Ciclo "Poder e individuo"

Agosto 13 - El viento que acaricia el prado – Ken Loach - 2006

Agosto 20 - Memorias del subdesarrollo – Tomás Gutiérrez Alea – 1968

Agosto 27 – El gran dictador – Charles Chaplin – 1940

Septiembre 3 – Eva Perón – Juan Carlos Desanzo - 1996

Septiembre 17 - Un mundo maravilloso – Luis Estrada - 2006

Septiembre 24  - El violín – Francisco Vargas Quevedo – 2007

Ciclo: Poder e individuo

Septiembre 24 de 2011

 Película: El violín

 Director: Francisco Vargas Quevedo

Año: 2005

Imágenes de crueldad y de tortura abren, y a la vez cierran, lo que será la historia de tres generaciones, quizá de todas las generaciones. Don Plutarco, un anciano violinista devastado por los hombres más que por los años, se gana la vida en compañía de su hijo Genaro y de su nieto Lucio interpretando música en el pueblo. Cierto día, de regreso a casa, encuentran que el ejército se ha llevado a la familia de Genaro y además ha expropiado las tierras en donde viven, tratando de controlar y liquidar a quienes se rebelan por algo que nunca nos será contado. Genaro continúa con la guerrilla mientras Don Plutarco y su nieto esperan en las afueras. Sin embargo, Don Plutarco trata de volver: negocia con un hacendado su tierra, y tal vez su vida, a cambio de una mula, y como un Quijote sin espada pero con violín emprende una aventura suicida. Le pide al ejército que le permita entrar a ver sus cultivos, y aunque logra su cometido debe dejar su violín con los militares para tener que regresar día tras día y darle gusto al Capitán quien es el único oficial “capaz de apreciar la música”. Desafortunadamente para Plutarco sus aparentes intenciones inofensivas no pasarán por alto a los ojos del Capitán y tendrá que exponer su vida para transportarle municiones a la guerrilla, ya que tiene libre tránsito a su tierrita, así, para su desgracia, ese sacrificio acabe con la música.

El violín presenta un conflicto constantemente actualizado en el que los acontecimientos vienen del pasado, continúan en el  presente y se proyectan al futuro; por eso no es gratuito que encontremos tres generaciones envueltas: padre, hijo y nieto; ni que la película, con su manejo del blanco y negro, tenga una atmósfera de atemporalidad. Es ese tratamiento de la imagen el que tal vez hace más soportable tanta inhumanidad que aparece escena tras escena, abuso tras abuso. El viejo Plutarco le cuenta a su nieto cómo han sido los hombres los que a causa de la ambición y del egoísmo han convertido el mundo en un lugar violento, pero asimismo son ellos mismos los que tienen la oportunidad de cambiar la historia; allí podemos intuir que el conflicto armado, cualquiera que sea,  se reproduce cuando las condiciones que lo sostienen permanecen: mientras exista un estado cruel sin instituciones legítimas que lo representen, mientras los ciudadanos desconozcan o rechacen la unión y la política y prefieran la guerra, mientras los grandes adinerados se aprovechen de la pobreza para aumentar la extensión de sus tierras, y al parecer, mientras en este abandonado planeta sigan habitando hombres que continúen endureciendo el corazón de los oprimidos para que el dolor no los mate y el de los que oprimen para que no les duela matar.

Sin embargo ¿podemos decir a cabalidad cuál es el motivo principal de la película? ¿Es la guerra, el poder, la violencia, el desplazamiento, la sociedad, el arte…? Pues entre tanta desesperanza surge la posibilidad de la música: los rifles contra un violín, las notas frente a las balas. No es difícil acertar quién ganará; pero al final ni siquiera con amenazas el capitán obligó a Plutarco a sacarle un sonido al noble instrumento, lo que nos devuelve la imagen de la dignidad de un hombre -lo repito, maltratado por los hombres más que por los años- quien llega a transmitirle algo de su arte tanto a su hijo como a su nieto y nos resalta que las oportunidades deben estar allí en donde podamos usar y buscar armas que no sean armas.

Eduardo Cano

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: Poder e individuo

Agosto 27 de 2011

 Película: El gran dictador

 Director: Charlie Chaplin

Año: 1940

De nuevo volvemos a Chaplin, este gran maestro del cine quien nos enfrenta, como si fuéramos  soldados que creen en una causa noble, ante el gran dictador, que es él mismo, quien quizás somos todos. Un humilde judío barbero que lucha en la primera gran guerra termina con amnesia después de sobrevivir a tan demencial conflicto. Un día se marcha del hospital para regresar a su gueto y continuar con el oficio que antes ejercía cotidianamente. Sin embargo, aquel sencillo hombre no es consciente de que varios años han pasado, de que el polvo y las telarañas cubren por doquier los rincones y los objetos de su barbería ni de que el peligro amenaza a todos los miembros de su comunidad en Tomania por culpa de las quimeras de un delirante opresor llamado Hynkel. Hynkel, el gran dictador, culpa, como el de la vida real, a los judíos por la situación que vive su país, y por eso los persigue y los somete llegando hasta la crueldad, en tanto de otro lado persigue su sueño, aliado con Napaloni, el otro risible dictador, de dominar el mundo y gobernarlo bajo sus principios totalitarios.

Sin embargo en todo esto aparece una semejanza que parece un chiste, también un drama. Hynkel y el judío barbero tienen un parecido físico impresionante; antes de que el dictador invada Osterlich el barbero se encuentra fugitivo y Hynkel está escondido de su rival cazando patos. Mientras se llevan al tirano al campo de concentración al barbero lo confunden con el gran amo al verlo de uniforme y lo conducen en un coche para que lance el discurso de todo gran dictador.

Fue casi que inevitable realizar la pregunta en torno al humor y a Chaplin. ¿Por qué gusta este director? ¿Cuál es el móvil que une el humor en Chaplin que lo hace original? De un lado puede decirse que el uso del humor encubre un mensaje que se torna peligroso para el artista y quizás facilita la crítica, mas tampoco hay garantía de reflexión partiendo sólo de la risa, ya que el entender una sátira o una ironía requiere que el espectador esté contextualizado y tenga los referentes para la reflexión; por el contrario el humor vacío es un instrumento que mantiene ideologías a través del simple entretenimiento sin llegar a representar ningún peligro para el sistema establecido.

De otro lado fue interesante observar el manejo de Chaplin de los dos personajes: dictador y barbero. Quizás al mostrarlos similares enfatiza ese drama en el que podemos ser el asesino o el humilde trabajador, el tirano que hace una guerra y arrasa con miles de seres humanos o el barbero a quien sus clientes le ponen el cuello para que él use su navaja, confiados de que nunca se atrevería a degollarlos. Tal vez aquí radica la caracterización del personaje judío y el porqué de su oficio. Además esta película nos presenta lo gracioso que es el ser humano y su ridiculez al pretender metas absurdas como el intento de adueñarse de un planeta entero, cosa que, como en la memorable escena, termina reventándose arruinando la ilusión. Sin embargo una pregunta que rebasa esa ilusión marcó la última parte de la tertulia: ¿Qué es el poder y cuáles son sus límites? Sin desprestigiar el poder por el sólo hecho de existir, fue importante analizar su legitimidad. La película nos presenta un caso, el del poder dictatorial que oprime al que no está con quien gobierna o al que es señalado; dictadura que gira alrededor de dispositivos ideológicos, expresivos –como la forma de los discursos de Hynkel- y estéticos, sumado al control de la fuerza pública. Todo esto nos muestra que el poder nos afecta a todos, estemos conscientes, en desacuerdo o indiferentes. De ahí esa dualidad que hay que seguir interrogando: individuo y masa; y aunque fue difícil para los asistentes definir del todo qué es el poder no se negó la importancia de pensarlo con herramientas como ésta película, la cual parece que se hace más actual según pasan los años.

Eduardo Cano

Corporación cultural ESTANISLAO ZULETA

Película: El viento que acaricia el césped (El viento que agita la cebada)

Director: Ken Loach

País: Reino Unido

Duración: 127 min

Año: 2006

Un puñado de hombres muy rudos y menos rudos corriendo sobre un césped; todos armados de palos de madera; cada cual estrujando como le corresponde hacer a todo otro que no sea de su bando; todos a la zaga de una pelota que va y viene de una parte a otra sobre la tierra que a lo lejos se eleva hacia el cielo en florestas y prominentes montañas verdosas; uno de los rudos, el más viejo, armado de un silbato, despliega de tanto en tanto el sonar de su arma, increpa, dirime, recibe protestas, se enfada y señala las faltas, amenaza, sanciona, impone el orden que apenas cabe en ese algarabía que hacen esos hombres emocionados, coléricos, interesados en sobreponerse a los embates del otro...¡Y entonces vencer! Dos de los hombres, Teddy O´Sullivan y Damien O´Sullivan, situados en uno y otro de los bandos enfrentados, se espetan los desmanes del uno y del otro; ambos persiguen la victoria y son hermanos. Se trata de un partido de Hurling, un deporte de origen celta que es el deporte nacional de Irlanda.

Ahí la primera secuencia de esta película: secuencia admonitoria; en ella una privilegiada concesión y acaso advertencia del director sobre lo que vendrá en el desarrollo de la película. Es la Irlanda de 1919 y 1920. Es un conflicto que lleva varios siglos. Es una lucha por la liberación: la de Irlanda y los irlandeses que se quieren librar de la opresión del Reino Unido que arrancó más o menos unos 700 años atrás. Es la violencia desmedida que se prodigan los habitantes de esas tierras, opresores contra sublevados: salvajes de la corona contra salvajes nativos de la isla, primero; luego irlandeses contra irlandeses, todos nativos; por último: O´Sullivan contra O´Sullivan, hermanos enfrentados como cuando jugaban al Hurling.

Asistimos en este filme a uno de los conflictos más arraigados de la humanidad: la posesión de la tierra y el poder que, enterrada en ella y desde ella elevándose, anhelan los participantes de la humanidad al acecho de los recursos naturales. Es el filme que abre el miniciclo dedicado a hacer algún entendimiento de lo humano a propósito del individuo y sus relaciones con el poder. Ella nos presenta la guerra a que se entregan las sociedades, la irlandesa y una porción de la milicia de la corona británica, desde la perspectiva irlandesa y esto lo hace, rasgo destacable, Ken Loach, un director de origen británico acaso inquieto por la historia de los desmanes de sus antepasados. Nos muestra lo inhumano de los dos bandos: el maltrato y la sevicia que despliegan sobre el otro; la atrocidad, el sacrificio y la barbarie son protagonistas; el borramiento del otro, aquel que no participa de mis interés que son los intereses nuestros, es el objetivo y la consecuencia, será condición y causa; salvajismo que excita el salvajismo; acciones que engendran el odio; el hambre que azota a las generaciones más jóvenes; las aspiraciones a conseguir una vida distinta, una transformación de la realidad vivida, de una vida signada por la ignominia, por la deshonra, por el sometimiento, la brutalidad y el desconocimiento; la lucha sin tregua; el poder y la dominación en pugna; la afirmación irreflexiva de los ideales, o la búsqueda denodada por la conquista de lo que se cree justo, necesario y deseable: un gran horizonte de fértiles montañas sin salidas a la vuelta de la esquina: la reducción del conflicto a la sentencia: “¡o todo o nada!”; en fin, el filme nos ofrece algunos elementos para pensar la pregunta “¿Por qué los hombres participan de la guerra?”

Santiago Gutiérrez

Corporación cultural ESTANISLAO ZULETA

Sesión del 17 de septiembre del 2011

TITULO: UN MUNDO MARAVILLOSO

DIRECTOR: LUIS ESTRADA RODRIGUEZ

GUIÓN: LUIS ESTRADA R., JAIME SAMPERIO

PAIS: MEXICO

AÑO: 2006

DURACIÓN: 118 min.

 

Del mismo director de “La Ley de Herodes”, asistimos en esta, la penúltima sesión del ciclo “Poder e Individuo” a una película que constituye una aguda crítica a todos los estamentos de la sociedad: Estado, Iglesia, políticos, medios de comunicación y aún, a los mismos pobres.

Un alto funcionario del Gobierno expone en un foro mundial sobre la pobreza, ante una refinada élite social, los exitosos resultados de las políticas económicas que ha aplicado en su país y que han logrado reducir a niveles ínfimos la pobreza. Así se inicia esta historia. Luego viene el hilarante accidente que cambia la vida de Juan Pérez, un vagabundo que duerme bajo cualquier puente junto a sus compañeros de suerte mientras sueña con casarse  con Rosita, y quien accidentalmente queda atrapado en la cornisa de un edificio.  La prensa amarillista presenta este hecho como un intento de suicidio, elevando al despreocupado hombre a la categoría de “paladín de la democracia que ha intentado inmolarse para protestar contra las políticas neoliberales del gobierno”.  El Secretario de Economía, temeroso de que este incidente lesione su imagen, decide acallar al supuesto inconforme otorgándole casa y un automóvil. Pero el caso se complica cuando los compañeros de infortunio de Juan, enterados de lo sucedido, amenazan a su vez con suicidios para obtener los mismos beneficios.  Las medidas para remediar esta situación y prevenir futuras asonadas no se hacen esperar: Juan, quien se ha casado con su novia y sólo lleva unas horas disfrutando de su nueva vida, es llevado a la cárcel junto con sus imitadores y la pobreza es declarada delito. De esta forma, el funcionario ha eliminado uno de los más graves problemas de esa sociedad. La ironía final: el secretario gana el premio nobel de economía por haber acabado con la miseria en su país, en tanto que Juan ha retornado a su antigua condición.

Del desconcierto inicial en que nos deja la cinta, pasamos a escudriñar en esa caricaturización de personajes y situaciones, y así emergen las primeras reflexiones; la pobre imagen de los medios de comunicación que nos entrega este director: el único criterio para determinar la importancia de una noticia es su impacto sobre el público; la única restricción, que no afecte los mercados; el jefe de redacción dice a sus periodistas: “un poco de sangre nos garantizará más ventas”. Los titulares se piensan en función del efecto sobre los lectores. La información que suministran no tiene la finalidad de entregar al ciudadano elementos para un análisis objetivo de la situación sino de capturar su fugaz atención.

Los funcionarios del gobierno están totalmente desconectados de la realidad del país; no están seguros ni siquiera del salario mínimo legal vigente y la demagogia es su herramienta favorita: Pérez, por primera vez en su vida, es visible para el Estado y tratado como un ciudadano digno de atención. Pero, ¿acaso no cabe a los pobres responsabilidad alguna por su situación? ¿La milenaria resignación con que afrontan su suerte, la que atribuyen a la “voluntad divina” o cuando más, a su mala suerte, no ha contribuido a ese estado de cosas?  Pero por otro lado, ¿están en condiciones de organizarse para luchar por sus derechos? Eso requeriría el acceso de todos a una educación para la democracia, que los hiciera conscientes de sus derechos y de sus obligaciones.

La película no intenta una separación maniquea de buenos y malos; la presentación de los personajes no nos permite identificarnos con ninguno.  Luis Estrada declaraba que no intentó hacer un estudio sociológico sobre la pobreza, sólo exponer los perniciosos resultados de la globalización y las políticas neoliberales que han multiplicado el número de pobres en el mundo; quizás por eso no se toca el tema del narcotráfico. Si bien es cierto que es necesario profundizar en las lógicas del capitalismo para entender su dinámica, la cinta tiene el mérito de poner al descubierto las estructuras del sistema para entender sus efectos: desempleo, marginalismo con todas sus secuelas de miseria física y espiritual, adicciones….

También queda expuesto el individualismo que penetra todas las clases sociales, aún aquellas desfavorecidas; ese ingenuo “voluntarismo” que lleva a soñar con un vuelco de la situación, posible para cualquiera que se lo proponga, impulsa a estos seres a luchar individualmente.  Y respecto al final de la historia, ciertamente no podemos concluir que una simple cuestión de supervivencia puede llevar a privar de la vida al otro; eso sería justificar la barbarie, dar libre salida a los más oscuros instintos que pueda albergar un ser humano. Para concluir, resulta importante resaltar que hay cierta evocación del cine de Buñuel, notoria en aquella escena donde los cuatro menesterosos comen opíparamente mientras afirman que “es mejor ser ricos por un día que pobres toda la vida”.

BEATRIZ FLOREZ       

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 3 de septiembre de 2011, Hora: 5:00 pm.

evaperon

Biografía de Eva Duarte, la mujer del coronel y político Juan Domingo Perón. Ambos dominaron la política argentina especialmente en los años cuarenta y cincuenta y dejaron una profunda huella en su país. Con el soporte de los sindicatos y un gran carisma y ambición, Eva Duarte de Perón se convirtió en una santa para los pobres y en un símbolo de la política social progresista. El filme se centra, sobre todo, en la última etapa de su vida, cuando se presentó para el cargo de vicepresidente. Su simpatía le granjea seguidores, como los presentes en la famosa concentración de agosto del 1951. Negocia con trabajadores en huelga y con políticos rivales, e influye decididamente en su marido. Entretanto sus oponentes conspiran en secreto para derrocar a los Perón, y ven a Evita como una amenaza mayor a causa de su popularidad y trabajo de caridad con las masas pobres del país. Para entonces le diagnostican un cáncer, que acabará prematuramente con su prometedora vida política.

Director: Juan Carlos Desanzo  - Año  1996 - Duración: 1 hora 54 min.

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Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 20 de agosto de 2011, Hora: 5:00 pm.

MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO

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La Habana, años sesenta. Sergio, un acomodado rentista burgués que se dedica a escribir en su tiempo libre, ve como su familia y su ex mujer abandonan Cuba para marcharse a los Estados Unidos. Él, a diferencia de otros amigos suyos como Pablo, se resiste a marcharse a Miami. En las calles de la capital cubana Sergio conoce a Elena, con quien tiene un affaire sexual que terminará teniendo consecuencias poco agradables. Memorias del subdesarrollo, desde la perspectiva de un burgués en decadencia, comprueba con lamento el conformismo y subdesarrollo cultural de su contexto social y nos sitúa en las contradicciones de los primeros años de la Revolución cubana.

Director: Tomás Gutiérrez Alea  - Año  1968 - Duración: 1 hora 25 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641


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Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 24 de septiembre de 2011, Hora: 5:00 pm.

elviolin

Don Plutarco, su hijo Genaro y su nieto Lucio llevan una doble vida. Por una parte, son humildes músicos rurales; por otra, apoyan activamente al movimiento guerrillero campesino contra el gobierno opresor. Cuando el ejército invade el pueblo, los rebeldes deben huir y abandonar las municiones. Haciendo valer su apariencia de inofensivo violinista, don Plutarco tiene un plan: recuperar las municiones escondidas en su maizal. Su música embelesa al capitán, quien fascinado lo obliga a regresar y tocar cada día mientras come.

Director: Francisco Vargas  - Año  2005 - Duración: 1 hora 38 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641               

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TITULO: MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO

DIRECTOR: TOMAS GUTIERREZ ALEA

GUIÓN: TOMAS GUTIERREZ ALEA; EDMUNDO DESNOES

PAIS: CUBA

AÑO: 1968

DURACIÓN: 85 min.

 

Continuando este nuevo ciclo destinado a reflexionar el tema político y al que hemos llamado “Poder e Individuo”  asistimos a la que es considerada por muchos críticos como una de las mejores películas latinoamericanas: Memorias del subdesarrollo; cabe anotar también que fue la primera película cubana que se exhibió en los Estados Unidos después de la revolución cubana.

Basada en la novela homónima del escritor cubano Edmundo Desnoes, es la historia de Sergio (interpretado por el actor Sergio Corrieri), un escritor burgués que vive de la renta de una pequeña  industria heredada de su padre y quien, a la ruptura de su matrimonio, decide quedarse en la Habana, tras despedir a sus padres y a su ex mujer, quienes parten en exilio a Miami. En una calle de la Habana conoce a Elena con quien tiene una aventura amorosa que luego le acarreará líos judiciales.

Una fina crítica, más que a la revolución cubana, a aquel segmento de la sociedad que situándose al margen de los acontecimientos que transcurren a su alrededor, los observa con indiferencia, eludiendo la responsabilidad histórica que le cabe como parte de una sociedad.  Sergio no quiso huir, pero tampoco es un hombre afincado en la revolución; vaga por las calles como un extraño llevando a cuestas el desarraigo que lo atraviesa; no hace parte de aquellos burgueses que frente al miedo que les inspira el nuevo régimen prefieren huir pero tampoco participa de la euforia que embarga al pueblo. Trata de vivir como un europeo mientras observa con escepticismo los cambios en el frenético discurrir de los primeros años de la revolución; es consciente de las contradicciones en que cae esa revolución pero tampoco es un sujeto que contribuya con ideas para las nuevas construcciones que el momento requiere. La vida le pasa por encima y le impone sus vaivenes sin que él oponga resistencia. Sus días transcurren uno tras otro, en el tedio de la inacción, el ensimismamiento, interrumpido sólo por sus fantasías sexuales.

Sergio nos lleva a pensar en que, tal como decía Estanislao Zuleta, una revolución por sí sola no cambia las condiciones de una sociedad; es necesario un cambio de mentalidad en los individuos; la conciencia de que el cambio estructural de una sociedad es trabajo de todos; ese cambio sólo es posible en la medida que cada individuo se apropie de sus derechos, pero también de sus deberes.

Según el protagonista, el gran obstáculo para que ese nuevo orden social más justo se instale, es la permanencia de una mentalidad “subdesarrollada”; no deseamos ser individuos libres, autónomos, sujetos con influencia en las decisiones políticas del país pues es más cómodo dejar que decidan por nosotros. Es la actitud de Helena quien declara “A mí la política no me interesa”. Es una transformación que significa casi siempre, un proceso doloroso para asumir la responsabilidad individual de la propia historia. Surge entonces la pregunta, ¿Qué será más funesto para una sociedad, el subdesarrollo económico o el de la mentalidad de sus individuos? ¿las condiciones económicas son determinantes en esa mentalidad?  La respuesta parece estar más relacionada con el sistema educativo impuesto desde el poder.  Una sociedad puede ser educada para ejercer sus derechos políticos o para permanecer en la minoría de edad política, actitud ésta última a la que contribuyen, además del Estado aquellos estamentos que detentan algún tipo de poder como la iglesia, la academia, los medios de comunicación.  Ante esa realidad, aparece la pregunta angustiante: ¿cómo iniciar un proceso transformador de la mentalidad de una sociedad? ¿Estaremos condenados a ese círculo vicioso de una educación que necesita un cambio para generar un nuevo tipo de individuo, pero a la vez, si el individuo que imparte la educación no es diferente, aquella continuará siendo la misma? ¿Cómo introducir la duda que comience a horadar esas conciencias adormecidas? La imposición desde arriba de una ideología diferente no sería un acto democrático.

Sergio es consciente de esa realidad.  Observa cómo se banalizan las noticias sobre una posible guerra originada en la crisis de los misiles. En la televisión se pasa sin fórmula de transición de la amenaza nuclear a los reinados de belleza, imágines casi en paralelo; “el asesino y el torturador sólo son fruto de la división del trabajo” dice con sarcasmo mientras recuerda que comprendió la relación entre justicia y poder en la niñez, cuando un cura lo castigó injustamente.  Aquella imagen del pájaro muerto en su jaula y que es arrojado al vacío parece una alegoría a la muerte de esa vida anterior del escritor que ha cortado sus lazos familiares, o quizás ¿sólo la muerte liberará a Sergio de ese sinsentido en que se ha convertido su vida?

Pasando ya al plano artístico de la película, anotemos que Tomás Gutiérrez Alea pertenece a ese movimiento que surgió a fines de la década de los sesenta y que se conoció como Nuevo cine latinoamericano o Cine imperfecto y que trataba de oponer a la estética del cine de Hollywood y al cine de autor europeo, un cine preocupado más que por la forma, por reflexionar sobre los problemas propios de la región.  Fue un movimiento que le apostó a la problematización de ideas y conflictos desde el arte.  Toma algunos conceptos de la Nueva Ola Francesa que apuntaba a la “cámara stylo”, o sea esa cámara que describía los sentimientos y conflictos de gentes del común.

Por último, recordemos que esta exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

 

BEATRIZ FLOREZ

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 13 de agosto de 2011, Hora: 5:00 pm.

EL VIENTO QUE ACARICIA EL PRADO

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Irlanda, 1920. Unos campesinos se unen para formar un ejército de guerrilleros voluntarios y enfrentarse a los despiadados “Black and Tans” (Negro y Caqui, por el color de sus uniformes), tropas británicas enviadas para sofocar las aspiraciones independentistas de Irlanda. Llevado por un profundo sentido del deber y por el amor hacia su país, Damien abandona su prometedora carrera de médico y se reúne con su hermano Teddy en una peligrosa y violenta lucha por la libertad. Cuando la lucha de los insurgentes lleva a los británicos a un punto crítico, las dos partes firman un tratado para poner fin al derramamiento de sangre. Pero, a pesar de la aparente victoria, estalla la guerra civil, y las familias que habían estado luchando hombro con hombro se ven desgarradas, y sus miembros convertidos en enemigos.

Director: Ken Loach  - Año  2006 - Duración: 2 horas 7 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641             

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Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 17 de septiembre de 2011, Hora: 5:00 pm.

unmundomaravilloso

Cinco años después de “La ley de Herodes”, el director mexicano Luis Estrada regresa con esta película y nuevamente con la estelar actuación de Damian Alcazar,  para dejarnos sobre el tapete el asunto de la globalización y el poder económico en su estilo caricaturesco e irónico. En medio aparece un individuo, la historia de Juan el más pobre de los pobres, cuando en una situación accidental confundida como intento de suicidio recibe asistencia del estado, desencadenando con ello una ola de falsos suicidas, que llevará al ministerio de economía a declarar la pobreza un delito y la eliminación  de los pobres por decreto.

Director: Luis Estrada  - Año  2006 - Duración: 1 hora 58 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641               



Ciclo: “Poder e individuo”

 Sábado 27 de agosto de 2011, Hora: 5:00 pm.

elgrandictador

Durante la Primera Guerra Mundial el oficial Schultz es salvado por un barbero judío que después de un accidente de avión termina con amnesia internado veinte años en un hospital. Durante ese tiempo Hynkel se convierte en el dictador de Tomania y su objetivo principal es perseguir y acabar con los judíos. Schultz cuestiona una orden del dictador y es llevado a un campo de concentración. El barbero y Schultz logran escapar del encierro. Hynkel es encerrado por sus tropas y el barbero es confundido con el dictador.

Director: Charles Chaplin  - Año  1940 - Duración: 2 horas 4 min.

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el_viento_que_acaricia_el_prado

Agosto 13 - El viento que acaricia el prado.

Director: Ken Loach.   2006

 

 

 

 

 

 

 

 

 

memoria_del_subdesarrolloAgosto 20  - Memorias del subdesarrollo.

Director: Tomás Gutiérrez Alea.  1968.

 

 

 

 

 

 

 

 


elgrandictador

Agosto 27 - El gran dictador

Director: Charles Chaplin.  1940

 

 

 

 

 

 

 

evaperon Septiembre 3 - Eva Perón - 1996

Director: Juan Carlos Desanzo

 

 

 

 

 

 

 

 

ATENCIÓN: La proyección del sábado 10 de septiembre se ha cancelado porque estaremos ese día en una importante actividad de la corporación en la Fiesta del libro.


 

unmundomaravilloso

Septiembre 17 - Un mundo maravilloso - 2006

Director: Luis Estrada

 

 

 

 

 

 

 

 

elviolin

Septiembre 24 - El violín - 2007

Director: Francisco Vargas Quevedo

 

 

 

 

 

 

 

 

CINE EN CONVERSACIÓN

Sesión del 3 de septiembre del 2011

TITULO: EVA PERÓN

DIRECTOR: JUAN CARLOS DESANZO

GUIÓN: JOSÉ PABLO FEINMANN

PAIS: ARGENTINA

AÑO: 1996

DURACIÓN: 124 min.

 

La vida de esta controvertida mujer que desata las más disímiles pasiones, desde el odio hasta una veneración que raya en lo sacro, fue lo que nos ofreció nuestra cita sabatina, dentro del ciclo destinado a reflexionar el tema político y al que hemos llamado “Poder e Individuo”.

La película de Juan Carlos Desanzo nos recrea la existencia de Eva Duarte quien se convirtió en una auténtica líder durante el gobierno de Juan Domingo Perón. La historia se sitúa en el primer gobierno del caudillo (1946-1952). No se contentó con ser solamente una primera dama, una sombra tras el presidente; por el contrario, tuvo una decisiva injerencia en los asuntos de Estado. Enfrentó a los sindicatos para tratar de impedir huelgas, lideró las luchas por el voto femenino, por la igualdad jurídica de los sexos, por la protección social de los ancianos mediante el “decálogo de la ancianidad” y muchas otras leyes en favor de los más pobres, obteniendo su inclusión en la nueva Constitución de 1949.  Sin embargo, en 1955, esta Constitución fue derogada y con ella, muchos de las conquistas obtenidas por la mujer.

Evita, como le llamaron todos, nació en Los Toldos, provincia de Buenos Aires en 1919, hija de Eva María Ibarguren y Juan Duarte.  A la muerte del padre, con 15 años y empeñada en ser actriz, viaja a Buenos Aires en donde por algunos años desempeña papeles menores hasta que en 1944, conoce a Perón con quien contrae matrimonio al año siguiente y es entonces cuando empieza la construcción del mito de Eva Perón.  Su carácter apasionado y decidido se vuelca a la acción al lado de los desfavorecidos. En 1952, cuando Perón iniciaba el segundo de los tres mandatos que ejercería en su vida y ella se postulaba como Vicepresidenta de la nación, muere aquejada de un cáncer.  A partir de entonces el mito crece y muchos la elevan a la categoría de santa. Aún hoy llegan gentes hasta su tumba implorando sus favores.

¡Ambición o auténtica pasión por el quehacer político y sus posibilidades para ayudar a los menos favorecidos? ¿Demagogia, populismo?  ¿Quería tomar revancha por la discriminación que sufrió de niña por ser hija ilegítima? En algún momento, interrogada por su esposo sobre el por qué insiste en ser Vicepresidenta cuando su salud está tan deteriorada, responde con firmeza: “siempre fui excluida, ahora quiero tener derechos”. Son muchas las reflexiones que pueden hacerse a partir de la vida de esta mujer.  Nada más paradójico que la intención de Perón cuando piensa en su esposa como fórmula vicepresidencial: “quiero una persona dócil, maleable”; ciertamente esa persona no era Evita.  La pasión con la que esta mujer asumió la política lo desbordó y desbordó a todos los demás integrantes del poder: iglesia, militares; era arrolladora.  Pero en su afán de llevar adelante los planes no reconocía barreras: “cagate en la Constitución” le espeta a un militar que trata de convencerla del respeto a la Carta rectora del país.

A lo largo de la película, escuchamos reiteradamente a los protagonistas recurrir a esas expresiones dirigidas a despertar la emoción de las masas, características de los gobiernos populistas: “el pueblo”, “la Patria está en peligro”; todo se justifica por “la defensa de la Patria amenazada por los oligarcas”; “mis pobres” y “ustedes los descamisados” dice Evita; abundan las actitudes mesiánicas: “los pobres no me tienen sino a mí”, son sus palabras. La oposición se convierte entonces en enemiga de la Patria; la línea divisoria entre los “buenos” y los “malos” es el apoyo incondicional al régimen.  Inquietante por decir lo menos, resulta esa alusión de Evita al Reich refiriéndose a Perón y su entorno.  ¿Denota acaso una secreta admiración por el régimen nazi? 

Iglesia y medios de comunicación son también fichas en la lucha por el poder; la Iglesia defiende su influencia en muchas decisiones de Estado.  En cuanto a los medios de comunicación, nos preguntamos, ¿es posible la existencia de unos medios totalmente independientes, que disientan de las posiciones oficiales cuando lo crean necesario?  Los gobiernos siempre han deseado su control para obtener el apoyo irrestricto a cambio de otros privilegios; pocos ejercen la crítica valerosa cuando es necesaria, pagando en muchas ocasiones con el silenciamiento.

Otro aspecto polémico de las actuaciones de la Vicepresidenta tiene que ver con su inclinación a validar aquello de que “el fin justifica los medios”; su decisión de entregar a los obreros unas armas que ella compró por su cuenta en el exterior nos enfrenta a un problema complejo: si el monopolio de las armas debe estar localizado en el Estado, postulado que defendemos en nombre de la legitimidad, ¿cómo articular poder y pueblo?, ¿cómo defender la estabilidad de un gobierno? Todos estos interrogantes no hacen sino reafirmar las dificultades que plantea la construcción de una democracia incluyente, fuerte y legítima en todas sus actuaciones.

Sin embargo, tenemos que concluir que Eva Perón, más allá de los intereses que la movieran y de sus procedimientos, muchos de ellos criticables, fue una mujer excepcional para una época y una sociedad que hasta ahora no habían abierto mayores espacios a su género.  Los logros que obtuvo son reales y le garantizaron el reconocimiento de su época y de las generaciones posteriores.

Por último, recordemos que esta exhibición se apoya en la “Maleta de películas”, programa auspiciado por el PAN (Plan audiovisual colombiano) y el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria abierta por esas instituciones para la formación de públicos en la apreciación de cine.

BEATRIZ FLOREZ       

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA