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Las tertulias Voz y letras son espacios de lectura y conversación que buscan ofrecerle a la ciudadanía encuentros en los cuales las prácticas de la lectura, la escritura y la oralidad le permitan problematizar su vida cotidiana. Las actividades que hacen parte de este proyecto se han constituido como experiencias democráticas en las que son protagónicas la diversidad y la diferencia, sin que exista el temor a la censura, la segregación o la deslegitimación; antes bien, se conciben como dos potencias para pensar, argumentar y construir, desde el conflicto y la conversación, una sociedad en la que el derecho a diferir sea una realidad. En palabras de Estanislao Zuleta “hay que ofrecerle [al otro] condiciones para que pueda decir todo lo que piensa” y sea puesto en el tamiz de la conversación donde, tras la escucha atenta y detenida, las diferencias confluyen y se pueden dirimir creativamente caminos que afirmen la diferencia.

Sitios donde tertuliamos:

Programación octubre 5 noviembre 1 01

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Pata de logos VozyLetras 01

Voces y letras:

Conjuro

Voz: Fransico y Letras: Raúl Gómez Jattin

Los habitantes de mi aldea
dicen que soy un hombre
despreciable y peligroso.
Y no andan muy equivocados.

Despreciable y Peligroso
Eso ha hecho de mí la poesía y el amor

Señores habitantes
Tranquilos
que sólo a mí
suelo hacer daño.

El día que Nietzsche lloró 

Voz: Carolina Ochoa y Letras: Irvin D. Yalom

Para formar hijos primero debe formarse a si mismo. De lo contrario, recurrirá a ellos cuando tenga una necesidad animal, o se sienta solo, o necesite tapar los agujeros de sus remiendos.
Su tarea como padre no es presentar otro yo, otro Josef, sino algo superior. Su deber es producir un creador. –Tras un instante de silencio, Nietzsche siguió hablando, inexorable–.
¿Y su esposa? ¿Acaso no está encarcelada por este matrimonio? El matrimonio no debería ser una prisión, sino un jardín en el que se cultive algo superior.
Puede que la única manera de salvar su matrimonio sea renunciar a él.
–He hecho promesas sagradas.
–El matrimonio es algo grande. Es algo grande ser siempre dos personas, permanecer siempre enamorados. Sí, el matrimonio es sagrado. Y sin embargo...
–La voz de Nietzsche se desvaneció. ¿Y sin embargo? –preguntó Breuer. –El matrimonio es sagrado.
Sin embargo –dijo Nietzsche con aspereza–, ¡es mejor romper con el matrimonio que ser roto por él! Breuer cerró los ojos y se hundió en sus pensamientos.
Ninguno de los dos habló durante el resto del viaje.

A los 70 

Voz y Letras: Carlos Loaiza

Tengo 70. Sí, lo sé. Hoy mi cuerpo no responde a ciertas caricias, 
mi cuerpo se encuentra lleno de excusas y de tiempos innombrables, 
mis facciones del rostro están cansadas y no existe atractivo alguno para nadie. 

La nostalgia llega a mi memoria como una tibia soledad embustera, unas raras 
manchas amarillas se postran en mi espalda, las arrugas decoran mi frente y miles
de estas son fisuras uniformes que empiezan a deformar mi existencia. 

Mis manos se expresan con un pequeño temblor incapaz de sostener el café de la mañana.
Los murmullos de los chicos y sus locuras, cada vez la siento más distante. 
El viejo piano que acompañó mis conciertos se encuentra atascado y solitario incapaz de emitir una sola nota. 

Aquellas ansias de caricia y fuerza sólo son melancolía y tristeza. La muerte ronda todos y cada uno de los
espacios habitados por estos pasos lentos y sin prisa. Mis pupilas en el espejo se convierten en reproches 
maniatados, todo, absolutamente todo es estático, sin sabor y de una tonalidad gris oscura.

La sangre corre despacio por mis venas, mi corazón late entrecortado y enfermo, mi respiración es cada vez
más lenta y todo se deshace paulatinamente; todos observan en mí la muerte, esa que a los 70 es esperada
como el mejor de los antídotos a este cuerpo agobiado y con pocas señales de alegría.

Táctica y estrategia 

Voz: Yennifer Cano y Letras: Mario Benedetti

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

Mi vida huele a flor

Voz: Laura Giraldo y Letras: Elvira Sastre

He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta
y me han atacado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto
que cuando he dicho la verdad
no
me
he
creído.

Rayuela

Voz: Diana Marcela Ramírez y Letras: Julio Cortázar

Entre la Maga y yo crece un cañaveral de
palabras, apenas nos separan unas horas y unas cuadras y ya mi pena se llama
pena, mi amor se llama mi amor... Cada vez iré sintiendo menos y recordando
más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario
de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el
discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro,
entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se
vuelve vicario, la cara que mira hacia atrás abre grandes los ojos, la verdadera
cara se borra poco a poco como en las viejas fotos y Jano es de golpe cualquiera
de nosotros. Todo esto se lo voy diciendo a Crevel pero es con la Maga que
hablo, ahora que estamos tan lejos. Y no le hablo con las palabras que sólo han
servido para no entendernos, ahora que ya es tarde empiezo a elegir otras, las de
ella, las envueltas en eso que ella comprende y que no tiene nombre, auras y
tensiones que crispan el aire entre dos cuerpos o llenan de polvo de oro una
habitación o un verso. ¿Pero no hemos vivido así todo el tiempo, lacerándonos
dulcemente?

Quedarse es otra forma de partir II

Voz: Aura María Rendón y Letras: Luis Miguel Rivas

La señora o el señor o la muchacha o el chico no se dan cuenta y la ven escucharlos con atención, silenciosa, aquiescente, dócil. Cuando el complejo de superioridad al que llegan el señor o la señora o el muchacho o la chica, es muy evidente, cuando su ego se ha inflado al punto de querer aplastar el de Beatriz, ella hierve por dentro y en un acto heroico por la defensa de su dignidad como persona apunta al corazón del presumido y dispara una frase relacionada con alguna debilidad sicológica que ha captado, una frase como una gotita de veneno que bastaría para matar a la población de un continente entero. Algunos sienten el impacto y caen muertos; otros continúan como si la bala no los hubiera tocado, pero tambaleantes por dentro y otros ni se percatan del ataque. Pero ocurra como ocurra ella siempre me buscará en los descansos y me contará la historia y me soltará todo el caudal de defectos y oscuridades de un mundo de personas que conozco y que para mí en general han sido seres amables. Cuando le digo que a mí me parecen buenas personas me dice que lo que pasa es que yo tengo el problema de ser apegado a la gente, que es una debilidad sicológica mía. Y yo le digo que ella es apegada a la gente pero al revés.

La virgen de los sicarios

Voz: Juan Fernando Ramírez y Letras: Fernando Vallejo

Ustedes no necesitan, por supuesto, que les explique qué es un sicario. 
Mi abuelo sí, necesitaría, pero mi abuelo murió hace años y años. Se
murió mi pobre abuelo sin conocer el tren elevado de los sicarios, 
fumando cigarrillos Victoria que usted, apuesto, no ha oído siquiera
mencionar. Los Victoria eran el basuco de los viejos, y el basuco es 
cocaína impura fumada, que hoy fuman los jóvenes para ver más 
torcida la torcida realidad, ¿o no? Corríjame si yerro. Abuelo, por si 
acaso me puedes oír del otro lado de la eternidad, te voy a decir qué
es un sicario: un muchachito, a veces un niño, que mata por encargo.
¿Y los hombres? Los hombres por lo general no, aquí los sicarios son 
niños o muchachitos, de doce, quince, diecisiete años, como Alexis, mi
amor: tenía los ojos verdes, hondos, puros, de un verde que valía por 
todos los de la sabana. Pero si Alexis tenía la pureza en los ojos, tenía 
dañado el corazón. Y un día, cuando más lo quería, cuando menos lo 
esperaba, lo mataron, como a todos nos van a matar. 

Vamos para el mismo hueco de cenizas, en los mismos Campos de Paz. 

Canción de la vida profunda

Voz: Consuelo Marín y Letras: Porfirio Barba Jacob

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de oscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.

¿Leer es un acto de servilismo?

Voz: Jaenny García y Letras: Jaime Cortés 

Propio de esclavos, es la etimología latina de la palabra servil. Si leer es un acto de
servilismo, tendríamos que aceptar que los lectores son esclavos de alguna manera,
sometidos por alguien o por algo. Para ser justos, la evaluación de una tesis tan singular,
requeriría conocer el punto de vista de quien la propone, un hombre inmerso en un estado
totalitario quizás, partiendo de una perspectiva externa, o un alienado tal vez viéndolo
desde una perspectiva interna. Lo cierto es que mi opinión resulta radicalmente opuesta si
la aceptamos de una manera literal. Crecer en un estado libre que poco promueve la
lectura y en medio de una familia en la que estimulaban el libre pensamiento, me impiden
aceptar esta tesis. La lectura es un proceso a través del cual se toman decisiones, siempre
elegí que leer y que creer. Leer es ante todo un acto de libertad.

El jardín de los senderos que se bifurcan

Voz: Santiago Muñoz Yepes y Letras: Jorge Luis Borges

Dejo a los varios
porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan. Casi en el acto
comprendí; el jardín de los senderos que se bifurcan era la novela caótica; la
frase varios porvenires (no a todos) me sugirió la imagen de la bifurcación en el
tiempo, no en el espacio. La relectura general de la obra confirmó esa teoría. En
todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas,
opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts'ui Pên, opta—
simultáneamente—por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que
también, proliferan y se bifurcan. 

En la obra de Ts'ui Pên, todos los desenlaces ocurren; cada uno es
el punto de partida de otras bifurcaciones.

Poema todoísta

Voz y Letras: Manuel Moreno

Al final de la vida estaremos solos,
como lo están la luna y el sol en cada eclipse milenario, 
mientras la vida pasa y la muerte llega, te busco al alba mientras llega el amanecer.
Yo, encuentro tu significado en cada diccionario de palabras olvidadas;
Tú, te refugias en el silencio cuando el mundo calla;
Yo, te sigo a todas partes donde mi sombra se posa;
Tú, me olvidas en cada paso de doy mientras persigo tu luz;
Tú me asesinas cada noche con tu olvido, pero yo resucito cada mañana 
cuando tomas el café para alimentar nuestro recuerdo.

Carta al padre

Voz: Jaenny García y Letras: Franz Kafka

Hace poco me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como de costumbre, no
supe darte una respuesta, en parte precisamente por el miedo que te tengo, en parte porque
para explicar los motivos de ese miedo necesito muchos pormenores que no puedo
tener medianamente presentes cuando hablo. Y si intento aquí responderte por escrito,
sólo será de un modo muy imperfecto, porque el miedo y sus secuelas me disminuyen
frente a ti, incluso escribiendo, y porque la amplitud de la materia supera mi memoria y
mi capacidad de raciocinio.
A ti la cosa siempre te ha resultado muy sencilla, al menos en la medida en que has
hablado de ella delante de mí y delante -indiscriminadamente- de muchos otros.

Cartas a Simón

Voz: Santiago Muñoz Yepes y Letras: Fernando González

En todo caso, no preocuparse por nada sino por ser cada vez más hombre, es decir, más frío pasionalmente y más ardiente en inteligencia y en fortaleza humana. Debemos ser fríos, en cuanto a pasiones animales, y ardientes en amor a la idea y forma en que se nos revele el Infinito…

Escrito sobre los 10 años del Todoísmo

Voz y Letras: Manuel Moreno

Diez años han pasado desde el nacimiento del Todoísmo, diez años llenos de tribulaciones, tristezas, alegrías, odio.
Diez años llenos de vida y muerte al mismo tiempo. El Todoísmo nació en Colombia hace diez años para llenar los vacíos de
una estética construida sobre una vida vacía, sin contenido. Los todoístas somos el primer movimiento poético del siglo XXI
en este país, somos el único movimiento que logró lo que para la humanidad parecía imposible, este es reunirnos a todos 
a pesar de todo, por primera vez. Somos los poetas del nuevo mundo que renace de la cenizas de un mundo agonizante que
amenazaba con exterminar la belleza de la vida. Somos los poetas advenedizos anunciados por Juan en sus sueños
lujuriosos y apocalípticos. Los todoístas hemos venido para anunciar a ustedes el inicio de la guerra santa contra los miedos, 
los egoísmos, los individualismos que asesinan lo vivo del amor. Ser todoísta es un honor que cuesta, y muy pronto lo pagaremos, 
mientras tanto agredecemos a la vida por permitirnos ser todo en medio de esta nada llamada Colombia. 

Entrañas de niño

Voz: César Augusto Correa y Letras: Tomás Carrasquilla

Meronianas, caligulescas en extremo. Eran las que cometía con los indefensos animales; piedra a los perros y a los cerdos, palo a las mulas y a las vacas,
chuzo y zurriago a todos ellos. Cuando lograba encostalar al gato y echarle al agua, era la dicha. Los gallinazos me mantenía humillado porque todas mis tretas y artimañas fueron infructuosas. 
Tuve que contenerme con insultarles y medirles puños. Los sapos eran mis enemigos personales, que le tiran leche y que se muere -me advertían cada rato- ¡Nada!
En cuanto les ponía inflados y lácteos a fuerza de porrazos, les ataba de las patas y a las horquetas de un chamizo. En lo más recondito y clandestino de la huerta, allá, en un
ángulo del vallado, detrás de unos higuerillos trópicales, mantuve muchos días el árbol escarmentozo de mis justicias. Allí pagaban los malvados el negro delito de lesa hermosura,
allí morían lentamente achicharrándose adesde antes de expirar. Yo peresenciaba su agonía, veía el desestremecerse, crisparse. Les observaba aquellos ojos brotados, verdosos, implorantes 
que se iban empañando. Al comprender tanto suplicio, sentía una delicia, un transporte que, de recordarlo ahora, me dan escalofríos y tristezas. Pienso a veces que puede ser la crueldad el móvil
inicial de las acciones humanas. 

Se llama calma

Voz: Jaenny García y Letras: Dalái Lama

Se llama calma y me costó muchas tormentas.
Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda.
Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.

Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.
Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.

Se llama calma cuando la amistad es tan sincera que se caen todas las máscaras y todo se puede contar.
Se llama calma y el mundo la evade, la ignora, inventando guerras que nunca nadie va a ganar.
Se llama calma cuando el silencio se disfruta, cuando los ruidos no son solo música y locura sino el viento, los pájaros, la buena compañía o el ruido del mar.

Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.
Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.
Se llama calma, la disfruto, la respeto y no la quiero soltar…

Un día de trabajo

Voz: Aura María Rendón y Letras: Truman Capote

MARY: ¿Cómo se siente?

TC: Me siento bien.

MARY: ¿Cómo de bien?

TC: Realmente bien.

MARY: Dígame exactamente cómo se siente.

TC: Estoy en Australia.

MARY: ¿Ha estado en Austria?

TC: En Austria no, en Australia. No, pero ahí es donde estoy ahora. Y todo el mundo decía siempre que era un lugar muy aburrido. ¡Eso demuestra lo que saben! El surfing mejor del mundo. Estoy en el mar, sobre una tabla, montando una ola tan alta como, como…

Los tiempos de morir de realidad

Voz: Alejandro Zapata y Letras: Fernando Araujo Vélez

Y llegaron los tiempos de la cruda realidad, y de morir de realidad.

Llegaron los tiempos de la apariencia y de la aprobación, en los que cien likes cuentan por mil aplausos, y se comparten algoritmos en vez de tardes y conversaciones y uno o dos cafés. Llegaron los tiempos de los grupos virtuales, en los que se asignan tareas, y a veces, como asunto extraordinario, alguien recuerda los tiempos en los que Hemingway, Fitzgerald o Dalí, Miguel Hernández o Neruda se reunían en sótanos que olían a tabaco y whisky, y allí hablaban y peleaban por el arte y decidían el futuro de la humanidad a punta de versos y de dibujos.

Llegaron los tiempos de los diarios en pantalla, en los que entre gatos que patinan y perros que bailan, de vez en cuando se cuela la historia de algunos periódicos que fueron esenciales para cambiar el mundo, y de uno que otro periodista que fue asesinado por contar su verdad. Llegaron los tiempos de los periodistas con horario de oficina que publican decenas de noticias porque una máquina les exige publicar más noticias que la competencia, sin que importe mucho de qué sean. 

Primero está la soledad

Voz: Viviana Márquez y Letras: Darío Jaramillo Agudelo

Primero está la soledad.
En las entrañas y en el centro del alma:
ésta es la esencia, el dato básico, la única certeza;
que solamente tu respiración te acompaña,
que siempre bailarás con tu sombra,
que esa tiniebla eres tú.
Tu corazón, ese fruto perplejo, no tiene que agriarse con tu sino solitario;
déjalo esperar sin esperanza
que el amor es un regalo que algún día llega por sí solo.
Pero primero está la soledad,
y tú estás solo,
tú estás solo con tu pecado original -contigo mismo-.
Acaso una noche, a las nueve,
aparece el amor y todo estalla y algo se ilumina dentro de ti,
y te vuelves otro, menos amargo, más dichoso;
pero no olvides, especialmente entonces,
cuando llegue el amor y te calcine,
que primero y siempre está tu soledad
y luego nada
y después, si ha de llegar, está el amor.

Pienso en mesa, digo silla

Voz: Santiago Muñoz Yepes y Letras: Gloria Fuertes

... 

Entre Santander y Asturias
pasa un río, pasa un ciervo,
pasa un rebaño de santas,
pasa un peso.
Entre mi sangre y el llanto
hay un puente muy pequeño,
y por él no pasa nada,
lo que pasa es que te quiero.

El arte de los pequeños pasos

Voz: Jaenny García y Letras: Antoine de Saint-Exúpery

No pido milagros y visiones, Señor, pido la fuerza para la vida diaria. Enséñame el arte de los pequeños pasos.
Hazme hábil y creativo para notar a tiempo, en la multiplicidad y variedad de lo cotidiano, los conocimientos y experiencias que me atañen personalmente.
Ayúdame a distribuir correctamente mí tiempo: dame la capacidad de distinguir lo esencial de lo secundario.
Te pido fuerza, auto-control y equilibrio para no dejarme llevar por la vida y organizar sabiamente el curso del día.
Ayúdame a hacer cada cosa de mi presente lo mejor posible, y a reconocer que esta hora es la más importante.
Guárdame de la ingenua creencia de que en la vida todo debe salir bien. Otórgame la lucidez de reconocer que las dificultades, las derrotas y los fracasos son oportunidades en la vida para crecer y madurar.
Envíame en el momento justo a alguien que tenga el valor de decirme la verdad con amor.
Haz de mí un ser humano que se sienta unido a los que sufren. Permíteme entregarles en el momento preciso un instante de bondad, con o sin palabras.
No me des lo que yo pido, sino lo que necesito. En tus manos me entrego.

¡Enséñame el arte de los pequeños pasos!

Tratado de culinaria para mujeres tristes

Voz: Milena Martínez y Letras: Héctor Abad Faciolince

Haces volteretas con el cuerpo y la imaginación
para evadir la tristeza. ¿Pero quién te
ha dicho que se prohíbe estar triste? En realidad,
muchas veces, no hay nada más sensato que estar
tristes; a diario pasan cosas, a los otros, a nosotros,
que no tienen remedio, o mejor dicho, que tienen
ese único y antiguo remedio de sentirnos tristes.

No dejes que te receten alegría, como quien
ordena una temporada de antibióticos o cucharadas
de agua de mar a estómago vacío. Si dejas que
te traten tu tristeza como una perversión, o en el
mejor de los casos como una enfermedad, estás
perdida: además de estar triste te sentirás culpable.
Y no tienes la culpa de estar triste. ¿No es normal
sentir dolor cuando te cortas? ¿No arde la piel si te
dan un latigazo?

No te rindas

Voz: Jaenny García y Letras: Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

Selva adentro

Voz: Aura María Rendón y Letras: Alfredo Molano

Sentados en una mesa del café La Boheme, bajo un afiche del festival cinematográfico
de Cannes, en San José del Guaviare, esperábamos pasar, mi compañero y yo, un 
domingo lento e inútil del mes de octubre de 1985. Eran las diez de la mañana y el calor
ya era sofocante. Mientras pasaba el tiempo nos distraíamos con las siete versiones
sobre la muerte de Dionisio Garzón que nos habían contado la noche anterior. Unos 
decían que a Nisio lo habían matado de un tiro en la nuca cuando se había volteado
para alcanzarle una gaseosa al asesino; otros negaban que fuera una gaseosa y sostenían
que éste lo que había pedido era una cerveza; había quienes afirmaban que el tiro no
había sido en la nuca sino en la cara, en el pómulo izquierdo; otra versión era menos 
legista porque no tomaba en cuenta la localización de los tiros sino el hecho de que Garzón
hubiera o no desayunado, y a un testigo lo que le impresionó, y así lo hizo constar en 
su declaración, fue que Nisio, siendo conservador, había muerto con una camisa roja. 
En lo que todas las versiones coincidían era en que el asesinato había sido a las seis y 
cuarenta de la mañana: a esas horas, añadían, la muerte sorprende más. 

¡Diles que no me maten!

Voz: Aura María Rendón y Letras: Juan Rulfo

Lo habían traído de madrugada. Y ahora era ya entrada la mañana y él seguía todavía allí,
amarrado a un horcón, esperando. No se podía estar quieto. Había hecho el intento de dormir
un rato para apaciguarse, pero el sueño se le había ido. También se le había ido el hambre. No
tenía ganas de nada. Sólo de vivir. Ahora que sabía bien a bien que lo iban a matar, le habían
entrado unas ganas tan grandes de vivir como sólo las puede sentir un recién resucitado.
Quién le iba a decir que volvería aquel asunto tan viejo, tan rancio, tan enterrado como creía
que estaba. Aquel asunto de cuando tuvo que matar a don Lupe. No nada más por nomás,
como quisieron hacerle ver los de Alima, sino porque tuvo sus razones. Él se acordaba:

Don Lupe Terreros, el dueño de la Puerta de Piedra, por más señas su compadre. Al que
él, Juvencio Nava, tuvo que matar por eso; por ser el dueño de la Puerta de Piedra y que,
siendo también su compadre, le negó el pasto para sus animales.

Pasión

Voz: Sara Aguirre y Letras: Alfonsina Storni

Unos besan las sienes, otros besan las manos,
otros besan los ojos, otros besan la boca.
Pero de aquel a este la diferencia es poca.
No son dioses, ¿qué quieres?, son apenas humanos.

Pero, encontrar un día el espíritu sumo,
la condición divina en el pecho de un fuerte,
¡el hombre en cuya llama quisieras deshacerte
como al golpe de viento las columnas de humo!

La mano que al posarse, grave sobre tu espalda,
haga noble tu pecho, generosa tu falda,
y más hondos los surcos creadores de tus senos.
Y la mirada grande, que mientras de ilumine
te encienda al rojoblanco, y te arda, ¡y te calcine
hasta el seco ramaje de los pálidos huesos!

Zorba, el griego

Voz: César Augusto Correa Ramírez y Letras: Nikos Kazantzakis

–Patrón, ¿cómo llamaban a ese dios antiguo que era un crápula y no dejaba hembra
sin consolar en el mundo? Algo oí contar a su respecto. Al parecer, también él se teñía las barbas, y llevaba
tatuados en los brazos corazones, flechas y sirenas; se disfrazaba, según dicen: tomaba forma de
toro, de cisne, de cabra, de asno –dicho sin ofensa–, de cualquier cosa que deseara cada una de
sus pícaras amigas. ¡Dime su nombre!


–Supongo que te refieres a Zeus. ¿Cómo te acordaste de él?
–¡Dios bendiga su alma! –exclamó Zorba alzando los brazos–. ¡Sufrió mucho! ¡Padeció mucho!

¡Un verdadero mártir, patrón, créelo, que lo dice
quien lo sabe! Tú te tragas todo lo que te cuentan los libros: detente un momento a considerar
qué gente es la que los escribe. ¡Pedantones! ¿Qué saben en materia de mujeres y de los que
andan tras las mujeres? ¡Nada en absoluto!

Por la calle del pueblo

Voz: Laura Jaramillo y Letras: Maruja Vieira

Volverá tu recuerdo, cuando en la madrugada
la lluvia se detenga. Y estarás como entonces
llenándome de rosas y de sol. En las piedras
de la calle, brillantes por el agua caída, será 
más luminosa la mano azul del día. 
Pasarán los arcángeles antiguos de las horas
por el quieto camino. Subirán las mujeres al
pozo del milagro para buscar el agua limpia
de las leyendas. Y la voz de los niños hará 
crecer el tiempo como una ronda inquieta.
La montaña en la luz, flecha de la mañana, 
se llevará tu rostro por un sueño de árboles.
Yo sentiré tu música desprenderse del aire 
cuando muevan los cedros sus verdes campanarios.
Y ya no serás tú, ni mi voz que me calla. Serás
aquel paisaje de enero en la distancia. 

Sobre la lectura

Voz: Maria Camila Giraldo y Letras: Victor Raúl Jaramillo

Para leer se debe buscar un lugar tranquilo. Si es necesaria la música,
escuchar a Bach, Beethoven o Tchaikovski; claro, también a Rush, Uriah Heep o Black Sabbath.
Leer lentamente, rumiar, acceder a la pesca de palabras que nos dan un sentido, que nos desvelan una idea,
una imagen, un canto. Releer. 

Sobre la lectura

Voz: Heiner Patiño y Letras: Victor Raúl Jaramillo

La verdad es que no hay un método sobre la lectura,
no hay camino, sino el que se hace al leer. La lectura debe
ser abierta a las aperturas que sorprenden y a las puertas que
nos encierran en atajos mentales, las encrucijadas de la imaginación.
La lectura no se puede conducir, cada uno de nosotros debe darle su
ritmo, debe establecer el contacto con la magia de lo que se presente. 

Sobre la lectura

Voz: Álvaro Estrada y Letras: Victor Raúl Jaramillo

No deberíamos leer por imposición, mejor negarnos
y seguir con nuestro asombro vivo. El peligro es que
muchas veces nuestro deseo de lectura nos deja al 
borde del abismo, y eso también hay que dejarlo en
claro.

El pájaro espino

Voz: Brayan Alzate y Letras: Colleen McCullough

Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, 
y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la
tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso
y no descansa hasta encontrarlo. Entonces, cantando entre las crueles ramas, 
se clava él mismo en la espina más larga y afilada. Y, al morir, envuelve su
agonía en un canto más bello que el de la alondra y el ruiseñor. Un canto 
superlativo, al precio de la existencia. Pero todo el mundo enmudece para
escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor sólo se compra con grandes
dolores... Al menos, así lo dice la leyenda. 

¿Me haces un favor?

Voz: Ángela García y Letras: Jairo Anibal Niño

¿Me haces un favor?
¿Qué clase de favor?
¿quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?
¿durante todo el recreo?
Si, es que tú eres mi cielo…

Lo que no tiene nombre

Voz: Jenny Giraldo y Letras: Piedad Bonnett

«La vida es física.» Siempre me gustó ese verso de Watanabe. Y también este de Blanca Varela: «[...] es la gana del alma/ que es el cuerpo.» A pocas horas de su muerte lo que me empieza a hacer falta hasta la desesperación son las manos de Daniel, las mejillas por las que pasaba el dorso de mi mano cuando lo veía triste, la frente que besé tantas veces cuando era niño, la espalda morena de tanto sol. Su singularidad. Su modo de reír, de caminar, de vestirse. Su olor. Una idea absurda me persigue: jamás el universo producirá otro Daniel.

Una brizna de hierba

Voz: Hugo Hernán Ceballos y Letras: Brian Patten

Pides un poema

Y te ofrezco una brizna de hierba.

Dices que no es bastante.

Tú pides un poema.

Continuidad de los parques

Voz: Luisa Fernanda Lopera Sosa y Letras: Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles.