Jean Renoir banner 01

Cine en conversación

Coordina: Gustavo Restrepo

Día: Viernes. Hora: 6:15 p.m.

Periodicidad: Quincenal

Lugar: Sede CorpoZuleta. Calle 46 N° 70A-60

Entrada libre

Próximo ciclo: Jonas Mekas, cantos sobre la belleza de la creación

 

Ciclos anteriores

2019

Las otras películas de Bernardo Bertolucci

2018

Descubriendo seres de cine, Kenji Mizoguchi

Ellas: una íntima mirada al mundo

Cine MADE IN CHINA

2017

Manoel de Oliveira: la lucidez y la duda del lusitano

Cien años de la revolución rusa

¿Y quién no le debe a Kurosawa? II

CINE EN CONVERSACIÓN

Sesión del 10 de marzo de 2012

TITULO: KRAMER VS. KRAMER

DIRECTOR: ROBERT BENTON.

AÑO: 1979

Este es un gran día para el buen marido, trabajador y eficiente Ted Kramer; un hombre con una carrera promisoria en el mundo de la publicidad, que cumple con sus labores y del que se puede asegurar paga a tiempo todas las facturas de su casa. Ted es un personaje común, está casado con una hermosa mujer y de la unión marital nació el pequeño Billy, un chiquillo rubio como su madre quien, al igual que su progenitor lo hizo otrora, va juicioso a la escuela. En uno de los días más importantes en la vida de Ted Kramer, él se dirige a su casa para transmitirle a su adorada esposa la estupenda noticia de su ascenso profesional, de la nueva cuenta que ha ganado; sin embargo, como si el gran demiurgo cogiera el mundo con sus manos y lo agitara tal si fuese una pequeña bola de cristal para desordenar todo el engranaje de la cotidianidad, el universo familiar que Ted conocía y al que aspiraba de repente se derrumba: ese gran día encuentra que Johanna está harta de la vida que lleva, del lugar secundario que ocupa y del vacío existencial en que la ha dejado una existencia llena de monotonía. Johana se marcha, le deja a Ted la rutina, la responsabilidad, la casa y el pequeño Billy. Ted, no obstante la dificultad de ser un principiante en la vida doméstica, no escapa al nuevo compromiso; el problema es que habrá de forjar un vínculo real con un hijo al que apenas conoce, con quien no tiene un lazo afectivo fuerte que los una, es como si el pequeño Billy apenas hubiese nacido. Después de un tiempo ese hombre que hacía el papel de un acudiente se convierte en un padre: entre Ted y Billy se forja un verdadero amor que está por encima del trabajo; mas el amor tiene sus consecuencias: Ted pierde su trabajo en el momento menos conveniente, ya que después de más de un año regresa Johanna, no la triste ama de casa sino una mujer independiente y profesional, para reclamar la custodia de Billy. ¿Quién debe quedarse con la custodia de Billy? De todos modos, así gane Johanna en el tribunal, el final de la película muestra que las relaciones de los seres humanos son más complejas y no se resuelven por un veredicto legal ni por los prejuicios morales que usualmente son difíciles de soslayar.

El filme, que inicia con ese repentino aterrizaje de Ted a la cotidianidad doméstica, rompe la idea de que el otro va a estar ahí por el simple hecho de haber firmado un contrato, en este caso matrimonial y muestra cómo las relaciones no se nutren a sí mismas automáticamente, sino que de manera constante es necesario un interés por la otra persona. Eso se ejemplifica en la manera como Ted y Billy, padre e hijo, pero en el inicio dos perfectos desconocidos, van creando un lazo amoroso demostrado en el diálogo: hacia el final de la película son dos seres que se hablan, a quienes les duele lo que le sucede al otro. Por eso puede decirse que Ted llegó a cambiar, a reconocerse como papá, no como un proveedor, sino como un ser humano preocupado por el destino de su hijo, material y emocionalmente. Así es que Kramer vs Kramer cuestiona la idea tradicional de familia, de paternidad y de maternidad, ya que, entre tantos ejemplos, Ted demostró que él estaba a la altura al momento de responder por su hijo, que Johanna no se reducía sólo a ser una ama de casa y que la vida fue mejor en un núcleo familiar de dos que de tres. Y es finalmente, y volviendo al ciclo que nos convoca, que el tema de la mujer está finamente elaborado. En la primera proyección del ciclo, La amante del teniente francés, puede rastrearse a una mujer que no acoge su destino, aquí, en Kramer vs Kramer encontramos a una que al menos de manera implícita se pregunta por cuál es el sentido de su vida. Si ser mujer no se reduce sólo a ser madre y esposa, o si la maternidad no es natural, ¿cuál debe ser la búsqueda? Ahí queda uno de los dramas para Johana, ya que el haberse marchado tuvo consecuencias: ella ganó el juicio, mas comprendió que Ted debía quedarse con la custodia de Billy.

Eduardo Cano

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA