial de la religión en la estructuración psíquica del ser humano.

Tenemos, pues, que la religión propaga la idea de una concepción del mundo, de sus orígenes, de sus lógicas. La religión regula el comportamiento del ser humano, explica los misterios que éste ve ante el mundo y lo más importante: la religión se instala dentro de esa dimensión humana que hemos dado en llamar "lo subjetivo". El psicoanálisis nos ha dicho "existe un universal en el ser humano, y no hay una gran diferencia entre las civilizaciones primitivas y las actuales. Hay una historia universal, hay una historia común: el proceso de construcción de identidad". ¿Por qué Freud se vuelca al estudio de Moisés? Porque en esta historia se presenta justamente el drama del ser humano ante el proceso identitario: un hombre que niega la ley de su padre (el faraón de Egipto) y emprende un viaje en busca de su propia ley. De él existen muchas versiones orales, que podríamos aparejar al inconsciente, pues son las que la tradición oral se encarga ir modificando poco a poco en función de las estructuras de un pueblo en particular. Por otro lado, tenemos una versión escrita, que es aquella aparejada al consciente: se pasa de generación en generación sin alteraciones. Dentro del mito del Moisés se plantea una relación con la autoridad que el psicoanálisis ya ha analizado: hay un ser omnipotente que funge como garante de nuestro ser, que es la ley, la posibilidad. De esa misma forma vamos idealizamos nuestras relaciones primordiales: la omnipotencia del padre.

Pero la religión como práctica cotidiana también funciona como mecanismo de enajenación y catarsis ante las angustias propias de un ser humano. La muerte, la soledad, la impotencia, el sentido de la vida, todas problemáticas profundas que se pretenden diluir en la enunciación de unas ideas que el aparato religioso establece como verdaderas. La religión puede considerarse una terapia colectiva que le dice al sujeto que no está solo en su angustia, que puede juntarse con otros que están en igual posición. La religión diría: ¡alaba al ser supremo, él te quitará tu angustia! Y no tiene por objetivo justamente lo que el psicoanálisis quisiera: que el ser humano entendiera su drama, enfrentara su angustia y posteriormente hiciera algo creativo con ello.

Vincent Restrepo
Responsable de la memoria.

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz