Grupo de estudio: Lectura crítica y creativa de la obra de Estanislao Zuleta
Ciclo 2019: Crítica cultural al capitalismo: una construcción de la vida en democracia

Quien no esté alienado que tire la primera piedra 

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Fecha: 29 de julio del 2019

Expositor: Sebastián Gutiérrez  (Psicoanálisis y teoría del sujeto)     

Moderadora: Camila Giraldo (Historia, economía y política)

Comentarista Crítico: Diana Villegas  (Arte y literatura)

Relator: Alejandro Mesa (Filosofía)

Plantea Ágnes Heller en su texto que la praxis revolucionaria ha traído consigo algunos problemas en relación con la alienación de los individuos que componen las sociedades. Problemas como la identificación de las clases populares con los ideales de la burguesía deben ser considerados por fuera de lo que ella llama la abolición negativa de la propiedad privada, es decir, la eliminación de la propiedad privada sobre los medios de producción sin poder cambiar las formas de comportamiento en la vida cotidiana de las personas. Debe prestarse especial atención a estos problemas puesto que es en la vida cotidiana que se reproduce la vida social, afirma Heller. Es así, que para pensar en una revolución de la vida social debe pensarse entonces también en una revolución de la vida cotidiana y no solamente en la abolición de una forma de organización de la producción, en la posibilidad de romper con la alienación y lograr una reestructuración de las relaciones humanas más elementales: relaciones entre hombres y mujeres, padres e hijos, etc.

Comienza el expositor definiendo lo que entiende por alienación: una forma de relacionamiento del sujeto con el entorno donde éste asume todo como dado, un todo que no puede ser criticado y que a la vez es asumido como un orden natural. Si bien es cierto que el individuo llega al mundo como sujeto alienado, existen algunas elaboraciones - que el expositor llama elaboraciones genéricas - que le permiten zafarse de la subsistencia más elemental y comenzar a abordar el mundo con preguntas. Entre las mencionadas elaboraciones se encuentran la filosofía, la historia, el arte y el psicoanálisis. Si el sujeto no logra establecer relación alguna con éstas elaboraciones genéricas, entonces deviene en un sujeto alienado.

Con estos elementos iniciales el expositor nos reitera la premisa de que llegamos a un mundo dado, con una cultura establecida y de la cual somos herederos, así, por ejemplo, recibimos una moral, unas costumbres, una lengua y unas tradiciones propias del lugar donde nacemos y crecemos. También aquí nos recuerda el expositor que la gran mayoría de ideas, decisiones y caminos por los que optamos no son precisamente los de la razón y que por lo tanto la vida no es cuestionable ni pensable en su totalidad, es por esto que todos tenemos algo de alienados. Romper con la alienación tiene entonces que ver con la capacidad de preguntarse y cuestionar, nos recuerda una asistente, tiene que ver con la capacidad de poner en suspenso las ideologías e introducir preguntas que generan una crisis en los sujetos en relación con las alternativas que el mundo les presenta. Esto último sin duda está en la relación que cada sujeto establece con las artes, la filosofía, la historia, la ciencia y la política. No es pensable un sujeto desalienado que no piense la política, su historia y su sociedad concreta por lo menos en la medida en que le sea posible hacerlo. A este respecto nos recuerda Zuleta que tendencialmente nos protegemos en nuestros dogmas y tendemos a no soportar la crisis que genera la pregunta, romper con la alienación consiste también en poner en juego la identidad del individuo y renunciar a verdades que se creían absolutas, en algunas ocasiones navegar en la duda sin tener un puerto seguro a la vista.

¿Qué alternativas se tienen entonces? Heller nos introduce en un concepto que en realidad no desarrolla mucho en su texto, el concepto de educación hermosa, que consiste en acercar a los seres humanos a la apreciación y disfrute del arte, de la belleza de la diversidad y el goce artístico de la vida que permite introducir la pregunta en la vida cotidiana con la posibilidad de tener algunos elementos desde el arte que ayuden a soportar con el peso de los interrogantes frente a lo humano. Por último, uno de nuestros participantes nos deja un interrogante bastante provocador: ¿existen movimientos por la transformación de la vida cotidiana? Es interesante la pregunta puesto que siempre se intentan cambiar las grandes estructuras y los grandes poderes dejando de lado las relaciones de la vida cotidiana entre los seres humanos.

 

                                                                                   Evento apoyado por el Ministerio de Cultura Programa Nacional de Concertación Cultural

Photo from Santiago Munoz