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Cine en conversación

Coordina: Gustavo Restrepo

Día: Viernes

Periodicidad: Quincenal

Lugar: Sede CorpoZuleta. Calle 46 N° 70A-60

Hora: 6:15 p.m.

Entrada libre

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Próximo ciclo:

Cien años de la revolución rusa 

Mayo 12: Octubre (Sergei Eisenstein, Grigori Aleksandrov, 1928)

Mayo 26: Rojos Parte 1 (Warren Beatty, 1981)

Junio 09: Rojos Parte 2 (Warren Beatty, 1981)

Junio 23: Taurus (Aleksandr Sokurov, 2001)

 

Ciclos anteriores

¿Y quién no le debe a Kurosawa? II

-       Agosto 4 – La frontera – Ricardo Larraín – 1991.

-       Agosto 11 – La revelación de Sara – Jazmila Zbanic – 2006.

-       Agosto 18 – No habrá programación.

-       Agosto 25 – Dios se lo pague – Luis César Amadori – 1948.

CINE EN CONVERSACIÓN

Sesión del 25 de agosto del 2012

TÍTULO: UN HOMBRE SIN PASADO

DIRECTOR:  AKI KAURISMAKI

GUIÓN: AKI KAURISMAKI

PAISES: FINLANDIA

AÑO: 2002

DURACIÓN: 97 min.                  

¿Cómo sería nuestra vida, si un buen día, al despertar, nos encontráramos con que el pasado ha escapado, no sabemos quiénes somos, ni nuestro propio nombre, si toda la vida anterior es sólo una mancha gris? Pues eso es lo que le ocurre al protagonista de esta película que cerró nuestro ciclo “El pasado que nos marca” de Aki Kaurismaki, nacido en Finlandia en 1957 y figura descollante del cine actual. Esta película hace parte de una trilogía sobre “desheredados”, tema muy explorado por él.

 A su llegada a Helsinki, un hombre es agredido por una pandilla juvenil que lo despoja de sus pertenencias. A raíz del brutal ataque, pierde la memoria y por lo tanto, su identidad. Fue despojado de sus documentos, así que no hay ningún rastro que le permite reconstruir su vida anterior. Abandona el hospital en donde se recuperaba y es ayudado por un matrimonio pobre que lo acoge en su humilde vivienda. Es allí donde conoce a Irma, vinculada con un grupo religioso que presta ayuda a los más pobres y con quien más adelante establece una relación afectiva. Involucrado, por el azar, en un atraco bancario es detenido y es entonces cuando la policía inicia pesquisas para averiguar su identidad, encontrando que es un obrero metalúrgico y que tiene una esposa.  Pero cuando regresa a su anterior hogar, se encuentra con que ya están divorciados, que no constituían una pareja bien avenida; por lo tanto, regresa al lado de Irma.

Si en las anteriores películas, el pasado era algo difícil de tramitar, algo que en ocasiones regresaba cuando ya se lo creía superado para perturbar el presente, aquí es el pasado quien ha abandonado a este hombre; ha escapado llevándose consigo toda esa historia que él había tejido, instante tras instante, a través de los años.  Es un hombre invisible para el Estado pues carece de identidad. ¿Cuál identidad si ni siquiera puede exhibir un documento que certifique un nombre?  Y por eso puede ser un individuo incómodo para la sociedad y sobre todo, para las autoridades.  Al protagonista, esta situación le origina grandes dificultades, sin embargo, paradójicamente, le permite ser feliz en esas circunstancias, pues como se descubre más tarde en la película, quizás su vida familiar era causa de frustración y dolor.

Pero hay mucho más que eso en esta cinta: Kaurismaki, quien es un agudo examinador de la condición humana y crítico recurrente de esas sociedades desarrolladas, creadoras de inequidad, nos muestra todo lo que el ser humano puede encerrar de bueno y de malo: violencia, corrupción …. No obstante, siempre hay personajes que nos hacen olvidar el lado oscuro del corazón (para utilizar el título de otra buena película).  Estos personajes marginados, que habitan unos destartalados contenedores, expulsados al borde del mar, no han perdido su dignidad; no se han deshumanizado. Se esfuerzan porque  el interior de sus covachas sea amable; son sitios con escaso mobiliario pero limpios, en una palabra, dignos de ser habitados. Además la solidaridad les ayuda a ser más tolerable sus precarias condiciones de vida. La música, eso que sólo disfruta el ser humano, está presente, con un dejo de melancolía, para acompañar los escasos momentos de expansión, aquellas cervezas tomadas clandestinamente para no ser reñidos por sus mujeres.

¿Es posible ser feliz bajo aquellas condiciones en que se carece de casi todo? Es la pregunta que nos suscitó esta historia. Estos personajes nos muestran que sí; ellos construyen una sociedad casi utópica, en donde la ausencia de objetos materiales es suplida con creces por la solidaridad. Entre quienes todo lo tienen, esta virtud no es tan evidentemente necesaria. No hay recriminaciones, no hay quejas por la vida tan dura que les ha tocado vivir. La enfrentan con dignidad y nada más. Hay lugar para la alegría, para el amor. La desgracia no los ha podido derrotar. En la película no sabemos por qué estos seres han caído en la marginalidad. No importa ese pasado, como no importa tampoco el de aquel recién llegado. El policía que se lucra de aquellos infelices, suministrándoles un sitio donde guarecerse de la intemperie, es quien hace un tácito reconocimiento de nuestro hombre, es quien “oficializa” su aceptación en aquella comunidad al mover la guardia espontánea que opera allí, para protegerlo cuando está a punto de ser asaltado por segunda vez.  Esa es la condición humana, albergamos el bien y el mal dentro de nosotros, y de nosotros depende cual de los dos haga su aparición en cada momento.

Pero la dignidad de los personajes no está sólo en la ficción. Los dos protagonistas, con nombres impronunciables para nosotros, y quienes han acompañado al director en muchas de sus películas, no son precisamente el modelo de la  belleza exigida por el cine comercial. Y los sigue convirtiendo en protagonistas de varias de  sus últimas producciones, cuando ya el paso de los años deja la implacable huella en sus rostros, pero esa excelente calidad interpretativa no ha menguado.

Otra reflexión que emergió entre los asistentes, tiene que ver con el asistencialismo. En la historia, hay una fuerte presencia de un grupo religioso que presta ayuda a aquellas gentes. ¿Hasta dónde esta política puede hacer de un hombre un mendigo? La asistencia debe estar acompañada también por oportunidades de trabajo. De no ser así, iría en contravía de la dignidad del asistido.

Para finalizar, resaltemos la excelente labor de fotografía de Tino Salminen, quien ha acompañado por más de 25 años a Kaurismaki. La intensa iluminación evita que se escenifiquen como lugares sórdidos, aquellos en que se desenvuelven esos seres marginados. Por el contrario, una luz fuerte, nos hace olvidar que los interiores que observamos,  pertenecen a unas destartaladas cajas de hierro, convertidas por fuerza de la necesidad, en viviendas. También la preferencia del director por la parquedad en la palabra y en el gesto; los diálogos son cortos pero punzantes y los rostros de esos seres tienen algo de hiératicos, sus rostros no reflejan emoción alguna, ni en el dolor, ni en el amor. Pero eso no excluye ciertos chispazos de humor que salpican la película.

BEATRIZ FLÓREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA.

Cine en conversación

 Ciclo: “El pasado que nos marca”

Sábado 25 de agosto de 2012, Hora: 5:00 pm.

UN HOMBRE SIN PASADO

UnHombreSinPasado

Un hombre que ha viajado a Helsinki buscando trabajo, es asaltado, golpeado y como resultado pierde la memoria teniendo así que continuar su vida partiendo de cero. Descubre el amor y se ve obligado a descubrir valores con los que vivirá sin avergonzarse.

Director: Aki Kaurismaki – Año: 2002 - Duración: 1 h. 37 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641