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Cine en conversación

Coordina: Gustavo Restrepo

Día: Viernes. Hora: 6:15 p.m.

Periodicidad: Quincenal

Lugar: Sede CorpoZuleta. Calle 46 N° 70A-60

Entrada libre

Próximo ciclo:

Manoel de Oliveira: la lucidez y la duda del lusitano

Julio 7: Aniki Bóbó (1942)

Agosto 4: El Valle de Abraham (1993)

Agosto 18: Viaje al principio del mundo (1997) 

Septiembre 1: Vuelvo a casa (2001)

 

Ciclos anteriores

Cien años de la revolución rusa

¿Y quién no le debe a Kurosawa? II

Noviembre 5  -  Horror  -  Nosferatu  – F. W. Murnau - 1922

Noviembre 12 - Cine negro –  El halcón Maltés - John Huston – 1941

Noviembre 19 - Cómico – El maquinista de “La General” – Buster Keaton- 1927

Noviembre 26 - Musical - Cantando bajo la lluvia – Donen/Kelly - 1952


18 de Febrero: "Mi tío" - Director: Jacques Tati - 1958
25 de febrero:  "Farinelli" - Director: Gerard Corbiau - 1994

Ciclo: Cuatro géneros, cuatro clásicos

Noviembre 20 de 2011

 Película: El maquinista de La General

 Director: Buster Keaton

Año: 1926

En esta película encontramos a Buster Keaton interpretando a Johnnie Gray, un hombre humilde y común del sur norteamericano del siglo XlX, acaso un hombre vulgar, quien tiene dos amores en su vida: su novia Annabelle y su locomotora “La General”. Sin embargo, para este personaje que visita a su amada sin ningún contratiempo aparente, se le interpone la guerra civil. Todos los hombres del lugar tienen el deber de enlistarse en el ejército sudista, y eso es lo que espera Annabelle. Johnnie Gray trata de hacerlo, no obstante para quienes reclutan, él sería de mayor utilidad como maquinista. Annabelle cree que su novio es un cobarde y deja de hablarle. Un año después Annabelle debe viajar en “La General” para ver a su padre quien fue herido, pero en ese mismo recorrido un grupo de nordistas secuestran la locomotora y se llevan a la chica a modo de rehén. Curiosamente, entre torpezas y astucias cómicas, Johnnie Gray tratará de recuperar su máquina y será en la aventura en la que tendrá la oportunidad de salvar a su ex novia, de evitar que los del norte ataquen a los del sur, de convertirse en un militar, aunque su pasión no sean ciertamente las armas, y sobre todo, de arrancarle al espectador más de una carcajada mientras lo mantiene mágicamente atado con una aventura llena de risa y de tensión.

Buster Keaton, un director que en vida llegó a estar relegado a un segundo plano pero quien se ha ganado merecidamente un lugar dentro del mundo del cine, nos presenta con esta película lo que es el manejo constante de la tensión de principio a fin. Todo el tiempo hay que estar pendiente de qué es lo que está pasando. Ese logro sumado a la técnica cuidadosa y al humor del filme explica el porqué de su valía. Sin embargo hay más puntos para detallar. En El maquinista de “La General” Johnnie se enlista por amor a una mujer dejando de lado su otra pasión, empero, al ser rechazado y continuar como maquinista, podrá demostrar ante Annabelle su valentía; es decir: el maquinista que había en él fue más inteligente, astuto y sagaz que el militar que intentó ser. Johnnie se movía por la locomotora talentosamente, sabía cuáles eran sus puntos sus fuertes, conocía las rutas y todos los mecanismos que la componen, de ahí que hubiese tenido ventaja ante los militares del norte que lo perseguían. Por eso surge una interesante ironía ante la pregunta de quién es el héroe, el militar que recibe los honores, lleva armas y luce un prestigioso uniforme, o el maquinista de la locomotora que viste un sencillo traje y al que todos ignoran y ni siquiera respetan. De ahí se extrae una sutil crítica al comportamiento humano en lo que refiere a las jerarquías, pues incluso luego de que Johnnie recupera la locomotora, salva a su novia y ayuda a la tropa del sur, Annabelle sigue ansiando al militar. De otro lado la película recurre a creencias arraigadas de la época que se vuelven cómicas en cierto momento: la torpeza de la mujer y su afecto por lo doméstico; mas también es innovadora en aspectos técnicos: la escena en donde cae una locomotora al río, la fluidez de la grabación a velocidad, el montaje coherente que presenta la historia sin tropiezos, son, entre muchos otros, méritos de Keaton.

Así pues, El maquinista de “La General” es una película con todas las virtudes para ser tenida en cuenta entre los grandes clásicos del cine, porque, a más de su calidad técnica, logra que el espectador se aferre a la historia, al personaje, el cual es en sí mismo con su rostro inexpresivo y su mirada tierna, encantador, y finalmente encuentre en la risa un mecanismo no sólo para distraerse, sino para pensar lo que significa la alegría de esta aventura que es la vida.

Eduardo Cano

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA