Ciclo "La mirada de los grandes directores"

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles
El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Mayo 7 - El chico. Director: Charles Chaplin.   1921

Mayo 14 - Roma ciudad abierta.   Director: Roberto Rossellini.   1945

Mayo 21 - Psicosis.  Director: Alfred Hitchcock.   1960

Mayo 28 - Viridiana.   Director: Luis Buñuel.   1961

Junio 4 - Ciudadano Kane.   Director: Orson Welles.   1941

Junio 11 - Acorazado Potemkin.   Director: Sergei Eisenstein. 1925

Junio 18 - Ocho y medio.   Director: Federico Fellini.   1963

Junio 25 - Rashomon.   Director: Akira Korosawa. 1950

CICLO: LA MIRADA DE LOS GRANDES DIRECTORES

TITULO: RASHOMON

DIRECTOR: AKIRA KUROSAWA

GUIÓN: SHINOBU HASHIMOTO, AKIRA KUROSAWA

PAIS:  JAPÓN

AÑO:  1950

DURACIÓN: 83 min.

 

El cine japonés hizo su aparición en el cierre de este ciclo denominado “La mirada de los grandes” con una película que, a juicio de los críticos, es la obra maestra de este director, nacido en 1910 y fallecido en 1998.  De una familia descendiente de antiguos samuráis, admiraba la cultura occidental, por lo que varias de sus películas fueron censuradas por el gobierno japonés que le presionaba para que trabajara sobre temas nacionalistas. Rashomon  se filmó durante la ocupación americana que siguió a la rendición del Japón después del holocausto de Hiroshima y Nagasaki, en momentos de un profundo pesimismo en esa sociedad.

Sus protagonistas, una esposa violada en el bosque, el asaltante y violador, un leñador, testigo involuntario del crimen y el esposo asesinado (a través de una médium), exponen su versión de los hechos. Ninguna declaración coincide, cada uno tiene su propia verdad; ¿quién tiene la razón?, ¿quién dice la verdad? Cada versión puede estar guiada por un interés personal: la mujer ofendida, el demostrar que fue sometida por la fuerza; el marido, que su honor sea reivindicado mediante la versión del suicidio; el asaltante, conservar su fama de ser el bandido más temible de la región; el leñador quizás sea el único que aparentemente no tiene un interés personal, aunque le conviene dejar clara su inocencia.

Un profundo escepticismo sobre la condición humana campea por esta cinta. El desconcierto que embarga a los dos personajes que nos introducen en la historia, el sacerdote budista y el leñador que le acompaña, también se apodera de nosotros.  “He visto muchas calamidades; la vida humana es tan frágil y es pisoteada constantemente como el rocío de la mañana sobre la hierba”, dice el primero; “No entiendo, no entiendo” son las únicas palabras que atina a pronunciar el segundo. La verdad, la mentira, la culpa, la desconfianza hacia el hombre, son sentimientos que emergen al reflexionar sobre la película. ¿Es posible confiar en la verdad de los hombres? ¿Es imposible para el ser humano alcanzar la certeza sobre la realidad, si como dice uno de los personajes “los hombres siempre mienten; no son honestos ni consigo mismos”? ¿Podemos aceptar, sin caer en un peligroso relativismo, que existen tantas verdades como seres humanos?

Si bien no podemos saber la verdad, sí podemos entender a los hombres y su verdad y a partir de ahí, aproximarnos a una verdad “verdadera”. En la película, cada personaje tiene un interés propio y sobre él construye su verdad.  Recordábamos las palabras de Zuleta: La libertad os hará veraces pero estos seres no son libres porque están encadenados a sus propios intereses; en este sentido,  más que esconder nuestras sombras, buscar la libertad para reconocer las propias flaquezas nos llevaría a la verdad. Por otra parte, hay en esta historia otro obstáculo para acceder a la verdad: no hay una confrontación, no hay debate; cada personaje responde aisladamente ante unos jueces invisibles para el espectador.   

¿Cómo se sitúan los protagonistas frente a la responsabilidad, frente al bien y al mal?  Parecen desligarse de ella y ponerla en el afuera, en el otro. Hasta la ingenua afirmación del bandido en el sentido de que “la culpa de todo la tiene ese vientecillo indiscreto que dejó al descubierto su rostro (el de la mujer)”, despertando su deseo, confirman esta tendencia.

Una pregunta inquietante surgió de un asistente: ¿hay razones que hagan menos abominable el acto de privar de la vida al otro? El honor, la defensa de la verdad…?  Realmente, es difícil establecer una gradación del bien y del mal y más tratándose de algo que hemos considerado superior a todos e incuestionable, la vida. En la historia que nos ocupa, el esposo habría “transado” su vida por el honor. ¿Cambia el sentido de la vida y la muerte según las culturas? Y otra pregunta se desprendió de esta: ¿Está el arte condicionado por la cultura y crea acaso sus propios códigos, o es universal, comprensible para cualquier individuo? La opinión es que el arte como construcción de significados y significantes aporta su propia cultura pero al mismo tiempo trasciende el marco cultural que lo produce y de esta forma, se hace universal y accesible a cualquier individuo.  La lluvia y el fuego como elementos universales, pueden ser apropiados en forma diferente por cada pueblo, pero se abren a interpretaciones particulares dentro de una construcción estética, convirtiéndose así, como sucede con cualquier obra de arte, en propiedad de todos aquellos que la contemplen.

En este punto, alguien señalaba la importancia de pensar en aquellos significantes que utiliza el artista; ninguno de ellos es gratuito; por ejemplo, esa puerta de Rashomon símbolo y orgullo de la dinastía Heian, que señalaba el acceso a la ciudad y que ahora amenaza ruina, convertida en refugio de ladrones, de bebés abandonados, deja ver la decadencia de una dinastía, otrora gloriosa.  La lluvia torrencial que acompaña casi toda la película, y que sólo se interrumpe al final, cuando un rayo esperanzador aparece con la decisión del leñador que adopta el bebé, no obstante tener otros seis pequeños, nos sugiere las tormentas que enfrentan cada uno de los personajes.

Unas palabras para celebrar los méritos técnicos de esta película; dentro de la austeridad de su puesta en escena y que se reduce a tras escenarios: la puerta de Rashomon, el lugar de los tribunales, a quienes nunca vemos y el bosque, se destacan la excelente fotografía y los encuadres que utiliza Kurosawa para acentuar la atmósfera de las escenas. Las actuaciones son magníficas, especialmente la del actor favorito del director, Toshiro Mifune en su papel del bandido Tajo Maru.  

Por último, debemos recordar que esta exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

BEATRIZ FLOREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

 Sábado 11 de junio de 2011, Hora: 5:00 pm.

EL ACORAZADO POTEMKIN

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En 1905, los marineros del acorazado Potemkin se amotinan debido al maltrato que reciben de sus superiores. Liderados por Vackulincuk, se sublevan cuando los oficiales zaristas pretenden hacerles comer carne con gusanos y toman el mando del barco. El líder es asesinado y la población de Odesa se une a los marineros. El ejército zarista llega para calmar la revuelta y los marineros se preparan para una batalla contra la flota oficial. Pero todo termina en una gran matanza.

Director: Sergei Eisenstein  - Año  1926 - Duración: 1 hora 16 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641

Con el apoyo de:

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Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 21 de mayo de 2011, Hora: 5:00 pm.

PSICOSIS

psicosis

Marion Crane, quien trabaja como empleada en una inmobiliaria, recibe el encargo de su jefe de depositar cuarenta mil dólares en el banco. Marion está pasando por apuros económicos, por lo cual, traicionando la confianza que en ella han depositado, se escapa con el dinero. En su huida le sorprende una tormenta, y se detiene a pasar la noche en el motel que regenta Norman Bates, un joven aficionado a la taxidermia y con doble personalidad.

 Director: Alfred Hitchcock - Año  1960 - Duración: 1 hora 49 min.

Calle 50 No. 78A-89 –Teléfono 2343641

Apoyan:

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Ciclo: La mirada de los grandes directores

Junio 18 de 2011

Película: Ocho y medio

Director: Federico Fellini

Año: 1960

Guido Anselmi, el famoso guionista y director de cine, debe hacer su siguiente filme. Sin embargo no encuentra la historia ni el tema de su película y mucho menos tiene las respuestas que todo el equipo de producción le exige para iniciar con éxitos todo el trabajo. Se siente asfixiado, presionado, invadido y no logra darle una conexión efectiva a ese maravilloso mundo que ocurre ante su mente, y, sin siquiera explicárselo, Guido está en el centro de una crisis creativa que le va señalando todo lo que ha sido su vida llena de recuerdos que vuelven con el enigmático «Asa-Nisi-Masa», que invocó cuando era sólo un chiquillo, o de deseos profundos como el de dominar a todas las mujeres que se ha encontrado. Además su vida personal no es precisamente ejemplo de serenidad pues Guido se balancea entre Luisa, su esposa, Carla, su amante y Claudia, una hermosa joven quien aparece como una nueva musa en su vida. Finalmente, en un evento organizado por los productores en el set de lo que es una monstruosa arquitectura en construcción, quizás símbolo de lo que fue su película, Guido encontrará una salida a su angustia luego de suicidarse y de hallar la razón de todo ese collage que se le aparecía a él, y al espectador, durante toda la película.

Luego de terminar de ver la proyección de Ocho y medio cierta perplejidad parecida a la de Guido siguió a los asistentes. ¿Qué acabábamos de ver? Más aun teniendo en cuenta que la película de Fellini no se puede delimitar identificando una historia y un tema pues sería caer en el error que Guido evadía mientras que era lo que el crítico le reclamaba. Debemos recordar que Guido era un director confundido y atravesado por todos los fantasmas, recuerdos y deseos que marcan a cualquier persona, pero que en un ser dedicado a la creación adquieren mayor relevancia. Así descubrimos gracias al filme que de alguna manera todos vivimos una especie de tragicomedia que se juega entre lo pasado y lo presente y que lo importante no es tanto una acumulación de los años sino el intento de hacer una resignificación de todo lo que nos sucede, aún sin recordarlo, como quizás fue el intento de Guido, quien, por medio de imágenes, unió su vida a la película que estaba deseando crear, llegando a trascender lo habitual. La conquista de Guido no es llegar a una certeza sino el aceptar su imperfección y el intentar crear con su humanidad fragmentada y dispersa. De ahí que Guido, el personaje, Guido, el director, y Guido, la metáfora del creador, sirven como elemento de ordenación para evidenciar ese conflicto que tal vez es en el espacio del arte en donde mejor se tramita: un conflicto con la vida que se hace, con los recuerdos que van y vienen y con los deseos que marcan toda nuestra existencia. Creo que ese intento admirablemente trabajado por Fellini hace que esta película se a una obra maestra.

Por último recordemos que cada arte tiene una manera de auto-referenciarse. Así como hay pintura acerca de la pintura o literatura que trata de escritores y de poetas, Ocho y medio de Fellini es una película que trata del cine pero lo vincula a la vida. De ahí que no es raro que Guido sea un director, que esté rodeado de actores, de productores, de un crítico y de todo el equipo que interviene en cualquier filmación. Por eso es una película cinematográfica, pues no sólo se centra en contar una historia, sino que lo hace utilizando la única herramienta que le permite mostrar y experimentar de una forma singular e inimitable. Por eso Fellini puso su ojo detrás de una cámara.

Eduardo Cano

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

TITULO: VIRIDIANA

DIRECTOR: LUIS BUÑUEL

GUIÓN: JULIO ALEJANDRO Y LUIS BUÑUEL

PAIS: ESPAÑA/MEXICO

AÑO: 1961

DURACIÓN: 1h-90 min.

Luis Buñuel, el provocador director español se hizo presente en nuestro ciclo “La mirada de los grandes” con una película que da cuenta del singular estilo de este cineasta, y que está celebrando los cincuenta años de haber obtenido la Palma de Oro en el Festival de Cannes. La exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

Viridiana, una bella novicia sale del claustro para hacer una visita a su tío Don Fernando, quien la ha ayudado económicamente desde la muerte de sus padres. Éste no puede resistir a los encantos físicos de la joven y trata de seducirla pero, ante el rechazo que su intención suscita en ella, se suicida. La futura monja es presa de un profundo sentimiento de culpa y decide renunciar a los hábitos para dedicarse a ejercer la caridad;  es así como convoca a una docena de menesterosos a la casa de su tío, que ahora comparte con Jorge, hijo de Don Fernando.  Su propósito es dar albergue y comida a estos “destechados” pero el acto generoso termina en un fenomenal caos y en un intento de violación por parte de uno de los protegidos.

Imágenes de una extravagancia cercana a lo onírico, cargadas de simbología y que revelan la influencia de los surrealistas, con quienes mantuvo estrecha amistad;  Recordemos esa alegoría a la última cena de Leonardo da Vinci mientras al fondo suenan los acordes del Mesías de Haendel, o el alucinante baile con el traje de novia de la difunta esposa de Don Fernando. La película provocó una fuerte reacción por parte del Vaticano que la tildó de blasfema, ocasionando la censura del gobierno franquista, que paradójicamente, tratando de proyectar una imagen más tolerante, había invitado a Buñuel a retornar a España, tras su largo exilio luego de la derrota de los republicanos.

Objetos triviales acaparan la atención de la cámara que parece cargarlos  de una significación especial. Una cuerda aparece en diferentes ocasiones, ora utilizada por una niña para saltar mientras es observada con placer por Don Fernando, ora sostiene los pantalones de uno de los indigentes y finalmente, como instrumento de autodestrucción en el suicidio de aquel. Algún asistente vio en ella, la representación del deseo. La caridad es puesta en cuestión: ¿hace bien a quien la recibe? o es sólo un alivio momentáneo, como parece sugerir la escena en la que Jorge rescata el perro del carretero, pero instantes después pasa otro animal en idéntica condición. ¿Se nos insinúa que la ayuda a un individuo no modifica su condición de injusticia y miseria? Más aún, pareciera inconveniente, si atendemos a esas escenas contrastadas de aquellos personajes que, dirigidos por Viridiana, se dedican a la oración, en tanto otros hombres trabajan duramente reparando la casa. Sin embargo, hay que reflexionar sobre la solidaridad y la generosidad, experiencias estas que implican un grado de desprendimiento y entrega de sí mismo. ¿O equivaldrá la caridad a dar un bastón a alguien para que se sostenga en un mismo punto?

Otro aspecto controversial de la película es la presentación que se hace de aquellos marginados y que suscita la pregunta: ¿Son realmente mezquinos, o son el resultado de una sociedad que les ha negado cualquier posibilidad de llevar una vida digna? ¿Puede esperarse que se integren a una sociedad cuando no han tenido oportunidad de construir unas reglas de convivencia y una aceptación de la norma?  Dos mundos opuestos: los miserables y la burguesía; cómo hemos abordados la existencia de esas gentes? Hay que reconocer que se trata de un problema político y económico.

De otro lado, una asistente señalaba cómo la llegada de nuevos personajes, con nuevas costumbres y nuevas formas de ver la vida que sustituyen el antiguo orden que reinaba en aquella casa, no significó realmente un “mejor” orden de aquel microcosmos.  Quien llega, el hijo de Don Fernando, trae sus propias miserias interiores, que esperan sólo una oportunidad para salir a flote.

Es dramática la forma en que ese mundo que Viridiana se había forjado, donde no había lugar para la concupiscencia ni para los placeres terrenos, de repente se desmorona; tras el desconcierto inicial, ella misma parece renunciar a él cuando arroja al fuego los símbolos de su anterior ascetismo.  ¿Ha ganado su alma el hedonismo representado en su primo?

Hay que admitir la dificultad para interpretar el simbolismo de Buñuel, razón por la cual nos sentimos confusos cuando tratamos de ahondar en los sentimientos de los protagonistas, y tampoco es fácil identificarse con alguno de los personajes.

BEATRIZ FLOREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Mayo 7 de 2011

Película: El chico

Director: Charles Chaplin

Año: 1921

Una película con una sonrisa y quizás una lágrima

Apenas con la insinuación de unos textos Chaplin nos introduce en una suerte de tragicomedia. Una mujer desesperada abandona a su bebé en un carro perteneciente a una familia adinerada; sin embargo, dos maleantes merodeaban cerca y luego roban el vehículo. Al escuchar el llanto del niño, los dos hombres lo abandonan en un basurero en donde, con ciertas reticencias al principio, será recogido por aquel memorable vagabundo de bigote rectangular quien, sin darse cuenta, se convertirá de la noche a la mañana en el padre de ese niño. Así, el chico crecerá rodeado de mucho amor pero igualmente de mucha pobreza. Cinco años después encontramos a padre e hijo en medio de su vida pobre pero feliz. De otro lado, la madre del chico se ha convertido en una actriz famosa y destina alguna de sus horas para hacer actos de caridad, curiosamente en el mismo sector en el que vive el ser que una vez dejó abandonado. Pero las cosas no se quedarán tal como estaban, y una enfermedad en el chico desatará una serie de aventurillas entre el padre y el hijo tratando de mantener el amor que han forjado, y el cual se ve amenazado por los representantes de la ley que, paradójicamente, buscan separar al niño de ese entorno de miseria material, y llevarlo a otro de mejores condiciones, mas inesperadamente los dos protagonistas encontrarán al final no sólo a la madre arrepentida sino el hogar que quizás cualquier niño se merece.

Esta película de Chaplin desde la forma misma plantea ciertos interrogantes: ¿Uno por qué se ríe? Además ¿qué es lo que produce la risa en el espectador?, teniendo en cuenta que el argumento mismo no deja de ser dramático: vemos a un niño abandonado y luego rodeado de miseria material, pero hay humor. Es notable cómo la forma del filme toca fibras íntimas de nosotros mismos usando una manera ingeniosa de producir una comedia que no se quede en la risa frívola sino que llega hasta el pensamiento.

Ahora, en el plano del contenido observamos graciosamente, mas no con ingenuidad, a un vagabundo que deviene sin pensarlo ni quererlo a padre. A pesar de que no tenía los medios materiales, el vagabundo le dio un hogar al niño, en el sentido más amoroso del término, pero con una carencia material e incluso espiritual. Cosa singular, en este caso fue la madre la que no asumió su rol, entrando en conflicto el tema de la responsabilidad. Eso no le eliminó a la mujer la culpa que le permitió tratar de reivindicarse, ya fuese por medio de la caridad hacia otros niños o con su propio hijo hacia el final. Aquí se plantea una cuestión interesante gracias a la película, pues evidencia que tanto la maternidad como la paternidad surgen allí en quienes puede el niño reconocerse, y no son simples atributos que se ganan biológicamente. Así es que debemos primero cuestionar aquella naturalización del amor materno o paterno, según sea el caso, porque se trata primero de construir un vínculo. El vagabundo fue ejemplo de un padre, la mujer que abandonó al niño no alcanzó en la película a ser una madre. Sin embargo, debe igualmente examinarse el problema de si el amor en bruto es lo único vital, ya que el vagabundo amó al niño pero físicamente sólo podía brindarle pobreza, y si la transmisión se brinda con lo que uno es, hay que recordar que la educación por parte del vagabundo es cuestionable, e igualmente la valoración social que ofrecen las instituciones que pretenden brindar condiciones materiales pero carentes de afecto.

En El Chico Charles Chaplin logra una interesante descripción y análisis de un tema social. Nos hace reír y gracias al amor entre padre e hijo nos induce a llorar, mas no se queda simplemente en el sentimentalismo sino que sutilmente también nos deja mucho que pensar, pues así nos conmovamos con el niño y con el vagabundo es difícil elogiar sin reparos la imagen de los dos, porque lo contrario sería olvidar que no es lo mismo la felicidad que resignación.

Eduardo Cano

Corporación cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 25 de junio de 2011, Hora: 5:00 pm.

 RASHOMON

rashomon

Un leñador, un monje y un aldeano se refugian de la lluvia bajo la inmensa puerta de entrada a Kyoto, mientras comentan un suceso que han oído en la policía a propósito del asesinato de un hombre y la violación de su mujer a manos de un bandido. El bandido, el leñador, la mujer y el propio hombre asesinado (a través de una médium), se ocupan de relatar los hechos, cada cual a su manera, distorsionando los incidentes a su conveniencia. ¿Quién miente? ¿Quién dice la verdad?

Director: Akira Kurosawa  - Año  1950 - Duración: 1 hora 28 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641

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Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...


Sábado 4 de junio de 2011, Hora: 5:00 pm.

CIUDADANO KANE

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Justo antes de morir en su palacio Xanadú, acompañado sólo por sus sirvientes, el magnate de los medios Charles Foster Kane pronuncia sus últimas palabras: “Rosebud”. Unos periodistas que preparan un documental sobre el personaje, se embarcan en una exhaustiva pesquisa y reconstruyen, a través de las personas que lo conocieron de cerca, la vida y obra de Kane, con el objetivo principal de saber el significado de tan misteriosa palabra. Las entrevistas se suceden y cada testimonio ayuda a componer el complejo retrato del fallecido millonario, aunque el sentido de “Rosebud” se reservará para el espectador.

Director: Orson Welles  - Año  1941 - Duración: 2 horas.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641

Con el apoyo de:

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Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 14 de mayo de 2011, Hora: 5:00 pm.

ROMA, CIUDAD ABIERTA

romaciudadabierta

Roma está ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La GESTAPO tiene gran interés en capturar a Manfredi, uno de los líderes de la Resistencia, quien se esconde en la casa de su amigo Francesco. Muchas personas colaboran con la Resistencia, entre ellas el padre Pietro. Pero los

Nazis son inclementes: encuentran a Francesco y lo detienen, y su Prometida Pina, al intentar detenerlos, es asesinada. Marina, la novia de Manfredi, decide ayudarlos, pero luego los traiciona.

 

Director: Roberto Rossellini - Año  1945 - Duración: 1 hora 40 min. 

Calle 50 No. 78A-89 –Teléfono 2343641


Apoyan:

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TITULO: EL ACORAZADO POTEMKIN  

DIRECTOR: SERGEI EISENSTEIN

GUIÓN: SERGEI EISENSTEIN, NINA ADGAZHANOVA

PAIS: RUSIA

AÑO: 1925

DURACIÓN: 77 min.

Con esta emblemática película del gran maestro soviético, teórico de la apenas naciente técnica del montaje, continuamos el ciclo “La mirada de los grandes”. La exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

Sergei Eiseinstein nació en 1898 en Riga, Letonia, perteneciente entonces a Rusia, tres años después de que la los hermanos Melière dieran a conocer su invento del cinematógrafo en un pequeño local de París. Eisenstein murió en Moscú en 1948.  La película está inspirada en la rebelión protagonizada en 1905 en el puerto de Odesa (Ucrania), por los marinos del acorazado Potemkin, luego de que quisieran obligarlos a comer carne podrida; por aquel entonces se daba un alzamiento popular contra el Zar Nicolás II, acontecimiento que se constituyó en el precedente de la Revolución de Octubre de 1917. La película fue encargada a Eisenstein en 1925, para celebrar los 20 años de la revolución de 1905.

Es considerada como una de las más importantes en la historia del cine pues inaugura la era del montaje que ya había empezado a construir el cineasta norteamericano Griffith.  Eisenstein fue el primer teórico del montaje y aporta con su técnica nuevos desarrollos al lenguaje cinematográfico. Consciente de las posibilidades de asociación y recomposición que ofrecían esos metros y metros de celuloide resultantes de la filmación, estudia la forma de “reacomodar” las tomas o “fotogramas” que conforman la narración para cumplir un determinado propósito del director. Eisenstein fundamenta de manera consistente la forma como se pueden provocar en el espectador efectos psicológicos o emocionales mediante la manipulación de los fragmentos de película: alteración de la secuencia temporal de las escenas, distorsión de la velocidad de las acciones, aumentándola o disminuyéndola, repetición de tomas, encuadres que provocan diferentes sensaciones…  Mediante el montaje, el director logra explotar independientemente cada uno de los elementos resultantes de la filmación, produciendo asociaciones dirigidas. Hay una escena que se volvió famosa en la historia del cine y es aquella en que una madre que corre dentro de la multitud que huye de las balas de los soldados del Zar, cae herida y el coche del bebé que arrastraba, rueda por las escalinatas. Esta escena ha sido homenajeada por muchos directores como Woody Allen en Bananas, Ford Coppola en el Padrino,  y Brian de Palma en Los intocables. 

Para referirnos brevemente al montaje, hay que decir que Eiseinstein, muy marcado por su trabajo preliminar en el teatro, determinó varios tipos de montaje entre los que señalaremos el rítmico, cuando la longitud de los fragmentos se escogen por el contenido y movimiento de la escena; métrico, cuando se adopta una determinada medida de esos fragmentos siguiendo un cierto compás musical; también utilizó, aunque con menor frecuencia, el montaje intelectual, creando imágenes-símbolo para generar  determinadas ideas y asociaciones..

La discusión se abrió planteando una problemática relación: arte-ideología; ¿Puede construirse arte encasillado en una ideología? Al artista no se le puede conculcar la libertad que debe acompañar el acto creativo; sin embargo, esa misma libertad le debe permitir expresar su opinión política cuando así lo quiera; nadie se atrevería a descalificar, por ejemplo, el Güernica de Picasso por tener claros fines políticos.  Otra cosa es que el poder pretenda que arte y artistas se pongan a su servicio.

La película tiene claras intenciones políticas y hay quienes la clasifican como “cine propaganda”: el protagonista no es un individuo sino la masa popular y su fuerza y heroísmo es resaltado, así como la participación activa de la mujer en los acontecimientos narrados. Del otro lado están los enemigos del pueblo: el sacerdote que insta a los marinos, crucifijo en mano, a deponer su rebelión, las figuras militares, cuyo encuadre, intencionadamente, segmenta las cabezas distorsionando su humanidad. La utilización del lenguaje para desvirtuar la realidad es otro elemento significativo: el capitán del barco enfrenta a los marinos diciendo: esos no son gusanos, son larvas.

Se señalaba por parte de un asistente cómo, no obstante la intención política que hubiese asistido al director, la película pone en primer plano el sufrimiento humano frente a los opresores; el dolor, la ira ante la dignidad pisoteada, la supresión de la libertad, no son simples asuntos de ideología y trascienden el lugar geográfico o el momento histórico en que se den.   

Por último, es importante referirnos a la suerte que corrió el director luego de realizar algunas películas más para el régimen de Stalin. Eisenstein viaja a Europa para estudiar el cine sonoro que hacía su aparición.  Posteriormente viajó a Estados Unidos en donde fue atacado por un sector de la industria cinematográfica lo que malogró varios de los proyectos que adelantaba; se dirigió entonces  a México con la intención de filmar  “Que viva México”, película sobre la revolución mexicana pero la controversia que se generó alrededor de su persona hizo que le retiraran el apoyo económico y la obra quedó inconclusa. Regresó a Rusia pero su paso por los Estados Unidos despertó la suspicacia de Stalin quien censuró todos sus  trabajos posteriores hasta su muerte en 1948. Su principal película, objeto de esta sesión, tampoco corrió mejor suerte; el régimen nazi prohibió su exhibición en Alemania y en varios países europeos y de América fue recortada.

 

BEATRIZ FLOREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: La mirada de los grandes directores

Mayo 21 de 2011

 Película: Psicosis

 Director: Alfred Hitchkock

Año: 1960

Phoenix – Arizona - viernes 11 de diciembre – 2:34pm. Alcoba. Marion Crane y su novio Sam no definen su relación con miras al futuro, en parte por las dificultades económicas. Sam se marcha, ella regresa a la oficina inmobiliaria en donde trabaja. Tom, un hombre de sombrero texano compra una casa y Marion queda encargada por su jefe de consignar cuarenta mil dólares en efectivo en el banco. Ella ve la oportunidad. Hace las maletas. Escapa con un sobre lleno de muchos billetes. Durante su viaje en coche Marion escucha las voces de su jefe, de su compañera de trabajo, de Tom… Más adelante del camino duerme. Un oficial de la policía la interroga, la persigue; ella se asusta, cambia de carro. Es de noche, de nuevo llueve; Marion no alcanza a percibir nada hasta que las luces neón del Bates Motel la iluminan para cambiar el curso de su viaje, de toda su vida. Allí Norman Bates la registra, la atiende; sin embargo su madre, una mujer desconocida que vive en una casa siniestra junto al motel, le prohíbe al joven que tenga contacto con la huésped. Marion nunca hubiese imaginado que esa lluvia que la desvió de su camino en la carretera habría de prefigurar su muerte en la ducha. Aquella hermosa mujer muere acuchillada por… la madre de Norman. Éste al darse cuenta de lo sucedido esconde el cadáver sumergiéndolo en un pantano cercano, al igual que lo hará después con el cuerpo apuñalado del detective Arbogast quien buscaba las huellas perdidas de Marion.¿Por qué Norman oculta los crímenes de su madre? Tanto Sam como Lily, la hermana de Marion, llegarán a conocer la verdad sólo al final de la película, desenlace que no queremos recordar, pues de eso se trata la película, del suspenso, de no saber qué va a pasar, es más: lo importante es seguir dudando incluso de todas nuestras posibles certezas.

Luego de ver la película puede pensarse el cómo se sitúa uno ante algo que reclama constantemente la sospecha, pues a Hitchcock lo inquieta la forma como cuenta la historia, y esa forma en este caso nos incita todo el tiempo a dudar. Parece que tenemos, como suele ocurrir, una protagonista, pero ella muere a mitad de la cinta, pensamos que la trama tiene un curso, mas luego sigue un camino diferente, creemos que el asesino es uno y comprobamos que a la vez es otro y es el mismo. Psicosis hace vivir el suspenso, la trampa en la que caen los personajes; pero es una trampa que ellos mismo crearon.  Quizás la psicosis no es sólo la del asesino, sino también la de Marion y la que sutilmente nos ocurre a nosotros, pues a pesar de ver esos personajes algo lejanos, igualmente nos podemos preguntar en qué medida somos susceptibles de ser como Marion, quien escucha voces en su carro, o como Norman, que alberga un pasado vinculado traumáticamente a su madre. Tal vez el hecho de considerarnos un poco normales nos permite analizar las actitudes tales como la culpa que delataba Marion en sus actitudes, o la locura que no era persistente en Norman sino los momentos de psicosis que lo llevaron poco a poco a la criminalidad. Así, ésta película nos traza una línea muy fina entre lo normal y lo anormal, entre lo objetivo y lo subjetivo, entre el deseo y la ambición; e igualmente vista desde la forma, entre la luz y la oscuridad. Luz que ilumina los crímenes y oscuridad que oculta el suspenso de la película.

Hitchcok tal vez logró una jugada maestra, pues Psicosis es un logro tanto técnico, en la escenografía en la caracterización, en la narración, y asimismo es un logro del contenido, ya que no se queda en la anécdota de los crímenes sino que plantea una pregunta por ese trastorno psicótico tan propio de lo humano y que vivido a pequeñas o a grandes intensidades puede trasformar o arruinar toda nuestra vida.

Eduardo Cano

Corporación cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 7 de mayo de 2011, Hora: 5:00 pm.

el_chico

Charles Chaplin interpreta a un vagabundo que encuentra a un niño abandonado a quien cría como su propio hijo. Pero la madre que se deshizo del bebé por problemas económicos, después de cinco años se convierte en una cantante famosa y quiere recuperar a su hijo. Ofrece una gran recompensa y un policía identifica al chico y lo entrega. El vagabundo despierta y ve que el chico no está a su lado. Corre por las calles, pero no lo ve. Finalmente, el vagabundo y el chico se reencuentran.

 

Director: Charles Chaplin - Año  1921 - Duración: 1 hora 

Calle 50 No. 78A-89 –Teléfono 2343641

Apoyan:

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Ciclo: “La mirada de los grandes directores”

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 18 de junio de 2011, Hora: 5:00 pm.

 OCHO Y MEDIO

ocho-y-medio

Guido Anselmi, un director de cine interpretado por Marcello Mastroianni, es incapaz de escribir el guión de su próxima película. Los productores y su amante lo presionan y mientras vive su crisis creativa se refugia en los recuerdos y sueños que vagan por su mente. Guido vuelve a su infancia a través de los bailes de la Saraghina y domina a las mujeres de su vida en el sueño del harem. En la rueda de prensa donde se presentará la película la angustia de Guido aumenta hasta sufrir un ataque de pánico que lo lleva a buscar refugio bajo una mesa. La ansiedad genera en el protagonista una fuerte crisis existencial. Cuando parecía que la inspiración no iba a volver, las visiones, sueños e imágenes que lo habían perseguido para torturarlo, le permiten salir de su limbo artístico y la musa reaparece.

Director: Federico Fellini  - Año  1963 - Duración: 2 hora 18 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641

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CICLO "LA MIRADA DE LOS GRANDES DIRECTORES"

"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.

El arte es aquello que persiste con entereza al efecto disolvente que hace el tiempo. Algunos han sabido hacer arte con el cine y ello les ha dado un espacio privilegiado en la historia y, en esta ocasión, en nuestro programa de Cine en conversación...

Sábado 28 de mayo de 2011, Hora: 5:00 pm.

VIRIDIANA

viridiana 

Don Jaime, un hacendado español, vive recluido en su casa desde la muerte de su esposa, ocurrida el día del matrimonio. Él, apoyó a su sobrina Viridiana para que realizara sus estudios en un convento. Ella, a punto de tomar los hábitos, lo visita para agradecerle, pero Don Jaime quiere retenerla a la fuerza en la hacienda por el parecido con su esposa muerta. Viridiana lo rechaza y Don Jaime se suicida. El sentimiento de culpa hace que Viridiana abandone su vida religiosa, se dedique a la caridad y termine por conocer, con Jorge, un hijo natural de Don Jaime, un mundo distinto al que ella imaginaba.

Director: Luis Buñuel  - Año  1961 - Duración: 1 hora 30 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641       

Con el apoyo de:

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"Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta". Orson Welles.
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el_chico

Mayo 7 - El chico.

Director: Charles Chaplin.   1921

 

 

 

 

 

 

 

 

 

romaciudadabierta

Mayo 14 - Roma ciudad abierta.  

Director: Roberto Rossellini.   1945

 

 

 

 

 

 

 

 


psicosisMayo 21 - Psicosis.  

Director: Alfred Hitchcock.   1960

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viridianaMayo 28 - Viridiana.  

Director: Luis Buñuel.   1961

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ciudadano-kaneJunio 4 - Ciudadano Kane.  

Director: Orson Welles.   1941

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

acorazado-potemkinJunio 11 - Acorazado Potemkin.  

Director: Sergei Eisenstein. 1925

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ocho-y-medioJunio 18 - Ocho y medio.  

Director: Federico Fellini.   1963

 

 

 

 

 

 

 

 

 

rashomonJunio 25 - Rashomon.  

Director: Akira Kurosawa. 1950

 

 

 

 

 

 

 

Con el apoyo de:

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TITULO: CIUDADANO KANE

DIRECTOR: ORSON WELLES

GUIÓN: ORSON WELLES Y HERMAN J. MANKIEWICZ

PAIS: ESTADOS UNIDOS

AÑO: 1941

DURACIÓN: 119 min.

Ciudadano Kane, esa vieja, brillante y dramática película de Orson Welles, nos cuenta la vida y la muerte de un hombre llamado Charles Foster Kane. Siendo apenas un pequeño, viviendo en una granja y con pocas posibilidades de desplegar una vida como la que tuvo, fue adoptado por nada más y nada menos que un banco, asunto que le exigió irse de su casa para vivir y educarse lejos, como lo hacían los burgueses. Muchos años después, ya en la gran ciudad, hecho todo un millonario, adquiere un pequeño edificio en el que comienza a producir su periódico “Inquirer”. El dinero y las ambiciones eran cosas que no le faltaban al señor Kane: compró más propiedades, tuvo mayor producción de periódicos, contrató más periodistas, quiso ser el director de la opinión pública y al tiempo un hombre amado por todos; contrajo nupcias con la sobrina del presidente, se postuló a gobernador para así cambiar una administración corrupta… y fue derrotado en gracia a esa misma opinión pública que él creía dominar pues le estalló en juicios morales al ser visto saliendo del departamento de una aspirante a cantante de ópera. «La política ha terminado conmigo» se decía luego de la derrota mientras contraía matrimonio con la misma cantante. A ésta le regaló todo cuanto pudo: le construyó teatros, le compró mil objetos brillantes de todos los tamaños, la llenó de lujos e incluso edificó toda una montaña en la que tuvo lugar el paraíso que sería posteriormente su mismo lecho de muerte: el gran palacio Xanadú. De tal idilio huyó la cantante dirigiendo al ya canoso señor Kane las últimas palabras que éste le escucharía: «sólo me das objetos». Cuando salió del palacio las puertas no volvieron a abrirse: el señor Kane se aisló del mundo. Mírenlo ahí, ya viejo y decrépito, postrado en su magnífica cama, recordando una y otra vez lo que fue su vida, lo que tuvo y perdió, lo que quiso y no supo conseguir. Allí está el señor Kane, exhalando su último suspiro, liberando la última bocanada de aire y pronunciando esa última palabra que nadie descifrará: «Rosebud». Ahí yace el señor Kane: grande, rico, poderoso, temido, amado, odiado, respetado… y muerto.

Nuestra conversación giró en torno a dos aspectos de esta película. En un principio nos centramos en sus características técnicas: los juegos de luces y sombras, los movimientos de la cámara, la forma en que ésta miraba desde el piso al señor Kane mostrándolo grande e imponente. Quien moderaba la conversación destacó la escena del baile del protagonista y la forma en que la cámara lo captura a través del reflejo del cristal de la ventana mientras dos amigos, esta vez frente a la cámara, se preguntaban por la lealtad de los empleados del periódico.  –«¿Qué querrá decir esto?»- nos preguntábamos unos a otros. Siendo ésta una historia contada a través de aquellos cercanos a Kane, vale la pena recordar que no sabemos nada de su vida cuando se aisló en su palacio; como lo dijo un asistente, «él solo no hace historia, y su historia la cuentan otros». Delineando el otro aspecto sobre el que conversamos surgió entre nosotros una pregunta: ¿Qué tipo de lazos configuraba este hombre con otras personas? Algunos afirmaron que eran lazos trazados por el dinero, otros dijeron que eran vínculos construidos en base a la relación del señor Kane con los objetos: simples piezas de colección. «Quizás para él –dijo alguien- esas mujeres que en algún momento lo acompañaron no eran muy diferentes a las estatuas, cuadros o monumentos de su palacio; quizás eran objetos que se conseguían con otros objetos», pero, como lo recordó otra persona, esas mujeres le abandonaron para construir su existencia lejos de un hombre que sólo tenía objetos para regalarles y nunca daba nada que le importara de verdad, probablemente porque no tenía nada que le importara…

Aquella frase de «El señor Kane, una autoridad en lo que la gente piensa» también fue tema de nuestra discusión: ¿qué significa ser dueño de un periódico y qué responsabilidad tiene éste o los periodistas que allí trabajan con la verdad? Un comentario sitió esta problemática empalmándola con la influencia de Kane como figura pública y el rechazo moral –¿o sería más adecuado decir moralizante?- del que él fue objeto al saberse su hipotética aventura con la cantante. ¿Hay alguna conexión per sé que permite formarnos una opinión o juicio sobre un hombre como propuesta política en base a su vida privada?, ¿por qué parecía tan grave en él, candidato a gobernador, que se reconocía defensor de los pobres, humillados y ofendidos, el hecho de una infidelidad matrimonial?

Ése era, pues, el Ciudadano Kane, y ésta fue la conversación que suscitó en nosotros, que reuniéndonos cada sábado para ver buen cine y conversarlo, esperamos hacer de la vida lo mejor posible, individual y colectivamente, anhelantes –espero- de marcar una vida singular en las mejores posibilidades y concreciones, para que al término de ella no nos acaezca lo que al Ciudadano Kane: que después de su “grandiosa vida” sólo quedó un grandioso montón de objetos.

VINCENT RESTREPO

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Sesión del 14 de mayo del 2011

TITULO:        ROMA, CIUDAD ABIERTA

DIRECTOR: ROBERTO ROSSELLINI

GUIÓN: FEDERICO FELLINI, R.ROSSELLINI, SERGIO AMIDEI

PAIS: ITALIA

AÑO: 1945

DURACIÓN: 1h-40 min.

 

Roberto Rossellini, considerado el padre del neorrealismo nos convocó en esta ocasión para seguir disfrutando de “La mirada de los grandes”, ciclo que se prolongará durante todo el mes de mayo. Esta exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

Este movimiento echó por la borda la manera de hacer cine, no sólo en Hollywood sino en los países dominados por el fascismo que buscaban  mostrar una realidad próspera, con gentes acaudaladas y felices y que fue bautizado con cierta sorna “de los teléfonos blancos” por las refinadas imágenes que ofrecía.  Rossellini y otros directores italianos, querían contar al mundo historias sobre personajes casi anónimos y su transcurrir en medio de ese trágico conflicto; personajes simples pero también revestidos de gran coraje y solidaridad y a quienes tienen mucho que agradecer hoy, las sociedades de sus respectivos países.  Característica importante también de este cine era el uso de actores no profesionales. En esta película en particular, las excepciones son Aldo Fabrizio, en el papel del cura Pietro y Anna Magnani quien interpreta a Pina.

La historia se sitúa en los meses previos a la caída de Mussolini. El ingeniero Manfredi, Francesco y Pina en vísperas de desposarse y Don Pietro, el cura de la parroquia y quien les protege, forman parte de una red de resistencia que pretende socavar el poder del invasor. Debido a la traición de Marina, novia de Manfredi, son arrestados junto a un desertor austríaco. Manfredi muere en medio de las torturas, Pina cae, ante los ojos de su pequeño hijo, abatida bajo las ráfagas de ametralladora al tratar de impedir la detención de Francesco. Y Pietro, el sacerdote amigo y cómplice es fusilado ante la mirada de los niños del barrio. Mientras tanto, el soldado desertor se ha colgado en su celda para evitar la tortura.

Sin melodramas pero con un crudo realismo asistimos a la cotidianidad de estos seres.  La guerra, ese horrendo fracaso que la humanidad no ha logrado erradicar, lleva a los hombres hasta los límites mismos de sus posibilidades y saca de ellos lo mejor y lo peor.  La solidaridad, el coraje llevado hasta el acto heroico de soportar la tortura y entregar la vida antes que delatar a sus compañeros de lucha; la decisión de Pina de asaltar la panadería que se niega a vender esperando quizás precios más altos, panes que luego reparte entre sus vecinos.  Todos estos actos son expresión de lo mejor que encierran dentro de sí aquellas gentes sencillas.  Por otra parte, está Marina, la novia de Manfredi y a quien sólo mueve el interés por una vida cómoda, lejos de las privaciones que soportan sus compatriotas y quien, ante la decisión de Manfredi de abandonarla como resultado de sus permanentes aventurillas con oficiales del ejército alemán, toma venganza denunciándolo.  ¿Es culpable esta mujer, o es sólo una víctima más de la desesperanza, de la angustia, de ese sentimiento de vulnerabilidad que desata la guerra?

Rossellini no se enfrasca en juicios morales.  Sólo nos muestra las luchas interiores, las profundas contradicciones que surgen dentro de estos personajes. Incluso, el odiado invasor, puede verse, en determinados momentos, enfrentado a conflictos sobre la legitimidad de sus acciones: las palabras del oficial que, en estado de embriaguez se enfrenta  al Mayor que habla de la superioridad de los alemanes y le dice: no somos superiores, los oprimidos son fuertes y luchan con justicia por la libertad. Llega incluso a lamentarse por estar sembrando la muerte por toda Europa. Es la confesión de un hombre que ha perdido la fe en los ideales que lo llevaron a la lucha, incluso, nos muestra la capacidad que tiene el ser humano, aún el más abyecto, de reflexionar sobre sus actos.  Y ante la tortura, ¿puede calificarse de cobarde un hombre que bajo los más insoportables dolores, diga lo que no debería decir? No es fácil contestar a esta respuesta, así creamos que la solidaridad con sus compañeros de lucha debe imponerse en estos casos.

El cura Pietro, también enfrenta un momento de debilidad; frente al cadáver de Manfredi, no puede contener su ira por la ignominia y lanza maldiciones a los culpables de su muerte, para caer luego de rodillas pidiendo perdón a Dios por haber contrariado sus enseñanzas sobre el perdón.

¿Y qué pasa con los niños que padecen el horror de la guerra y tienen que ser testigos de esa orgía de sangre. ¿Lograrán esas criaturas superar su tragedia? ¿Quedarán marcados y reproduciendo la cadena de odios? Es una reflexión obligada en nuestra sociedad.

Imposible no pensar si la tortura es un método vigente en el mundo actual.  Desafortunadamente, los hechos parecen demostrar que sigue siendo utilizada por muchos gobiernos.  Nada más recordemos la declaración del mandatario ya retirado,  de un país no muy lejano al nuestro, en la cual justificaba esta práctica.

Unas últimas palabras para resaltar la excelente labor de montaje de la película, muy evidente en la escena en la que detienen a Francesco, el novio de Pina, cuando ésta corre tras el camión que lo lleva y es asesinada. Su pequeño hijo, que está siendo protegido por Don Pietro, escapa de sus brazos y se inclina ante el cadáver de la madre.  Es una secuencia de apenas 25 segundos pero que corresponde a numerosísimas tomas desde diferentes cámaras y sus respectivos cortes de escasos segundos, pero ensambladas en forma impecable no dejando percibir ninguna discontinuidad en la secuencia.

 

BEATRIZ FLOREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA