Cine en conversación, sesión del 23 de marzo del 2013

 

TÍTULO: LATCHO DROM (VIAJE SEGURO)

CICLO: EL DOCUMENTAL, ¡TAMBIÉN UNA EXPLORACIÓN ESTÉTICA!

DIRECTOR: TONY GATLIF.

GUIÓN: TONY GATLIF.

AÑO: 1993.

PAÍS: FRANCIA.

DURACIÓN: 103 min.

 

Tony Gatlif (Michel Dahmani), director, guionista, actor y músico, nacido en Argelia en 1948 y residenciado en Francia, perteneciente a la etnia romaní o gitana, nos conduce a través de la música y la danza, en ese incesante peregrinar de su pueblo, que partió hace más de mil años desde el noroeste de la India; el documental acompaña a varias comunidades gitanas en Turquía, Egipto, Rumania, Hungría, República Checa y finaliza en España.

Una comunidad que carece de memoria escrita y por lo tanto, sus tradiciones e historia es oral y se han transmitido de padres a hijos a través de la música; cantos desgarrados que hablan de su destino errante, del rechazo que han experimentado a través de los siglos por parte de aquellas sociedades en donde han tratado de establecerse, pero que también hablan de alegrías, del amor, de la familia. El temor a ese otro diferente, al “des-orden” de una vida nómada que no se ajusta a los cánones del sedentarismo, la hizo blanco de todo tipo de persecuciones de tipo religioso o político. Lo canta la anciana de Rumania, que lleva en su antebrazo el ignominioso número de identificación: “En Auschwitz la vida está tan lejos y la muerte tan cerca…”. Se calcula que entre 50,000 y 80,000 gitanos fueron exterminados en los campos de concentración durante el régimen nazi; pero también lo testimonia Cuita, la cantaora flamenca: ¿Por qué me escupes en la cara? ¿Es por mi piel morena y porque soy gitana? Y nos recuerda que desde Isabel la Católica, pasando por Hitler, Franco y Ceausescu, siempre han sido perseguidos. En España, concretamente en Badajoz, asistimos al desalojo de unos gitanos de las viviendas que ocupan. Cuántas dificultades puede acarrear el encuentro con ese otro que llega con otras sensibilidades, con otra lengua, otra visión del mundo; con tipos de organización política y social totalmente diferentes; es una realidad que no puede ignorarse. ¿Cómo resolver ese choque cultural? Hoy en día, asistimos a la represión de que es víctima este pueblo a manos de los Estados europeos, represión que se ha agudizado a partir de la crisis económica a que está abocado el viejo continente. Necesitamos una gran dosis de tolerancia y respeto por el otro.

Es evidente la diferencia entre los varios grupos, según las regiones en donde se han establecido, lo que nos indica una influencia de doble vía: el pueblo gitano ha asimilado rasgos de las culturas locales, pero a su vez, ha dejado en ellas profundas huellas. Eso es particularmente claro en los instrumentos que cada comunidad gitana utiliza: En Europa Central aparece el violín, en España, las castañuelas han reemplazado los pequeñísimos platillos en cobre de antaño.

La música y la danza, hilos conductores de este documental, son también espina dorsal de esos pueblos; acompañan su cotidianidad, no constituyen un espectáculo ofrecido para la diversión de otros; son reafirmación permanente y medio de transmisión de su cultura, de su identidad; las niñas imitan los pasos de baile de sus mayores, los chicos ensayan tímidamente cómo arrancar el ritmo de los instrumentos que tocan los hombres. Y los ancianos no son marginados de la fiesta, al contrario, participan activamente de ella, dando testimonio de su pasado. Parafraseando a Tarkovsky podríamos decir que Latcho esculpe historias en el aire mediante sonidos. ¿Puede la música generar sentimientos de pertenencia a una comunidad? nos preguntamos; Así parece ser en este caso, reemplazando a la tierra como factor aglutinante en las comunidades sedentarias. Algunos rasgos que caracterizan su idiosincrasia, como la endogamia, quizás estén dirigidos a preservar su cultura. De otra parte, en oposición a los mitos que circulan sobre su rechazo al trabajo, vemos unas comunidades laboriosas, en donde las mujeres también participan de tareas rudas como dar figura en la forja, a diversos instrumentos de trabajo.

Concluyamos destacando la fotografía que realza el colorido de sus fiestas y la calidad de los músicos seleccionados en los diferentes países como el grupo Taraf de Haidouks de Rumania y la cantante Cuíta de España.

BEATRIZ FLÓREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA.