Ciclo: "El peso de la existencia"

“Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es. Así, el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia. Y cuando decimos que el hombre es responsable de sí mismo, no queremos decir que el hombre es responsable de su estricta individualidad, sino que es responsable de todos los hombres” Jean-Paul Sartre

-       1 - Revolutionary road – Sam Mendes – 2008 – 114 min.

-       22 - El extranjero - Luchino Visconti – 1967 - 104 min

-       29 - La insoportable levedad del ser – Philip Kaufman – 1987 – 164 min.

TÍTULO: EL EXTRANJERO

DIRECTOR:  LUCHINO VISCONTI

AÑO: 1967.

La adaptación cinematográfica de la novela de Albert Camus es una de las tantas  que Luchino Visconti llevó al cine, un director fascinado por la literatura; las obras de Tomas  Mann, Dostoievski, Giuseppe Tomasi Di Lampedusa, Boccaccio, Gabriele d´ Annunzio, entre otros, hacen parte de su filmografía.

Aunque la película tiene algunas debilidades en cuanto a  su calidad como son:  el abuso de zooms para provocar dramatismo, una banda sonora inadecuada, una voz en off que resulta en ocasiones excesiva, redundando en la obviedad al relatarnos lo que estamos viendo, o imprecisa  en develar el carácter existencial del personaje en los inicios de ella, cuenta con la genial participación de Marcelo Mastroiani, un actor que sostiene el nivel preciso de dramatismo, sin excesos, propio para representar a un hombre como Mersault: el lograr una actuación de este nivel, hace que la obra se sostenga en el tiempo y conserve eso que suelen perder la mayor parte de los filmes: perder el brillo, convertirse en obras  anacrónicas y deslucidas.

¿Quién es un extranjero? Un hombre extraño, un bárbaro, con una lengua y unas costumbres distintas; alguien que aunque ofrece una mirada novedosa,  genera  miedo, extrañeza y  rabia; este es el personaje en el que se centra nuestra historia y que nos abrió tantas preguntas.

La historia es la de un juicio: Mersault  ha cometido un crimen, pero no es éste  por el que se le  ha acusado. Se le culpa  por su  rechazo a la existencia de Dios y los valores morales establecidos por la sociedad, por la negación de toda ideología y espiritualidad. Se  le culpa por  comportarse como un insensible ante uno de los hechos más dramáticos en la vida de todo hombre, la muerte de su madre; por  haber sostenido una relación indiferente con ella, recluirla en un hospicio y casi abandonarla. Se le culpa por haber cometido un crimen consciente, más que de un crimen como tal; y, sobre todo, de no defenderse de las acusaciones que le hacían, de no mentir, de  no justificarse.

Es de su nihilismo de lo que se le quiere culpar, la justicia pretende cobrar a este hombre lo que lo constituye, eso que lo sitúa como un extranjero en su propia tierra, una relación particular con eso que la cultura ha tenido como  conquista, y que sin ella se desdibujaría, perdería su sostén.

En nuestro cine en conversación también caímos en la trampa de juzgar la vida de este hombre por las mismas razones y con los mismos elementos por los que fue juzgado; y que es justamente la critica que hace Camus a la cultura: ¿quién es este hombre al que no parece importarle nada, este ser abúlico, que no tiene ningún interés particular en salir adelante en su trabajo y rechaza una excelente propuesta para  mejorar, que no  tiene una relación particular con el arte, la política, el amor y la familia?, ¿es este el comportamiento de un cínico? Es esta justamente la pregunta que nos pone la obra, hacemos la lectura de los otros desde nuestra propia y estrecha mirada, cuestionamos de manera irónica a los otros que tienen una relación distinta con el deseo, el amor, la sexualidad y la religión.

¿Es este un hombre común, que afirma su existencia en la medida de sus posibilidades, como la mayoría de seres corrientes que habitan en el mundo?, No. Mersault es un hombre singular, que aunque rechaza aquello que constituye el pilar de la cultura, también encarna una gran humanidad al ser capaz de  ponerse en el lugar del otro, del anciano que ha sido abandonado por su perro o del que se ha enamorado de su madre; pero, lo que más lo constituye como hombre singular es el negarse a mentir y en esta medida aceptar su destino; negarse a trascender los sentimientos, las alegrías, los placeres, los dolores; Mersault encarna en última instancia  el verdadero nihilismo, no  adherirse a nada y  defender esa actitud hasta la muerte.

¨Nada, nada tenía importancia, y yo sabía bien por qué. Desde lo hondo de mi porvenir, durante toda esta vida absurda que había llevado, subía hacía mí un soplo oscuro a través de los años que aún no habían llegado, y este soplo igualaba a su paso todo lo que me proponía entonces en los años no más reales que los que estaba viviendo. ¡Que me importaba la muerte de los otros, el amor de una madre! ¡Que me importaba su Dios, las vidas que uno elige, los destinos que uno escoge…¡¨ (Albert Camus en El extranjero).

Oscar Restrepo

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

 

TÍTULO: REVOLUTIONARY ROAD

DIRECTOR:  SAM MENDES

AÑO: 2008.

“PERO SI VERDADERAMENTE LA EXISTENCIA PRECEDE A LA ESENCIA, EL HOMBRE ES RESPONSABLE DE LO QUE ES. ASÍ, EL PRIMER PASO AL EXISTENCIALISMO ES PONER A TODO HOMBRE EN POSESIÓN DE LO QUE ES, Y ASENTAR SOBRE ÉLLA LA RESPONSABILIDAD TOTAL DE SU EXISTENCIA”  JEAN-PAUL SARTRE

Sam Mendes, el conocido director Británico, En su opera prima, “American beauty”, había desmitificado este invento maravilloso llamado matrimonio, este ideal burgués de la familia, con casa blanca y antejardín, con niños dulces correteando en el prado. Nos mostró estos ideales desteñidos, nos puso  de frente a  estos seres aparentemente perfectos de la familia Estadounidense típica, habitados por el sinsabor y el fracaso.

En Revolutionary Road Mendes centró el  asunto en el interior de la pareja,  en su destrucción, en el sacrificio de los sueños  propios  en pos de un  ideal común. La película tiene una estructura narrativa lineal, con planos  perfectamente encuadrados y una hermosa fotografía que ambienta de manera perfecta el mundo de los 50.  Es contada de una manera muy próxima al teatro, que nos recuerda a los  dramas de Bergman. Cuando  la acción recae en un primer plano, el segundo se desenfoca para permitirnos concentrar en la expresión  tensa de los  personajes con los que sufrimos durante las dos horas que dura el filme.

No son comunes  los héroes de la historia, una joven pareja constituida por April ( Kate Winslet), bella e  inteligente, que se intenta abrir camino en el teatro, y a la que quizás un puñado de amigos ha considerado una  promesa de las tablas, y Franck (Leonardo DiCaprio) un talentoso muchacho que se niega  a repetir la historia de su padre, a pesar de trabajar en la misma empresa en la que este lo hacía.

Pero aunque no están dotados propiamente de genio, tienen el peso de ser considerados singulares y han caído en la trampa de creerse destinados a  grandes empresas ¿pero tiene algo de malo considerarse talentoso,  hacer algo por esto, inventarse  caminos para lograrlo? Estos jóvenes, particularmente especiales, deciden construir una vida distinta a la que ofrece la cómoda  vida burguesa y que ha sido en última instancia la cómoda vida de la familia burguesa de occidente; el drama empieza cuando dejan cada vez más lejos  la posibilidad de la realización de sus propios y nobles ideales.

“Revolutyonary Road” es el nombre de la calle donde la pareja escogió  vivir su desgracia; “los revolucionarios Wheeler  de la calle” como fueron nombrados en un juego de palabras por John Givings (Michael Shannon), el supuestamente  menos cuerdo de los personajes, pero  el único que parece conocer la causa exacta por donde se desangra la joven pareja, y quien sin un gesto de compasión y comportándose  más como un cínico despiadado que como un hombre comprensivo, derrama sal sobre  la terrible herida que padecen. Cuando Frank empieza a sentirse menos incómodo con los cambios ofrecidos en su trabajo, April se resiste a vivir una vida insulsa y descarga sobre él, el peso de la culpa, el de su propia frustración.

Nuestra conversación giró en torno al asunto trágico de la obra: dos posiciones igualmente validas pero en oposición; Vivir la vida de verdad, encarándola con dignidad, con la responsabilidad que requiere asumir la verdad de sí;  frente a vivir siguiendo el modelo burgués de cómoda mediocridad. La primera  posibilidad la encarna April, quien desea irse con su familia a Paris y abandonar todo lo que tenía allí “París es la ciudad  donde la vida se vivirá realmente”.  Empezarán una nueva historia. Ella  se hará cargo de todo, trabajará como secretaria en una oficina diplomática, mientras Frank tendrá tiempo para pensar en asuntos más importantes y buscará un oficio que le llene realmente sus expectativas de muchacho inteligente, en resumen viajarán  a París para encontrar algo que los  dignifique, que les haga sentir la vida; la segunda posibilidad, encarnada en Frank, es abandonarse  en el confort de la vida burguesa, buscar una casa más grande y criar a sus 3 hijos.

Los desencuentros de esta pareja no tienen que ver con la falta de amor o deseo; ni siquiera la infidelidad, que aparece  en ambos de manera explícita, juega un papel preponderante en su desgracia; lo trágico está en la manera en que encaran su existencia, esta, que es la que constituye como habíamos dicho al inicio, el centro de la historia, esas equivocas elecciones  que los llevan a la soledad y a la muerte.

Finalmente nos preguntamos ¿Donde estuvieron  los hijos de los Wheeler mientras estos se enfrentaron en la  dolorosa palabra?,  ¿fueron invisibilizados por el director de manera intencionada?

Oscar Restrepo

Corporación Cultural ESTANISLAO ZULETA

Ciclo: “El peso de la existencia”

 Sábado 1 de septiembre de 2012, Hora: 5:00 pm.

 

REVOLUTIONARY ROAD – SOLO UN SUEÑO

RevolutionaryRoad1

Años 50. Frank y April  se conocen en una fiesta y en seguida se enamoran el uno del otro. Ella quiere ser actriz. Él desea viajar y huir de la rutina. Pasan los años, y la joven pareja se transforma en un estable matrimonio con dos hijos que vive en los suburbios de Connecticut. Pero su vida no es feliz. Ambos se encuentran ante un difícil dilema: o luchar por sus sueños e ideales de siempre o conformarse con la gris y mediocre vida que llevan. (FILMAFFINITY)

Director: Sam Mendes – Año: 2008 - Duración: 1 h. 59 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641


Ciclo: “El peso de la existencia”

 Sábado 29 de septiembre de 2012, Hora: 5:00 pm.

LaInsoportableLevedad

¿Y qué es lo que da peso y valor a nuestra existencia,  sino todo aquello que hacemos y vivimos movidos por el caro compromiso que asumimos ante lo que sentimos que nos configura y nos posibilita como seres dignos, libres y particulares?

Tomas, Teresa y Sabina serán nuestros guías en un viaje por un universo bellamente compuesto, donde cada detalle es rigurosamente cuidado y el tiempo no es más un juez inexorable, sino más bien un aliado incondicional para el compositor, en su camino hacia la recreación de una existencia significativa.  (Sebastián Gutiérrez.)

 

Director: Philip Kaufman – Año: 1988 - Duración: 2 h. 51 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641


Ciclo: “El peso de la existencia”

 Sábado 22 de septiembre de 2012, Hora: 5:00 pm.

ElExtranjero

En una sociedad en la que la hipocresía y mentira son practicadas con fervor diario, Arthur Meursault (interpretado por el mítico Marcello Mastroianni) se muestra brutalmente sincero, sin ánimos de engañar a nadie, incluso a sí mismo. El libro del filósofo francés Albert Camus, “El Extranjero” (1942), fue el punto de partida del largometraje de Visconti.

El cineasta italiano cumplió la proeza de darle vida a cada personaje, escenario y diálogo del libro, todo ello narrado de una manera sencilla y eficaz. Se trata de la nada existencial llevada al celuloide. (Iván Gonzales Geldres en blogs.elcomercio.pe)

 

Director: Luchino Visconti – Año: 1967 - Duración: 1 h. 42 min.

Calle 50 No. 78A-89  –Teléfono 2343641


Septiembre 1  - Revolutionary Road – Sam Mendes - 2008.

RevolutionaryRoad1

 

Septiembre 8 y 15  - No habrá programación con motivo "Fiesta del libro"
Septiembre 22  - El extranjero - Luchino Visconti - 1967.

ElExtranjero

 

Septiembre 29  - La insoportable levedad del ser - Philip Kaufman - 1987.

LaInsoportableLevedad